Un causa archivada es el triste reflejo de la impunidad
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María Josefina Oliveira de Mortensen fue asesinada el 25 de agosto de 2000
Este mes se recordarán los 19 años de la muerte de María Josefina Oliveira de Mortensen, quien fue asesinada durante un robo en su vivienda.
El crimen de esta mujer de 88 años se convirtió, tristemente, en un emblema de la inseguridad y la impunidad en nuestra ciudad. Tras casi dos décadas, la muerte de la vecina de la calle 70 aún sigue impune.
Violencia irracional
En la madrugada del 25 de agosto de 2000, la vecina María Josefina Oliveira de Mortensen fue asesinada a golpes por uno o más delincuentes que sólo se llevaron un televisor.
El hecho se produjo en la vivienda de la mujer, en calle 70 al 3100. Los delincuentes ingresaron a la casa por una ventana y provocaron gran desorden en busca de dinero u otros objetos de valor.
Mortensen, de 88 años, habría escuchado los ruidos y al levantarse se encontró con el delincuente, que no dudó en matarla a golpes para evitar ser reconocido.
El cuerpo sin vida de la infortunada anciana fue hallado en la cama y los investigadores no dudaron que el deceso se produjo como consecuencia de los golpes que recibió.
Algunas horas más tarde, el resultado de la autopsia confirmó la sospecha de los policías.
La víctima tenía hematomas en los brazos y dos fuertes golpes en la cabeza, detrás de la oreja.
Mortensen vivía sola en su casa y seguramente los delincuentes conocían sus movimientos.
El ciego
Con el paso del tiempo, los investigadores comenzaron a sospechar de un vecino de la víctima que se hacía pasar por no vidente.
El sujeto, que pedía limosnas frente a la iglesia del centro, fue aprehendido, pero el Juzgado de Garantías de turno no ordenó su detención debido a que el procedimiento en el que se lo capturó se realizó sin orden judicial.
El sujeto desapareció de la ciudad y dos años reapareció. Se lo halló ejerciendo la prostitución en la vía pública, disfrazado de mujer.
A casi 19 años del crimen, la causa se encuentra archivada debido a la falta de elementos que permitan avanzar en el esclarecimiento del hecho.
Como tantos otros crímenes sin resolver registrados en las últimas dos décadas en nuestra ciudad, el de María Josefina Oliveira de Mortensen fue consecuencia de una ola de inseguridad que desde entonces no se ha detenido.