Un desorientado Frente de Todos
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«Necesidades políticas
a veces resultan
ser errores políticos»
George Bernardo Shaw.
El Frente de Todos en nuestro distrito es una mezcla de dirigentes que raramente tienen posiciones en común, muchos de ellos dentro de sus agrupaciones no se escuchan nunca, se rechazan bastante, no acuerdan casi nada, son distintas piezas desparramadas como una figura vista en un caleidoscopio combinando partes ideológicas que se encuentran, en casos, en las antípodas. Esta historia del Frente de Todos se puede trasladar en mayor o menor medida a otras alianzas o coaliciones resultado de encuentros circunstanciales que duran poco y se arman para actos electorales, donde cada sector se cobija en esos espacios buscando más que un proyecto común un cargo en cualquier dependencia oficial con tal de tener una importante paga mensualmente. Por eso, los finales casi siempre son previsibles y frustrantes para el electorado.
Las actitudes individuales, las luchas internas que no dejan ver el bosque, aferrarse a un relato como verdad absoluta, suelen pagarse a muy alto costo casi a precio de oro. El error político supone el detrimento de credibilidad, algo casi imposible de recuperar, un capital que lentamente va terminando con el dirigente y puede abarcar a la estructura que representa, para la sociedad en general no peor cosa que la pérdida de confianza en sus representados.
Vacunación VIP terminó siendo un tiro en el pie
Todos conocemos la expresión » pegarse un tiro en el pie» se aplica cuando alguien emplea tan mal un argumento que lo único que consigue es reforzar la opinión de la contraparte.
El Frente de Todos, con sus ediles de Unidad Ciudadana, «La Campora», Frente Renovador, Participación Justicialista empujaron una acusación, que en honor a la verdad fue una inquietud desde un primer momento de Eugenia Vallota, del Pro quien ante la sospecha manifiesta de la población sobre privilegios en la vacunación contra el Covid no tembló en meter “el dedo en la llaga” que se había abierto en la comunidad, en tal sentido para despejar dudas e ir en búsqueda de esclarecer cualquier anomalía que se hubiera producido, como una forma de responsabilidad legislativa para dejar las cosas claramente expuestas, sin que esto significase una denuncia o acusación. La movida de Vallota quedó en “aguas de borrajas” al obtener por respuesta, de la autoridad competente, el no se puede amparando en una resolución de la “Agencia de acceso a la información pública” sobre una interpretación que le ha dado, casualmente, este organismo a la ley 27.275. A poco de esto y con marcada intencionalidad política en un año de elecciones, volvió a la carga en el Concejo con este tema el Frente de Todos, que al menos algo pareció unirlos como fue tratar de dejar desacomodado al Departamento Ejecutivo, quien rápido de reflejos, no titubeó en esta segunda ocasión en llevar adelante una investigación a través de su propio bloque de ediles de «Nueva Necochea», en una jugada que dejó al desnudo a varios que creían ponerse saco y corbata para la ocasión.
Nuevamente Vallota, la edil Pro, fue clara y contundente «hubo un manejo por parte del gobierno provincial y nacional en el operativo vacunas y en la ciudad el proceso de coordinación lo realizó la concejala Andrea Cáceres, de Unidad Ciudad Frente de Todos, tomándose una atribución de la cual tendrá que responder». Luego de los “dimes y diretes” se convocó a una reunión del Concejo en comisión el cual recibió a la titular de Salud, Ruth Kalle, donde también se hizo presente Arturo Rojas, en el encuentro se remarcó otra vez la resolución de la “Agencia de acceso a la información pública”. Asimismo resultaron extrañas las ausencias, de los responsables de las delegaciones de Necochea del PAMI y del IOMA las que administran sus vacunas y manejan propios registros.
Lo más indignante en política suele ser cuando se lo ve a alguien haciendo algo mal y no se le puede hacer notar o no escucha. En el Frente de Todos, algunos de sus integrantes en el legislativo decían por lo bajo y otros con un tono poco más elevado que en el tema de la vacunación VIP o de privilegios algo no cerraba, más bien todo lo contrario. Abría una grieta interna y dejaba descolocada la coalición, más aún ante gestos que venían de la Provincia donde los golpes que pretendían darle a la administración necochense pagaron un costo político innecesario en el distrito. La responsabilidad de dar los turnos para la vacunación y de toda la organización es del Estado bonaerense, el Municipio no tiene injerencia, si algo se falsea la responsabilidad está mucho más arriba eso quedó claro después de los descargos respectivos en el Concejo en comisión. El objetivo del Frente de Todos fracasó.
Necochea en este momento tiene 1.200 personas mayores de sesenta años sin vacunar, comenzándose, en días más, a aplicarse a los de más cuarenta años, marcando la estadística que se han distribuido 24.000 dosis sobre 38.000 anotados.
No hubo denuncia en Fiscalía como imponía la situación y los propios concejales del Frente de Todos tienen la responsabilidad de la coordinación en los vacunatorios. Hay tres situaciones que se deben remarcar, la anotación, los criterios sanitarios son dinámicos y los establecen la Nación y la provincia de Buenos Aires y desde el municipio es sólo la verificación con el turno asignado, sin analizar cada situación, porque no corresponde eso quedó en claro que están los grupos de IOMA y PAMI como entes organizadores del plan de vacunación.
Es llamativo que los concejales afines al gobierno de Buenos Aires, que conocen a la perfección el funcionamiento, hayan actuado de este modo, cuando lo aconsejable es aunar criterios, trabajar articuladamente sin intentar colocar mantos de sospecha, algo que no espera la gente, que quiere ver un trabajo en unidad donde se privilegie la salud por sobre las cuestiones partidarias.
Reina la confusión
A menudo se confunde lo que se supone que es, con lo que realmente es, en este caso el Frente de Todos local, versión «La Campora» y Frente Renovador. Ha ingresado en una desconfianza entre sus propios integrantes y en un océano de reproches por las actitudes tomadas, el enojo provincial con sus dirigentes restó valor a las cartas que cada cual juega pensando en las próximas elecciones donde intentarán repartir el uno y dos en la lista de candidatos a concejales con posibilidades claras de llegar a una banca. De allí en más todo es dudoso, entre la lápicera de Andrea Cáceres y los hermanos Facundo y Gimena López, apoyados por sus referentes nacionales, la primera es el «camporismo» los segundos el «massismo y las distintas agrupaciones que serían largo y tedioso detallar donde se aglutinan referentes de trabajo social, que si no fuera por los acuerdos del momento bien podrían por capacidad y militancia ocupar lugares relevantes en cualquier armado final de candidatos.
Entre la confusión reinante, el tiro en el pie denunciando estuvo la llegada del Ministro de Salud, Daniel Gollan, quien junto al Intendente recorrió los lugares de atención a pacientes afectados en esta pandemia.
Es cierto, se nota la falta de conducción del espacio, donde dicha coalición tiene intereses muy encontrados, desencuentros que vienen de tiempo y codazos por las ubicación futura en la lista de concejales, manteniéndose con postura de unidad que bien se sabe está muy débilmente atada, producto imperante de las circunstancias, más bien es un amontonamiento que una unidad de acción con proyectos en común.
Al menos de los errores se debe aprender para no repetirlos, como solía decir Henry Ford «el único verdadero fracaso es aquel del que no aprendemos nada».