Un amplio espectro de sonidos
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Jorge Fichman no proviene de una familia de músicos. Comenzó a estudiar guitarra a los 13 años y luego se volcó al piano. Integra el Sexteto 2×4 y la banda de salsa Corta Mambo
Por Juan José Flores – Redacción
“Necochea es una gran cantera de músicos”, afirmó Jorge Fichman, un tecladista que prefiere sentarse a tocar el piano con amigos a los brillos de la fama. Es por vocación lo que en el mundo de la música profesional se conoce como un sesionista.
Si bien es un fanático del jazz, género donde encuentra sus principales referentes, toca de todo. Es así que por estos días integra el tanguero Sexteto 2×4 y también la orquesta de salsa Corta Mambo.
Desde el silencio
Nada hacía pensar que un día Jorge sería músico. En su hogar se escuchaba poca música. Sin embargo, a los 13 años, siguiendo los pasos de un amigo, comenzó a concurrir a la Escuela Municipal de Artes.
Comenzó por estudiar guitarra con Oscar Muttio hijo. Luego, empezó a tomar clases de piano con Roberto Dabadíe.
Así avanzó por la adolescencia sin más preocupaciones que la música, que lo fascinaba y cuando terminó el secundario se le planteó el dilema que debe sortear cualquier persona con vocación artística: estudiar una carrera con rápida salida laboral o arriesgarse a seguir el camino del arte.
Finalmente, la pasión pudo más que las perspectivas económicas y Jorge se decidió por ingresar a la Escuela Provincial de Artes, donde estudió el profesorado de música.
Luego, ya con el título de profesor bajo el brazo, comenzó a estudiar composición en Mar del Plata, nada menos que con Marcelo Sanjurjo y Eduardo Palomo.
Este último fue quien más influenció a Fichman para que se volcara hacia el jazz.
Universo sonoro
Mientras estudiaba, Jorge integró varias banditas de rock. Tocó mucho tiempo con una agrupación denominada Los de abajo y luego formó El reciclado.
Sin embargo, a Fichman nunca le gustó demasiado el protagonismo. No lo deslumbra la fama, sólo quiere tocar. Y es lo que hace.
Desde hace tiempo fue elegido para formar parte del Sexteto 2×4, que forman Víctor García, Mario Marrone, Andrés Varela, Miguel Merlo, Raúl Arregui y el presentador Jorge Castro. Además, es uno de los 11 integrantes de la orquesta de salsa Corta Mambo.
Pese a ello, el jazz siendo el género musical que más lo inspira. Los pianistas Oscar Peterson, Herbie Hancock y Thelonious Monk y el contrabajista Ron Carter, son los dioses en el Olimpo musical de Jorge.
Sin embargo, Fichman tiene gustos muy amplios y también admira el universo musical de artistas como Astor Piazzolla y Raúl Carnotta.
De aquí nomás
Jorge Fichman es necochense, tiene 34 años y cuando no está tocando, enseña. Es profesor en la Escuela Provincial de Artes Nº 500 y también en el nuevo Espacio Cultural de San Cayetano (“Es otro país”, asegura).
Hace dos años, junto a Antonella, tuvo a Vicente, su primer hijo, lo que le puso una pausa a su vida musical.
Por eso ahora Jorge, concentra todos esfuerzos en enseñar y en tocar con las dos bandas que integra. En algún momento también compuso, algo que ahora no puede hacer por falta de tiempo.
Sin embargo, es algo que no le quita el sueño. A él más que componer, le gusta tocar y enseñar.///
El arte de enseñar
“Doy clases desde el 2009 en la Escuela Provincial de Artes. Antes enseñé en escuelas y en el jardín”, afirmó Jorge Fichman.
Como muchos músicos locales de su generación, Jorge ha sido parte de un cambio que hoy se ve reflejado sobre el escenario. “Si ves las bandas que están sonando en la actualidad, están formadas en la mayoría por músicos que han pasado por la Escuela de Artes. Antes eso no se veía”, precisó.
Esto se debe a que grandes músicos locales se han volcado a las aulas, lo que ha permitido que Necochea se convierta en los últimos años en una verdadera cantera de artistas populares que son reconocidos a nivel nacional y convocados para tocar como cesionistas en grandes bandas de jazz, reggae y rock.