Un club que no para de crecer
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Nacido en el centro de la ciudad y forjado en la ribera, el Club Atlético Del Valle celebra su 75º aniversario
Adrian Stolarczuk
Redaccion
Aunque nació del fútbol en el centro de la ciudad como tantos otros, el Club Atlético Del Valle se ha transformado en una de las entidades más pujantes del distrito instalado en la ribera desde hace 40 años, donde ha construido un amplio complejo deportivo y social, reuniendo la práctica del fútbol, tenis, hockey, natación, canotaje y un playón deportivo de usos múltiples.
El pasado 10 de junio se cumplió el 75 aniversario de la fundación que quedó rubricada por los miembros de la primera comisión directiva en un acta redactada por Juan Manuel “Tito” Larrayoz, en cuya casa funcionó el club en sus comienzos. Aunque no está expresado en los estatutos, adoptó los colores del Club Atlético Tigre que en 1945, un año antes de la fundación, había logrado el ascenso a la Primera División en nuestro país. El primer presidente fue Vicente De Vito.
Si bien estuvo activo durante tres años, participando en los torneos de la Liga Independiente de Fútbol, el entusiasmo inicial se disipó y la entidad entró en un largo impasse de casi 10 años sin actividad. Fue recién en 1958, un 11 de abril, que el club vivió su refundación, con la particularidad que desde ese día hasta 2020 los hermanos Hugo y Mario Gravino integraron la comisión directiva. Ramón “Toto” Cascino fue elegido presidente en esta nueva etapa y a partir de la cual el club no ha dejado de crecer, para orgullo de los simpatizantes azulgranas y para nuestra ciudad, constituyéndose con los años en un centro deportivo y social de primer nivel. En lo futbolístico, la primera gran alegría fue en 1969 cuando lograría el primer ascenso en la Liga Necochea de Fútbol. Repetiría títulos en esa categoría en 1975, 1980 y 1989.
En 1978 se inauguró la sede social de avenida 58 al 3550, en terrenos que habían sido adquiridos en 1962. Allí funcionó durante 20 años, hasta trasladarse más al centro de la ciudad y ubicarse actualmente las oficinas en calles 64 y 65.
Orgullo junto al río
Las obras del excepcional Complejo Las Barrancas sobre la ribera del río Quequén comenzaron en 1982 y fue inaugurado en 1988. El lugar cuenta con pileta, canchas de tenis, juegos, fogones, una botera, una cancha de hockey sintético para entrenamiento y desde 1999 un imponente salón de fiestas, de los más importantes de la ciudad siendo sede de congresos, reuniones empresariales y anfitrión de la visita de diversas personalidades de la política nacional. La perla del lugar es desde 2017 el Apart y Spa, con comodidades de primer nivel frente al río y que ya han utilizadas delegaciones de fútbol profesional de AFA para hospedarse durante la pretemporada.
El Complejo Las Barrancas, en Ruta 86 entre calle 62 y 70, lleva desde el año pasado el nombre de Abel Laghezza quien fuera presidente por 32 años de la institución y uno de los dirigentes más influyentes para este esplendoroso presente.
Con los pibes del club
En lo futbolístico, Del Valle atesora dos campeonatos en la máxima categoría de la Liga Necochea, en 1999 y en 2012, y con el orgullo de tener ambos la impronta de haberse forjado en las notables categorías formativas del club. Todo comenzó en abril 1980, bajo la presidencia de Luis López, cuando Oscar Adriano Conti se hizo cargo de la escuela de fútbol infantil que luego llevaría su nombre. El querido “Gordo” la lideró por más de dos décadas hasta su doloroso adiós. Y luego continuaron en igual senda otros 20 años más los exjugadores del club, Gustavo Verdese y Gustavo Vómero. Una apuesta de los dirigentes a un trabajo que el tiempo sigue premiando. Del Valle es una de las escuelas más ganadoras del fútbol infantil de la Liga Necochea en los últimos 40 años. Para tener un parámetro, desde 2009 a 2019 obtuvo 21 títulos, casi la mitad de los que se pusieron en juego y sobre todo con jugadores formados en ese lapso que han llegado y se han destacado en el profesionalismo como Nicolás Rizzo, Elián Abdala, Agustín Starópoli, Lautaro Ruiz o Juan Pablo Zozaya. Siguieron al arquero Marcelo Yorno, el mayor embajador que tuvo el club en el fútbol de AFA, vistiendo las camisetas de Estudiantes de La Plata, Rosario Central, Boca y Unión de Santa Fe.
El complejo de canchas de fútbol del Club Atlético Del Valle en la ribera, sobre calle 70, bautizado en 2006 como “Walter Pérez-Oscar Fernández” en honor a ambos históricos dirigentes, recibió por primera vez un partido de la máxima categoría en el torneo 1990. En tanto, la cancha de fútbol infantil, lleva el nombre “Oscar Adriano Conti” desde 2011.
No todo es fútbol
Si bien como se dijo Del Valle nació y tiene al fútbol como pulmón deportivo, gracias a sus excepcionales instalaciones también logró dejar huella en otras disciplinas. Por ejemplo en su escuela de hockey, con el trascendente trabajo del profesor Marcelo Díaz, que entre muchos logros en el certamen marplatense logró clasificar al club al Regional Bonaerense y formar jugadoras que han llegado a competir en torneos de Europa. O la escuela de tenis, que proyectó jugadores de nivel internacional como Pablo Fuente, Marcelo Carrara, Eduardo Ronco, Ignacio Bidegain y Sebastián Cannata. Y más recientemente Eugenia Ganga que inició allí su camino con los profesores Silvina Martínez, actual presidenta del club, y Marcelo Callegari. Juan Pablo Rosello, “Yuri” Quaglia, Matías Leal y Rafael Rasmussen fueron sólo algunos de los profesores emblemáticos.
Otro ejemplo es la botera del club, inaugurada en 1997, con Javier y Martín Trípano como primeros profesores. Una cuna de campeones que entre sus máximos exponentes contó con el propio Martín Trípano participando de tres mundiales y las hermanas Luz y Sol Cassini, medallistas sudamericanas y panamericanas en canotaje slalom.
“La idea es que todos tengan un espacio dentro del club”, destaca siempre la actual presidenta Silvina Martínez. Sin dudas, un club modelo para la ciudad y la región, que no se conforma con sus laureles, y siempre renueva su afán de crecer para bien de socios y visitantes.