Un año de arresto domiciliario por intentar robar una moto
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La Fiscalía y la Defensoría Oficial definieron la pena para el acusado, quien tenía condena por un “homicidio culposo”
Un hombre que intentó robar una motocicleta marca Honda modelo XR del interior de una cochera de un edificio de la calle 2 bis al 4400, utilizando un control remoto para abrir el portón, recibirá una pena de un año de arresto domiciliario y con salidas laborales.
La Fiscalía y la Defensoría Oficial, que asiste legalmente al único acusado, se volcaron por la alternativa de un acuerdo de juicio abreviado, evitándose la realización de un debate oral en la sala del Tribunal Criminal Nº 1.
El debate, precisamente, fue anunciado para ayer y las partes llegaron a un entendimiento en relación a la calificación legal del caso.
El fiscal José Luis Cipolletti se mantuvo en su posición de considerar que se trató de una “tentativa de robo agravado”, mientras que el defensor oficial, Daniel Surgen, entendía que había sido un “hurto en grado de tentativa”.
Las dos posturas fueron puestas en la mesa de discusión y la Fiscalía logró imponerse en la carátula del episodio acontecido el 28 de noviembre de 2021, en un inmueble de la Villa Díaz Vélez.
Juicio abreviado
Al llegar a un acuerdo con la calificación legal del caso, entonces, se determinó imponer una pena de un año de prisión para Gonzalo Márquez, que se cumplirá mediante la modalidad de arresto domiciliario y salidas laborales.
El convenio lo debe confirmar el juez unipersonal Aldo Rau, quien intervino en la cuestión planteada ayer en el Tribunal Criminal Nº 1, tras la presentación que hicieron las partes.
Más tarde, se supo que el imputado de “tentativa de robo calificado”, tenía una condena por un “homicidio culposo”, episodio acontecido hace varios años y del que resultó víctima una señora mayor jubilada municipal.
Celeridad al proceso
Cabe acotar que el juicio abreviado permite llegar a una condena de hasta 10 años de prisión mediante un acuerdo entre el acusado, su defensa, la fiscalía y la víctima querellante. Es una herramienta que aporta celeridad y economía al proceso penal, con una solución rápida y consensuada del conflicto, informaron ayer fuentes consultadas de la Justicia.