Un debut para la historia
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Hace 50 años Estación Quequén competía por primera vez en la Liga Necochea de Fútbol y conquistaba el título de Primera división
Adrian Stolarczuk
Redacción
Tan asombroso como suena, hace exactamente 50 años, Estación Quequén conquistaba su primer título en Primera división nada menos que en el año de su debut en la Liga Necochea de Fútbol. Con nombres que harían historia en nuestra canchas, una rivalidad de nació clásica frente a Rivadavia, un goleador récord y marcando el comienzo de un dominio que se extendió por una década.
Casi para un guión cinematográfico, el camino para esta institución había comenzado apenas 14 meses antes, cuando el club Juventud Unida y el club Progresista, ambas instituciones arraigadas en el barrio de la estación de trenes de Quequén, se fusionaban un 18 de octubre de 1969 para darle nacimiento al Club Social y Deportivo Estación Quequén.
El “verdiblanco”, que tomó sus colores del club Banfield tras una votación, se presentó directamente en la máxima categoría en el torneo de 1970, teniéndose en cuenta que Juventud Unida había jugado la etapa campeonato del torneo 1969. Antes rivales en el clásico y ahora unidos bajo una misma camiseta, había valores que ya mostraban su brillo como Carlos Díaz, Omar Ortiz, Jorge Ordoqui, Roberto Blas o Serafín García provenían de Juventud Unida, mientras que Oscar Vallejos, Urbano Acosta, Oscar Crova y Roberto Tristán lo hicieron desde Progresista. El estreno para el nuevo grupo fue en un cuadrangular amistoso en abril, organizado por el Club Huracán, que Estación se llevaría brillantemente goleando a Del Valle y a Palermo.
Clasificación
El Torneo Oficial de Primera División de la Liga Necochea de Fútbol en 1970 contó con la participación de 11 equipos, entre ellos Sportivo Barracas de Juan N. Fernández, que por cuestiones económicas no culminó la campaña, siendo desafiliado para nunca más volver a la máxima categoría.
La etapa de clasificación, jugando encuentros todos contra todos a dos ruedas, fue ganada por el Club Atlético Rivadavia, siendo el equipo más goleador con 60 tantos y sufriendo apenas una derrota en 20 partidos. Un merecido campeón si el torneo hubises culminado allí, pero entonces, los seis mejores de la tabla de posiciones jugarían un hexagonal final por el título.
En su camino, Estación Quequén rápidamente se mostró como protagonista y con aspiraciones, conducido técnicamente por Oreste “Quito” Ortiz quien venía de dirigir a Juventud y logró encontrar el equipo y darle equilibrio a una propuesta ofensiva. El profesor Santos Passero, clave en la preparación física, y el masajista Giussi, completaron los pilares del cuerpo técnico.
El “Verde” quedaría seis puntos detrás de Rivadavia, sufriendo tres derrotas en la campaña, dos de ellas ante el propio decano. Así fue que se clasificó con cierta comodidad, con varias fechas por jugar, y erigiendo como figura y goleador del certamen a Carlos Díaz, con 28 goles hasta allí en 20 partidos, superando a Vicente Caputo que había señalado 26 para los rivadavienses. Tercero en la tabla terminó el Deportivo La Dulce.
Hexagonal
El hexagonal por el título comenzó el 7 de noviembre y Estación lo abrió con un sólido triunfo por 2-0 sobre Defensores de Juan N. Fernández con goles de Roberto Blas y Carlos Díaz. Esa tarde, en la cancha de Rivadavia, el “Verde” formó con Carlos Cuomo en el arco, Jorge Ordoqui, Rubén Pereyra, Roberto Tristán y Urbano Acosta; Serafín García, Juan Giúdice, Oscar Vallejos, Omar Ortiz, Carlos Díaz y el cordobés Blas.
Al mismo tiempo, Rivadavia pisaba fuerte goleando 5-2 al arco de Huracán que defendía Mario Güelfi. El decano era el último campeón y contaba con un plantel de figuras como Tomás Marquez en el arco, Néstor Vicente Gómez, Alberto Federico Gómez, Clérico y el nombrado Caputo.
En la segunda fecha se jugó el clásico de Quequén, que quedó en manos de Estación con un claro 4-2 sobre Ministerio de Obras Públicas, con goles de Ordoqui de penal, Díaz de cabeza, García y Giúdice.
El “mano a mano” entre Rivadavia y Estación en la pelea por el campeonato quedó más delineado tras la tercera fecha cuando ambos volvieron a ganar. Estación por 4-2 a Huracán, con tantos de Ortiz en dos ocasiones, Vallejos y nuevamente Díaz, mientras que Rivadavia hizo lo propio frente a Ministerio por 3-1.
En la cuarta y penúltima fecha, Rivadavia quedó solo en lo más alto tras golear 7-0 a Defensores y aprovechar la igualdad de Estación frente al Deportivo La Dulce, que completó una positiva campaña finalizando tercero. Carlos Díaz había puesto el 2-0 parcial antes de los 10 minutos, pero el rojinegro lo remontó con tantos de Sampayo, de penal, y Moreno.
Una final
Un punto por debajo en la tabla de posiciones, Estación quedó obligado a vencer en la última fecha del hexagonal a Rivadavia para ser campeón. Como antecedentes pesaban las dos derrotas que había sufrido en la etapa previa de la temporada, 2-1 en la primera rueda y 1-0 en la segunda. Pero finalmente conseguiría tener revancha, con un 3 a 2 en el partido más importante, con una faena brillante de Carlos Díaz, autor de un triplete. El “Verde” formó esa noche del sábado 5 de diciembre de 1970 con Cuomo; Ordoqui, Pereyra, Tristán y Acosta; “Torique” Hernández y García; Ortiz, Vallejos, Díaz y Blas. Ingresarían Oscar Crova y Juan Giudice.
En un trámite cambiante, lo ganaba el decano por 1-0 y 2-1 con gol de Federico Gómez y Caputo de cabeza. Incluso Ordoqui malogró un penal cuando promediaba el primer tiempo y que pudo ser el empate. En el complemento Estación daría vuelta el marcador con goles de cabeza de Díaz, a los 12 y 30 minutos, asistido en ambos por su gran socio Omar Ortiz.
En el balance de la campaña, Estación finalizó con 18 victorias, 4 empates y 3 derrotas. En total sumaron minutos 22 jugadores a lo largo del año: Roberto Tristán, Carlos Díaz, Omar Ortiz -los únicos 3 que jugaron los 25 partidos-, Carlos Cuomo, Jorge Ordoqui, Rubén Pereyra, Oscar Crova, Porthos Manazza, Urbano Acosta, Juan Giudice, Hernández, Serafín García, Raúl Leonardis, Oscar Vallejos, R. Holzman, Roberto Blas, E. Araníbar, Rodríguez, Burgos, Manso, A. Ortiz y Martino.
Carlos Díaz brilló con un total de 36 goles, 8 de ellos en el hexagonal, alcanzando así una marca nunca superada por otro jugador como máximo artillero para una misma temporada en la historia de la Liga Necochea de Fútbol.
Un principio
Se cumplen así 50 años de un momento histórico en nuestro fútbol. Un club levantaba la copa de campeón apenas meses después de haber jugado su primer partido oficial. Un símbolo de unión que pasó del frío papel de la fusión, al vínculo de un grupo humano y a la calidad de un equipo dentro de la cancha. La ciudad de Quequén tenía un campeón en la Liga por primera vez en 30 años. Y todo lo que vino después también sería brillante, con la participación en el Torneo Regional y el pentacampeonato liguista entre 1974 y 1978. Un club que nació grande. ///