Un ataque a mansalva que derivó en una muerte absurda
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Se cumplieron 13 años de la balacera en el barrio porteño de Belgrano, donde falleció el joven estudiante de nuestra ciudad
“No comprendía la gravedad de sus actos”, fue lo que dijeron los jueces que juzgaron a Martín Ríos en los Tribunales de la Capital Federal, acusado de matar a Alfredo Marcenac en el barrio porteño de Belgrano, la tarde del 6 de julio de 2006.
El feroz agresor, a pesar de que, supuestamente, no entendía lo que hacía de disparar el arma que llevaba ante decenas de personas que caminaban por un de las veredas de la avenida Cabildo, fue lo “demasiado astuto” para escapar del escenario del hecho, tras dejar heridas a varias personas.
Muchos ciudadanos se preguntaron en su momento, de qué clase de esquizofrénico se habló y cómo los peritos llegaron a esta conclusión que los magistrados declaren a Ríos “inimputable”.
Pasaron 13 años de aquella tarde fría, aunque con algo de sol en la Capital Federal, donde el chico de nuestra ciudad encontró la muerte de manera absurda y la Justicia no estuvo a la altura de las circunstancias.
El feroz agresor disparó a mansalva en pleno centro del barrio de Belgrano, mató al joven estudiante de Necochea e hirió a otras once personas, entre ellas, dos amigos de la víctima, Pablo Jagoe y Juan Pablo Arrate, quienes cumplían con sus respectivos estudios.
Ataque a balazos
El mismo lugar, el mismo dolor y un Estado que sigue ausente. A 13 años del crimen de Alfredo Marcenac, quien fue atacado a balazos por un usuario de armas de fuego, a quien luego calificaron como “el tirador de Belgrano”.
“La cantidad de armas sigue aumentando y siguen matando ocho personas por día en el país. Cuántas más tragedias tienen que ocurrir para que la clase política decida hacer algo”, expresó con mucho dolor y sentimiento la familia de la víctima.
En junio de 2016, la Cámara Federal de Casación Penal ratificó la absolución de Martín Ríos, quien sigue internado en un neuropsiquiátrico con supervisión judicial, según se informó en su momento.
El tribunal de Casación confirmó la decisión del Tribunal Oral en lo Criminal 26 de la Capital Federal, que había dictado la absolución en un segundo juicio y ordenó el alojamiento de Ríos en un hospital del Servicio Penitenciario Federal.
Rechazo familiar
Los padres de Marcenac descreyeron de los trastornos mentales de Ríos y pidieron que fuera condenado a prisión perpetua por el delito de “homicidio calificado”, que tiene una pena superior a los 20 años de cárcel.
Pero los jueces de la Casación (el máximo tribunal penal del país) Gustavo Hornos, Juan Gemignani y Mariano Borinsky valoraron los informes médicos sobre los que se basó el tribunal oral para confirmar la absolución.
“Los recurrentes (la familia Marcenac) no logran rebatir las fundadas conclusiones a las que llegaron los magistrados del tribunal oral”, dijeron los jueces en su momento, al ratificar el fallo de la instancia anterior.
Disparó a mansalva
El violento episodio ocurrió el 6 de julio de 2006, cuando Ríos, entonces de 29 años, abrió fuego sobre una muchedumbre que caminaba por la avenida Cabildo al 1700, en el barrio de Belgrano.
Marcenac resultó muerto y otras once personas recibieron heridas. Entre ellas estaban ls dos amigos del joven que estudiaba kinesiología.
El llamado “tirador de Belgrano” escapó en el momento del hecho, pero pocos días después un ex efectivo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires lo detuvo en la ciudad de Munro y se halló un arma en su poder, además de una importante cantidad de municiones.