Un cambio en la rutina de invierno
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Esta semana que pasó, otra vez apareció en escena la propuesta de un grupo de comerciantes del centro de hacer horario corrido, algo que ya están probando algunos locales con buenos resultados.
Primero Ecos Diarios publicó una nota con algunas opiniones en este sentido, y luego, representantes de la Cámara Comercial y de Cuneq (Comerciantes Unidos de Necochea y Quequén) fueron al Concejo Deliberante a explicar la iniciativa. Si bien los concejales dieron el visto bueno, es decisión de cada negocio establecer los horarios de apertura y cierre, siempre y cuando se respeten las restricciones de la pandemia.
Pese al esfuerzo que le están poniendo algunos, todavía hay muchos que se resisten a este cambio. En algunos casos, consideran que no a todos los rubros les sirve y otros, creen que no hay el movimiento suficiente que justifique la modificación de una rutina tan arraigada por años. Sin embargo, lo cierto es que con probar no cuesta nada.
Quienes están a favor de esta propuesta, dicen que se puede aprovechar el movimiento de los bancos que están abiertos hasta las 15 y, de a poco ir acostumbrando a la gente. Además, este horario, dicen que les permitiría cerrar más temprano (algunos lo hacen a las 18), teniendo en cuenta que en invierno la gente se encierra antes en su casa. El frío, el anochecer cada vez más temprano, la oscuridad en algunos sectores y la falta de seguridad, son argumentos válidos para tener en cuenta.
Seguramente acostumbrar al público, llevará tiempo y paciencia, pero algún día habrá que empezar.
También desde la Cámara Comercial promueven esta iniciativa pensando en los gastronómicos que ahora, por la fase 3, deben cerrar a las 23 y, si los comercios del centro cierran a las 18, muchos se desocuparían más temprano y podrían salir a cenar a algún restaurante con más tiempo, si así lo quisieran.
Gran parte de los empleados también adhieren al nuevo horario porque les permitiría hacer dos viajes y no cuatro, como hacen habitualmente.
De todas maneras, es una propuesta para llevar a cabo solo en invierno porque en verano hay que cortar al mediodía sí o si por las características de Necochea: a esa hora la gente que está libre aprovecha la playa.
El centro, desde hace años, viene sufriendo las consecuencias de las repetidas crisis económicas y el año pasado, la pandemia lo volvió a golpear. En todas las cuadras, hay uno o más locales vacíos y lamentablemente, por ahora, no hay miras de una recuperación.
Ante esta realidad, es más que alentador que parte de los comerciantes y las entidades que los representan se unan con un objetivo en común. Después se verá, si sirve o no, pero mientras no se pruebe nunca sabremos si es o no una alternativa válida para hacer, aunque sea una pequeña reactivación de un sector que hace años necesita un cambio.///