Un delito que sigue en aumento: otras dos motos fueron robadas
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Los ilícitos se produjeron en una vivienda de la Villa Díaz Vélez y en otro inmueble de calle 527 entre 570 y 572, de Quequén. En lo que va del año son varias las unidades sustraídas
El robo de motos sigue en sostenido aumento y prueba de ello es la cantidad de estos rodados sustraídos en lo que va del año. Esto también alimenta el denominado “mercado ilegal” de venta de partes, inclusive, a través de la oferta por Internet.
Si bien la Policía Departamental mantiene en absoluta reserva las estadísticas de las denuncias realizadas por ciudadanos de Necochea y Quequén, voceros de la fuerza por “lo bajo” aseguraron que son constantes las exposiciones que se hacen en las comisarías locales.
Entre la 1.30 y las 2.20 de la madrugada de ayer, autores ignorados se apoderaron del patio de una vivienda de la Villa Díaz Vélez de una moto marca Honda Storn, patente colocada HTV-028.
La denuncia de este hecho quedó radicada en la Seccional Tercera y el gabinete de prevención tiene a su cargo la investigación.
Por su parte, en un domicilio de calle 527 entre 570 y 572, de Quequén, ladrones se apoderaron de una moto de color negro, dominio colocado A022-WTM. El robo de esta unidad fue en horas de la noche y la denuncia fue realizada ante el oficial de servicio de la Seccional Segunda.
Las actuaciones judiciales de ambos casos, caratuladas como “robo de motovehículo”, serán remitidas en las próximas horas a la Fiscalía Nº 2 de turno, a cargo de Silvia Gabriele, quien luego dispondría al personal policial de investigaciones de una serie de diligencias en procura de desbaratar estas bandas dedicadas a la sustracción de motos.
Un negocio “oscuro”
En el ambiente delictivo se denomina “repuestos crudos” a las autopartes de motocicletas o automóviles que fueron robados y son colocadas a la venta en el mercado negro, de manera rápida.
Desde hace ya varios años que, en muchos casos, las propias víctimas de los robos descubrieron que las bandas eligen el servicio de Internet para publicar fotografías y precios de las autopartes.
Por ejemplo, el repuesto de una moto que tiene un precio oficial de $ 4.000, se puede adquirir por $ 500 en pocos minutos y a través de las ofertas que se realizan en la Web, reconocieron víctimas de estos hechos.
“A mí me robaron mi moto hace un tiempo. Tenía pegada una calcomanía en el asiento. Días después, observé que vendían el asiento en un grupo de Facebook donde los delincuentes venden las partes”, explicó un joven que prefirió no dar a conocer su identidad.
Es que tuvo que “acordar” con los malvivientes el pago de un “rescate” para recuperar la moto que le estaban desarmando en un taller clandestino de nuestra ciudad.
“Las autoridades policiales saben de estos movimientos y no hacen nada. Cualquiera que busque partes de moto o autos los encuentra fácilmente”, dijo otro damnificado del robo de su moto, aunque hasta el momento no logró recuperarla.
Con impunidad
En Internet ha causado gran sorpresa entre los usuarios de motocicletas, cómo se desnuda el accionar violento y absolutamente impune de aquellos delincuentes dedicados a “levantar” motocicletas en distintas zonas de Necochea y Quequén.
La realidad es que, para evitar ser descubiertos, los grupos delictivos que se mueven en la red social Facebook van modificando su denominación todo el tiempo, ya que los perfiles son denunciados de manera permanente, por los propios damnificados de sustracción de motos.
Otra estrategia que tienen los malvivientes para continuar en el espacio digital vendiendo partes robadas es trasladarse de manera frecuente y abren nuevos perfiles para ofrecer las partes de las unidades robadas. ///
Golpe a desarmadero
A mediados de mayo último y debido a denuncias sobre el funcionamiento irregular de un taller mecánico en Quequén, las investigaciones derivaron en el allanamiento del inmueble y el secuestro de siete motocicletas.
También se incautaron partes de motos como cuadros, cubiertas completas, manubrios, cachas, motores, escapes, asientos, entre otras.
Personal de la Dirección Departamental de Investigaciones de Necochea allanó el taller ubicado en inmediaciones de la avenida 542 y calle 517 de Quequén y descubrieron que no contaba con permiso, habilitación municipal ni libro de registro de la actividad.
El propietario no pudo justificar el origen ni procedencia de las motocicletas ni de las autopartes que se hallaban en el lugar, por lo que se le formó una causa por encubrimiento.
Desmantelados
“La mayoría de las motos estaban desarmadas y solamente quedaba el cuadro, pero igual se detectó que algunas registraban un pedido de secuestro activo”, señalaron fuentes oficiales.
Para los investigadores los rodados eran desmantelados para vender y comercializar las piezas en el “mercado negro”.
El morador del inmueble de 48 años fue notificado de la formación de una causa judicial y quedó a disposición de la Fiscalía que investiga este tipo de maniobras delictivas. ///