Un espacio para la inclusión
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La asociación civil Manitos de Luz trabaja desde hace seis años para poder abrir un centro de día en Lobería
Cuando una persona con capacidades diferentes egresa de una escuela especial puede insertarse en el mundo laboral a través de un taller protegido. Sin embargo, esto no siempre ocurre, debido a que algunos de ellos sufren una discapacidad severa.
Allí es donde surgen los centros de día, que permiten que estas personas realicen actividades en contacto con otros.
No obstante esto puede convertirse en otra barrera. En nuestra ciudad existen centros y hogares de día y es habitual que lleguen personas con discapacidades severas de localidades vecinas que no cuentan con estos institutos.
Es el caso de un joven de la ciudad de Lobería que hace un tiempo debió radicarse en Necochea para poder asistir a un centro de día.
Esto lo obliga a estar separado de su familia. Su mamá, una mujer de 80 años, debe viajar todas las semanas para visitarlo.
Esta triste situación se repite en varios hogares de la ciudad de Lobería. Por eso, hace seis años, un grupo de padres, hermanos y familiares de personas con discapacidades severas, comenzaron a trabajar para poder contar con un centro de día en esa ciudad.
Difícil situación
“Somos una comisión, que hace seis años estamos constituidos como ONG y tenemos personería jurídica y todo, pero estamos a la espera de la cesión una casa para poder empezar a con el centro de día”, explicó María Montalivet, una de las impulsoras de la asociación civil Manitos de Luz y actual secretaria.
Esta semana se realizó la renovación de la comisión directiva de la entidad y, según explicó Montalivet, “aprovechamos para contarle a la comunidad en qué instancia estamos y todas las gestiones que venimos haciendo”.
En la reunión realizada el jueves pasado, durante la que se renovó la comisión, se sumaron más personas a la asociación, entre ellos varios jóvenes con muchas ganas de trabajar.
“Estamos contentos porque tuvimos bastante acompañamiento de la comunidad, de funcionarios municipales y gente del Frente Renovador”, precisó María.
Solos
“Cuando los alumnos de la escuela especial egresan y son discapacitados muy severos, no los puede absorber el taller protegido porque son chicos que no tienen capacidad de trabajo”, precisó.
Es así que muchas de estas personas deben permanecer en sus hogares, al cuidado de sus familiares y con alguna asistencia privada de terapistas o deben ser trasladados a otras ciudades, como Mar del Plata o Necochea, donde existen centros y hogares de día.
“Los que se han tenido que quedar están sin ningún tipo de prestación, más allá de recibir algún terapista ocupacional, pero de manera aislada, en soledad, sin poder compartir al experiencia de un grupo de pares, que es lo que les brinda un centro de día”, precisó María.
“Así hay chicos radicados en Necochea y sus padres tiene que viajar a visitarlos. Es una situación muy triste”, afirmó.
Indicó que en este grupo de personas hay algunas con retraso mental profundo, con trastornos de personalidad con características psiquiátricas graves y después otras con discapacidad motora severa, como cuadripléjicos. “Realmente es muy poco lo que ellos pueden hacer”, señaló.
La casa propia
“Lo difícil en este caso es conseguir un lugar donde instalar el centro de día”, afirmó María.
El grupo está trabajando hace seis años para lograr la cesión de una propiedad que el Club Ameghino de Lobería donó a la Escuela Especial.
Como la propiedad no podía pasar directamente a la cooperadora de la escuela, debió ser escriturada a nombre de la Dirección General de Escuelas.
Ahora la asociación civil espera que, una vez que esté en manos de la Dirección General de Escuelas, puedan pedir la cesión para finalmente comenzar a trabajar en el centro de día.
“Eso nos ha retrasado”, afirmó María. “Es muy difícil conseguir un terreno relativamente céntrico. Este está al lado del centro de salud, que también es importante, porque los chicos tiene patologías muy severas”.
La propiedad en cuestión se encuentra en la avenida Sarmiento y la asociación ya solicitó al Consejo Escolar loberense que trate la cesión de la casa.
“Nosotros tenemos hasta el anteproyecto de obra hecho”, explicó. “El centro es para realizar actividades durante el día, no es con internación, entonces requeriría un comedor, cocina, baños adaptados, una sala de usos múltiples, algún tipo de gabinete para trabajar en forma individual”.
Nueva comisión
La nueva comisión directiva de la asociación Manitos de Luz es presidida por Marianela Rojas. Es vicepresidente, Victoria Valenzuela; tesorera Rosana Quintana y protesorera Cecilia González. Como secretaria fue elegida María Montalivet y como prosecretario Sergio Damborearena.
Como vocales titulares: Mónica Erreguerena, Sara Torres, Luisa Torres, Victoria Tellechea y Susana López. Vocales suplentes: Marcela Santamaría, Natalia Etcheverry, Silvina Seillant, Gabriela Erreguerena y Mercedes Mallú.
Revisores de cuenta titulares: Adriana Burgardt, Carla Arrizurieta y Miriam Campitelli. Revisora de cuentas suplente: Cecilia Marcos.