“Un año atrás estaba de viaje y me robaron, ahora, otra vez”
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Expresó el comerciante de cereales Carlos Alberto Marichelar, víctima de un nuevo atraco en su vivienda del barrio Parque. “Tengo una amargura bárbara”, enfatizó
“Hace un año me robaron en este mismo lugar cuando viajé a Pehuajó por el cumpleaños de un familiar, el 15 de noviembre regresé y habían entrado ladrones a mi casa, donde también generaron serios daños materiales y desorden”, recordó ayer Carlos Alberto Marichelar.
El vecino y comercializador de cereales y oleaginosas atendió nuevamente a los periodistas de Ecos Diarios e, increíblemente, repitió la historia.
“Alrededor de las 18.30 del domingo me fui a jugar al casín al Club de Pesca y antes de las 20.30, me llamaron los operarios de la alarma de seguridad para avisarme que desconocidos ingresaron a la vivienda”, señaló.
Esta vez, los ladrones tuvieron menos tiempo para cometer el ilícito, pero igualmente consiguieron su cometido en el inmueble ubicado en calle 24 al 4600, del barrio Parque.
“Forzaron una ventana de la cocina, ingresaron a la casa y, probablemente, se asustaron porque sonaba la alarma que está monitoreada y solamente se llevaron una computadora que cuesta unos $ 26.000”, añadió el damnificado.
Marichelar explicó que los delincuentes “accedieron a la vivienda por los fondos, estoy seguro, descarto al terreno de al lado que además siempre lo estoy limpiando porque el municipio no se ocupa a de sancionar a los dueños que dejan crecer los pastizales”.
Hace un año y ahora
El anterior robo y serios daños materiales provocados en la vivienda de un sector del barrio Parque, se produjo el 15 de noviembre de 2016 y tras el paso del año se volvió a repetir la historia.
El vecino reconoció que “tengo una amargura bárbara. Queremos colocar cámaras de seguridad en esta zona del barrio, pero hay que rodear la manzana”.
Agregó que hay sospechas entre los vecinos acerca de desconocidos que habitarían “una casa usurpada por calle 26” entre 93 y 95, tema que está en análisis por parte de la policía de investigaciones.
Cabe acotar que en relación al robo perpetrado a mediados de noviembre del año pasado, la Fiscalía no brindó novedades acerca de los posibles autores de ese hecho.
Duros conceptos
El vendedor de cereales brindó duros conceptos ante la creciente inseguridad: “Nadie nos defiende, hay que actuar por mano propia. Esta ciudad es comandada por los delincuentes, nadie se hace cargo y los políticos están para cobrar el sueldo”, manifestó.
Carlos Marichelar indicó además que “hoy me pasa a mí, ymañana le pasa a otro, y debo agradecer que solamente me robaron la computadora”.
Sobre el sistema que utilizan la Justicia y la Policía, el damnificado explicó que “para dar una orden de allanamiento, los jueces (de Garantías) le piden a policías que si sospechan que los elementos robados están en el lugar, que queden a custodiar la zona y luego al otro día les otorgan el allanamiento, esto es un viva la pepa…”
Personal policial del gabinete de prevención de la Seccional Tercera tiene a su cargo la investigación del caso y se procuraban reunir elementos de prueba para orientar la pesquisa.
Graves daños materiales en la vivienda
“Para mí esto es una ‘batida’, sabían que yo no estaría en la ciudad y aprovecharon el momento. Hay actuado con total impunidad, bebieron fernet, cerveza y hasta comieron en la casa, es decir, han estado el tiempo que quisieron”, dijo el vecino hace exactamente un año.
Los boqueteros ingresaron a la finca de calle 24 al 4634, del barrio Parque, por el techo. Cortaron una chapa que da al sector del baño y por ese lugar bloquearon los sensores de la alarma de seguridad, demostrando suma habilidad y eficacia para desplazarse.
“Pero es increíble lo que hicieron dentro de la casa en búsqueda de plata. Rompieron taparrollos, los almohadones, dieron vuelta las camas y cajones y en una pared hasta me escribieron la palabra ‘zorro’”, le dijo Carlos Marichelar a los periodistas de Ecos Diarios mientras les mostraba los daños materiales en el interior de la casa de calle 24 entre 93 y 95.
Las habitaciones tenían el desorden provocado por el grupo de delincuentes que accedió al inmueble
durante la noche del 15 de noviembre del año pasado cuando el propietario se encontraba de viaje por cuestiones particulares.