Un balance positivo desde el rubro gastronómico en lo que va de la temporada
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Se destacó como tendencia de este verano el consumo del cono de papas fritas y la venta a través del uso de una aplicación
A pocos días de culminar el mes de enero, vale hacer un balance de lo que fue el movimiento de la actividad gastronómica, donde los comerciantes consultados destacaron en líneas generales como positiva la actividad en lo que va de la temporada. Notando como la tendencia de este verano, el consumo del cono de papas fritas y la venta de comida, a través del uso de una aplicación.
Inclusive hicieron mención a las nuevas tendencias de las cervecerías y comidas al paso, aunque hay quienes también prefieren sentarse en un local y estar cómodos.
Asimismo, la clientela es muy importante en este rubro y los turistas los visitan cada vez que vienen a nuestra ciudad.
Omar Yunes, destacó que “la gente nos sigue desde que estábamos en Quequén, y nos sigue ahora también en Necochea. Si bien el balance es positivo, esta temporada es incierta, con distintos consumos, con altibajos pero superior a lo que fue la temporada anterior”.
Lo que más eligen los comensales son las carnes y los mariscos. “Este año agregamos carne porque es lo que tradicionalmente comen, sobre todo asado y parrillada”, puntualizó.
Aunque esta temporada no se puede dejar de mencionar el boom que hubo con las papas fritas, observándose largas filas de gente esperando ansiosa su cono de papas, que reemplazó al pancho, a diferencia de la temporada anterior.
Algunos eligen sus papas para comer al instante con alguna salsa, otros se las llevan para comer en la casa, siendo valores accesibles rondando los 100 pesos el cono más pequeño, hasta 400 pesos la más grande.
En general el promedio de consumo en una cena o almuerzo ronda entre los 600 y 700 pesos, aunque hay quienes gastan menos y comparten las porciones.
Al respecto, José Luis De Gregorio opinó que “el balance es normal, no acompaña el tiempo y eso no favorece, pero en conclusión no fue un buen enero. Mucha gente salió y consumió menos de lo esperado”.
Otros de los productos elegidos son las rabas, que son un clásico y suelen ser parte de una entrada o picada, rondando los 500 pesos la porción.
Los turistas también se inclinan por el pescado, mariscos, paella, lenguado, abadejo, en sus diferentes presentaciones.
En este sentido, Alberto Salvador, se mostró positivo y optimista, señalando que “tenemos una temporada muy buena, estoy contento porque hemos visto el cambio de turistas y hay gente que se ha quedado 10 días y han venido seguido a comer al restaurante, teniendo completo el local, con reservas y hemos tenido que hacer tres turnos”.
Al mismo tiempo afirmó que es un cierre de enero muy bueno, teniendo buenas expectativas para febrero.
Novedades
Esta temporada también vale señalar la presencia de los jóvenes que andan en bicicleta repartiendo comida con el servicio de delivery, llevando una mochila de color roja, siendo accesible y rápido, sin tener que hacer largas filas.
En la zona de la Villa Díaz Vélez son más de 50 los locales gastronómicos adheridos a este sistema, que es usado por muchos turistas que provienen de otras ciudades y están acostumbrados a esta metodología.
De Gregorio expresó que “rescato como novedad esta aplicación que se puede hacer el pedido por el teléfono o la computadora y se está imponiendo en Necochea”.///
Competencia desleal
Al momento de hacer un balance, los comerciantes gastronómicos no dejaron pasar por alto la “competencia desleal” que sienten con respecto a los food tracks o los puestos que se instalan cuando se hace el Festival Infantil o la Feria de las Colectividades.
Yunes resaltó que “la gastronomía son los negocios más castigados, porque hoy por hoy competimos con una tendencia que son los food tracks que son trabajos unipersonales, con bajo índice de ocupación, con muy poco control, entonces pasa a ser una competencia desleal”.
Aunque reconoce que la gastronomía y las tendencias han ido cambiando, opinó que se trata de una cuestión de ordenamiento.
En tanto, De Gregorio se focalizó en la venta gastronómica de la Feria de las Colectividades o el Festival Infantil. “Se está transformando es una competencia desleal, en la Villa Díaz Vélez pagamos el uso del espacio público, tasas urbanas, respondemos a la normativa que implican gastos e inversiones y en estas ferias, no”.///