Un crimen rodeado por agresiones y diferencias acumuladas entre jóvenes
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En la primera jornada del juicio oral a dos hermanos y a un amigo de éstos, declaró otra de las víctimas, Jonatan Pinnavaria, quien había baleado a un hombre y esto desató la furia posterior
“Ibamos en moto cuando aparecieron por atrás individuos en un automóvil, descendieron y comenzaron a disparar”, señaló ayer Jonatan Pinnavaria, quien conducía la moto en la que viajaba Héctor Leonardo Navarrette, su amigo, quien murió al recibir tres balazos por la espalda.
Una de las víctimas del feroz ataque alcanzó a recocer a “Ezequiel (González) que estaba del lado de la calle (en plena avenida 98) y Diego (González) se encontraba entre el cordón de la vereda y el auto”, agregó Pinnavaria durante su declaración de ayer.
Fue la primera jornada del juicio oral a los tres imputados en el crimen de Navarrette, perpetrado en medio de una balacera frente al barrio Fonavi, la tarde-noche del 19 de setiembre de 2016.
“Llevé a mi amigo al Hospital Municipal y estuve entre 15 y 20 minutos, luego me fui y no estaba armado en ese momento”, puntualizó Pinnavaria, quien relató los hechos ocurridos en la jornada de violencia que terminó con la vida de “Pepo” Navarrette.
También realizó un croquis en el recinto del Tribunal Criminal Nº 1 acerca de cómo ocurrió la feroz agresión, la ubicación de la moto que él conducía y el vehículo que los interceptó en pleno tránsito.
¿Un “ajuste de cuentas”?
Jonatan Pinnavaria está detenido y fue condenado en un juicio abreviado porque el día siguiente de la muerte de Leonardo Navarrette, personal policial lo detuvo con dos armas de fuego en su poder.
“Las armas se las dieron y las llevaba para defensa propia porque temía de un ataque sobre su persona de parte de los González”, declaró ayer en el debate oral la joven pareja de Pinnavaria, Sofía Donato.
Durante el debate también se ventiló que el mismo Pinnavaria había agredido al padre de los hermanos González, en otro incidente producido tiempo atrás. A partir de eso, la furia rodeó a los jóvenes que habrían salido en busca del atacante de su progenitor.
La investigación judicial y policial estuvo dirigida a un posible “ajuste de cuentas” y que las balas que recibió Navarrette en su espalda estaban dirigidas al conductor de la motocicleta, pero el “Pepo” actuó como una especie de escudo.
Cuando lo detuvieron a Jonatan Pinnavaría en el sector de calles 47 y 50, al ser descartado de las dos armas de fuego (una de ellas con pedido de secuestro desde la Provincia de Chubut), el joven le dijo a la policía que las llevaba consigo porque debía defenderse de una supuesta agresión de los González.
Diferencias acumuladas
En la primera jornada del juicio oral a los hermanos Diego y Ezequiel González y Matías Almaraz, se conocieron las diferencias personales acumuladas en el tiempo entre varios jóvenes.
Por ejemplo, María Herrera, pareja de Leonardo Navarrette, manifestó que “los González tenía problemas con mi familia. Han pateado la puerta de mi casa y también han hecho lo mismo con mi hermana”.
Agregó que “mi marido no tenía armas en ese momento” (por Navarrette) y reconoció luego que “a Pinnavaria le encontraron armas al día siguiente, pero estos problemas fue siempre de los González con nosotros”.
La mujer también narró cómo se enteró del violento incidente ocurrido aquella tarde-noche del 19 de setiembre de 2016, en avenida 98 casi calle 65, frente al barrio Fonavi.
“Me llamó por teléfono (Jonatan) Pinnavaria para avisarme que les habían disparado, que eran los González y luego me dirigí al Hospital, donde estaba internado”, puntualizó Herrera.
La joven contestó todas las preguntas de la fiscal Silvia Gabriele y del abogado marplatense que representa a los imputados, Lucas Tornini.
Un tiro al padre
La joven Sofía Donato, pareja de Pinnavaria, ratificó las “graves diferencias personales” entre Pinnavaría y los González y en el tiempo que lleva la relación sentimental con esta persona, aseguró que se había enterado que “todos los problemas empezaron porque Pinnavaria le pegó un tiro al padre de los González”.
Recordó que en distintas circunstancias de vida su marido y los hermanos González “se decían cosas y se miraban mal”.
Mañana, los últimos testimonios
La presidente del Tribunal Criminal Nº 1, Mariana Giménez, dispuso la continuidad del juicio oral a los hermanos González y a Almaraz para mañana a las 11.
Lo hizo en concordancia con sus pares, Mario Alberto Juliano y Aldo, además de convenir con la Fiscalía y el letrado que representa a los acusados.
Para la segunda jornada se esperan los testimonios de Jorgelina Lúpori, quien habría sido una de las personas que observó la feroz agresión sobre Leonardo Navarrette y Jonatan Pinnavaria.
Asimismo, un oficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires de apellido Ortubia, fue nombrado como otro posible testigo para la audiencia que se desarrollará mañana en el recinto de Justicia.
La intención de las partes es finalizar mañana con las declaraciones ante los jueces y luego vendrá la etapa de los alegatos y, días posteriores, la decisión final de los miembros del Tribunal Criminal.