Un caso repleto de litigios judiciales busca su definición
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Audiencia para determinar si los policías acusados eligen ser juzgados por un “jurado popular” o jueces técnicos
Para mañana se postergó la audiencia en la que se definirá el sistema de juzgamiento para cuatro policías imputados en el controvertido caso y repleto de litigios judiciales.
Los efectivos deberán optar por la participación en el debate de “jueces del pueblo” o, directamente, jueces del Tribunal Criminal, donde quedó radicado el expediente judicial.
Lo cierto que Michel Alberto Suárez (20), alias “Noa”, apareció ahorcado en un “locutorio” de la Seccional Segunda de Quequén, hace más de seis años y todavía no se resolvió la cuestión para conocer la verdad de lo ocurrido.
Hubo un juicio en el Juzgado Correccional Nº 1 pero la magistrada interviniente se declaró “incompetente” ante el pedido de ampliar las acusaciones por parte del abogado que representa a la familia de la víctima.
La causa llegó al Tribunal Criminal y habrá un nuevo debate oral, donde podrían aparecer nuevos detalles en la discutida historia. Se trata de un episodio grave en cuanto a lo institucional, la muerte de un joven que había sido aprehendido por la rotura de un cristal de un local de calle 550 entre 519 y 521, de Quequén, donde funcionaba un partido político en aquél momento.
Incompetente
La jueza Mariana Giménez, al momento de declarar “la incompetencia” en el caso y dar lugar a que se sumen nuevas pruebas en la causa, decidió remitir el sumario judicial al ámbito del Tribunal Criminal.
Consideró que ante el planteo del particular damnificado (la familia del chico fallecido) “debe hacerse lugar a la posibilidad que la parte acusatoria esgrima y defienda su teoría del caso, como lo hacen cada una del resto de las partes”, agregó la resolución.
Los defensores particulares de los cuatro policías presentaron un recurso de apelación acerca de la decisión de la magistrada y en Casación todavía no hubo respuestas, según se supo.
Un caso sensible
La muerte de Michel Alberto Suárez lleva más de seis años sin resolución y ahora se abre una nueva instancia con la decisión del Tribunal Criminal Oral Nº 1 de aceptar “la competencia” en el cuestionado episodio.
Hay cuatro policías acusados, se trata de quienes aprehendieron al joven en la vía pública y luego lo trasladaron a la Seccional Segunda, donde se produjo el desenlace fatal.
Los abogados defensores de los efectivos policiales imputados insisten en que esa noche del 5 de diciembre de 2014 y la madrugada del 6, cuando se produjo el deceso de Michel Suárez, debieron estar presentes el jefe y el segundo jefe de la Comisaría de Quequén.
Para los letrados, hay otros responsables que debieron ser investigados y procesados por este grave episodio institucional que ahora se ventilará nuevamente, pero en la sala del Tribunal Criminal Nº 1.
Cuestionamientos
En el debate oral que se desarrolló a medias en el Juzgado Correccional, se cuestionó la falta de presencia de los responsables de la Comisaría Segunda y que toda la actividad de la dependencia ese sábado 5 de diciembre de 2014, quedó en poder del jefe de calle y de los otros oficiales que cumplían tareas.
Durante el juicio también se criticó la labor del encargado de la “imaginaria” (el custodio de detenidos), quien estaba en una dependencia pequeña, al lado del “locutorio” donde fue alojado Michel Suárez tras la aprehensión.
Los policías alojaron preventivamente al joven de 20 años y continuaron con el sumario administrativo por el delito de “daño”, y cuando uno de los agentes concurrió al “locutorio”, se encontró con Suárez colgado de un barrote y utilizó los cordones de sus zapatillas y de una malla.
El aprehendido fue derivado al Hospital Irurzun en un patrullero y se encontraba esposado cuando en realidad agonizaba.
La propia médica de guardia del citado nosocomio comprobó que Suárez había fallecido y la autopsia también dejó establecido que al colgarse, se fracturó el cuello.