Un caño pluvial a cielo abierto y desechos que contaminan el río
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Es un reclamo vecinal de muchos años, pero empeora la situación y hay un fuerte olor nauseabundo. Se observa unos 400 metros de un caño por el que circula agua y basura
El río Quequén, como ya se ha mencionado en otras notas de Ecos Diarios, está contaminado con residuos, desechos cloacales, pero la preocupación crece, porque no hay respuestas ni soluciones al respecto.
Al recorrer la calle 74, bajando desde la ruta hasta la ribera del río Quequén, hay unos 400 metros de un caño pluvial a cielo abierto, por el cual circula agua turbia, basura, desechos, desembocando en el cauce, donde se puede observar dos tonalidades distintas que se mezclan, teniendo un fuerte olor nauseabundo, e inclusive hay días donde se puede ver un color verde flúor.
Esta realidad no es nueva y con los años, los vecinos han realizado los reclamos pertinentes a las autoridades municipales de las distintas gestiones, pero las promesas van y vienen, siendo una de ellas que lo iban a limpiar y cada vez está peor.
Una situación que no es para nada agradable, teniendo en cuenta el contexto, de cómo está hoy en día la ribera, siendo un paseo para disfrutar en familia, donde se puede jugar en las plazas saludables que hicieron los vecinos y aprovechar ese espacio verde que mantienen con esfuerzo y dedicación.
El pluvial, se puede ver a lo largo de esos 400 metros, la crecida de yuyos, pastizales, donde queda la basura estancada, y hace algunos años, chatarreros de la zona, tiraban restos de automóviles, siendo un basurero.
Y como si no fuese problemático, los días que llueve mucho, el desagüe desborda.
Como se puede apreciar en una de las fotografías, la estructura del desagüe, sobre la mano izquierda limitando con la calle 74, hay una lomada, para que la gente no se caiga al pozo, y hay una hilera de yuyales y cardos.
En cambio, sobre la margen derecha, el terreno el liso, y cuando hay gran afluencia de agua, desborda, inundando el terreno privado lindante, arrastrando toda la basura a su paso.
Una vez que se seca, quedan los restos de los desechos en medio del lote donde hay caballos.
Llama la atención que a pesar de la sequía y el calor que ha hecho durante estos meses, el lecho de agua no ha dejado de circular y continuamente sale la misma cantidad de líquido, por lo tanto, hace pensar que hay alguna conexión clandestina de cloacas o alguna otra fuente de agua que la nutre todos los días.
Inclusive hay jornadas, en que el líquido que sale es de un color flúor, que realmente preocupa a los vecinos, siendo más intenso el olor.
Residuos
Culquiera que circule por el sector, al asomarse a la ribera donde está la desembocadura del caño, puede ver desde botellas, plásticos, cartones, vidrios, y hasta profilácticos, además de ramas y escombros.
Sin embargo, la gente no toma conciencia o naturaliza esta situación, ya que son varios años que ven la misma postal, y pescan en el sector a pocos metros del caño.
Asimismo, otro de los peligros, es que el camino de la ribera se afina en este tramo, siendo un peligro latente para quien transita, sobre todo de noche, o a alta velocidad, por lo que cualquiera se puede caer en esa desembocadura ya que no hay ninguna barrera que proteja, ni carteles de advertencia, indicando la existencia de este caño u otros carteles que también prohíban la pesca.
Igual sucede con los niños que pueden pasear por este sector, teniendo un especial cuidado los adultos.
En cuanto a la iluminación de esta zona, es totalmente deficitaria. En este sentido, sería bueno que se colocaran más luminarias, sobre todo en esta esquina.
Sin toma de pruebas
Si bien, en algún momento los vecinos quisieron tomar una muestra del agua y llevarla a analizar, el municipio autoriza sólo a personal de Bromatología para que lo haga, pero hasta el momento nada sucedió.
Entre las obras que han llevado a cabo los residentes de este barrio, fue hacer de un espacio lleno de yuyos y malezas de gran altura, al lado del desagüe, un terreno liso, con el pasto corto y prolijo.
Ecos Diarios, no hace mucho publicó una nota que reflejaba el nivel de contaminación en el sector del río cercano al puente Dardo Rocha frente a las instalaciones de la Agrupación Vito Dumas y en la otra parte donde pasa el caño maestro de efluentes cloacales, siendo ahora este sector de la ribera otro gran foco infeccioso.
La solución para que no se desborde más este desagüe sería limpiarlo y volver a hacer la obra hidráulica, porque el caño tiene una curvatura, y en realidad tendría que estar derecho. Además sería primordial hacer una obra de cloacas en este sector y multar a quienes estén tirando los desechos cloacales.///