Un espacio que es nuestro
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Con motivo del 140° aniversario de Necochea, se comenzó a recuperar un espacio de la plaza Dardo Rocha en 59 y 60, que no solo prevé una pequeña obra de acondicionamiento sino también una intervención artística a partir de la técnica de mosaiquismo.
Dos artistas ya están trabajando en un camino de mosaicos, a través del cual el público podrá hacer un recorrido histórico, artístico y cultural que comenzará a pocos metros del monumento a Eva Perón.
Esta técnica ya se utilizó en el Anfiteatro, obra que llama la atención de todo aquel que pasa por el lugar porque da cuenta de un trabajo minucioso, artesanal e innovador. Ahora se volverá a repetir en la Plaza, en un lugar más visible y con la idea de plasmar imágenes históricas de la ciudad como el puente Colgante, la vieja rambla, el hotel Necochea, el Museo, entre otras.
Es interesante sumar recuerdos que tengan que ver con nuestra identidad e historia para convertir a la plaza en un lugar para visitar y recorrer como sucede en otras ciudades, donde cada vez que vamos nos quedamos maravillados por las flores, el verde, las fuentes con aguas y el cuidado de los espacios.
En algún punto, podemos decir que la plaza desde hace un tiempo se está recuperando como lugar de encuentro e incluso está más cuidada. La decisión de cerrar el tránsito durante los fines de semana ha permitido que los chicos se adueñen del espacio con la bicicleta, los patines, la pelota y, de esta forma, se ha generado un mayor movimiento en el lugar. Además, de a poco se van a haciendo algunas mejoras, que se empiezan a notar.
Sin embargo, también el cierre del tránsito complica a los automovilistas que deben dar más vueltas para llegar a determinado lugar, sobre todo en horarios donde ya la plaza, como espacio al aire libre, no se puede disfrutar.
No obstante, todavía tenemos que aprender a cuidar nuestros espacios, más allá de lo que tenemos que exigirle al Estado. Cada tanto, siguen apareciendo grafitis en las esculturas y monumentos, destrozos en el paseo de la Memoria, basura acumulada en algún rincón, papeles y plásticos en el césped y sigue la lista. Y por supuesto, esta situación no solo se da en la plaza central sino también en todas plazas barriales, Isabel La Católica, San Martín, Las Carretas, Boy Scout, etc. El hecho de que sean públicas nos hace creer que no son de nadie, pero en realidad hay que entender que son nuestras y actuar en consecuencia.
Bienvenidas sean las mejoras y las intervenciones artísticas y ojalá que no se detengan. Pero mientras los gobiernos de turno deben hacer su parte, nosotros como ciudadanos tenemos que hacer la nuestra para que podamos estar orgullosos de nuestra plaza no solo para mostrarla sino también para disfrutarla.///