Un caso en proceso con tristes similitudes con el del ajedrecistas
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Cómo Canessa, el joven Michel “Noa” Suárez también fue aprehendido en cuestionables circunstancias, pero a diferencia del ajedrecista, no existe certeza de si salió con vida de la comisaría en la que estuvo detenido.
Semanas atrás se cumplieron seis años de la aprehensión del joven Suárez, quien horas después murió en extrañas circunstancias en los calabozos de la Comisaría Segunda de Quequén.
A pesar del tiempo transcurrido, todavía se encuentra en proceso el juicio a cuatro policías que se encontraban de guardia en la dependencia policial en el momento del luctuoso hecho. Se espera que el debate continúe el próximo 4 de febrero.
Michel “Noa” Suárez fue aprehendido el viernes 5 de diciembre de 2014 y murió en la madrugada del sábado 6. Según la versión policial, el joven apareció ahorcado en una dependencia que le dicen “locutorio”, donde habitualmente se alojan a los aprehendidos.
Suárez había sido apresado minutos antes por personal policial, acusado de participar en la rotura de vidrios de un local político, en la calle 550 entre 519 y 521, de Quequén.
Según informó en su momento la Jefatura Departamental, a través de un parte de prensa, alrededor de la medianoche de ese 5 de diciembre, el joven había sido aprehendido en plena vía pública, mientras que otros individuos que estaban con él, lograron escapar de los uniformados.
Hubo vecinos del sector que observaron a un grupo de jóvenes provocando destrozos, por lo que se considera que eran al menos, entre dos y tres individuos los que se desplazaban por esa zona de Quequén.
Michel Suárez quedó alojado en un sitio denominado como “locutorio”, en la Comisaría Segunda de Quequén, donde comúnmente se ubican a los aprehendidos hasta que la Justicia decide su detención o liberación.
Según los policías, allí fue encontrado ahorcado, pero aún presentaba signos vitales y se solicitó la presencia de una ambulancia en la Seccional Segunda. Inmediatamente, los policías trasladaron al joven esposado en un móvil rumbo al Hospital Irurzun, de Quequén, donde falleció.
En la guardia de ese nosocomio, Suárez falleció alrededor de la 1 de la madrugada y horas después la autopsia practicada en el Hospital Municipal Ferreyra indicó que el deceso se produjo por ahorcamiento, de acuerdo con el informe del médico de la Asesoría Pericial Carlos Rodríguez.
La Fiscalía fue notificada del episodio y se iniciaron actuaciones por “averiguación causal de muerte”.
Asimismo, se instruyó un sumario administrativo en el área de Asuntos Internos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires para determinar las responsabilidades de los policías que estaban en la comisaría esa noche.
Pero para la familia del joven, la responsabilidad de la muerte es de los agentes que estaban en funciones en la Comisaría Segunda, donde se encontró al joven ahorcado con los cordones de sus zapatillas y de la malla que llevaba puesta.
Los parientes de Suárez consideran que fue golpeado duramente en el procedimiento callejero que derivó en la aprehensión y posterior traslado a la dependencia oficial.
Los efectivos acusados de “homicidio culposo y severidades” son: Fernando Pérez Zenatti, Matías Germán Larrea, Yanina Paola Mohana y Héctor Daniel Allamanla.///