Un exitoso experimento agrícola
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/08/6-historia.jpg)
Hace 81 años surgía el Instituto Autárquico de Colonización de la Provincia de Buenos Aires. En nuestro distrito se crearon tres colonias: Rincón del Quequén, La Arcadia y Calangueyú
Archivo Ecos Diarios
Meses atrás se cumplieron 81 años de la creación del Instituto Autárquico de Colonización de la Provincia de Buenos Aires, que tenía como objetivo fundar colonias agrícolas en el territorio bonaerense. Entre las colonias fundadas había tres en el partido de Necochea, que por aquellos años era mucho más extenso: Rincón del Quequén, La Arcadia y Calangueyú.
El instituto se fundó en 1936, durante la gobernación de Manuel A. Fresco, el mismo que contrató al arquitecto e ingeniero Francisco Salamone para construir 60 edificios monumentales en 25 municipios en apenas cuatro años.
La idea de aquel instituto de colonización surgió “como un ensayo”, según se decía expresamente en el mensaje con que el Poder Ejecutivo sometió el proyecto a la Legislatura bonaerense.
Durante la efímera, pero fértil gestión del instituto surgieron colonias que constituyeron núcleos destacados de progreso. La primera fue la Colonia “Santa María”, en Carlos Casares. Luego le siguieron “San Francisco” y “Claromecó”, en Tres Arroyos; “Fortín Esperanza”, en General Alvear, “Artalejos”, en Laprida; “Rincón del Quequén”, en Necochea, “La Colmena”, en Chacabuco; “Ancaló”, en Ameghino; “Chicoleo”, en Rauch; “Sombra de Toro”, en Tornquist; “Calangueyú”, en Juan N. Fernández; y “Fortín Tordillo”, en Daireux.
Fue una empresa elogiable por la sencillez conque se implantó y la eficiencia con que funcionó.
Experimento exitoso
“El instituto surgió por impulso del ministro de Obras Públicas bonaerense, José María Bustillo, entusiastamente apoyado por el ministro de Gobierno, Roberto Noble y de Hacienda, César Ameghino”, escribió años atrás el ingeniero Diego Joaquín Ibarbía, quien fuera secretario del organismo y que estuvo muy vinculado a nuestro distrito como propietario del campo “La Mora”.
El proyecto, posteriormente sancionado por una comisión integrada por los ingenieros agrónomos Emilio Coni, Sebastián González Sabathé, Miguel Cásares, José María Bustillo y los doctores Salvador Oría y Ernesto Hueyo.
El primer directorio se constituyó el 26 de octubre de 1936, bajo la presidencia de Salvador Oría e integrado por los ingenieros Miguel Cásares, Pedro Alberto Lacau, Agustín Silvani Gómez y el señor Raúl Puchurí, que representaban respectivamente a la Sociedad Rural Argentina, al Banco de la Provincia de Buenos Aires, la Dirección de Agricultura y los productores organizados en cooperativas y asociaciones rurales.
Tal fue el entusiasmo que el campo “Santa María”, de 14.537 hectáreas, ubicado en el Partido de Carlos Casares, fue adquirido en remate judicial del 3 de marzo de 1937, se tomó la posesión el 19 de mayo y quedó parcelado, alambrado y adjudicado a los colonos en tres meses, ya que la colonia del mismo nombre se inauguró el 22 de agosto de 1937.
Colonia Calangueyú
En nuestro partido, en los primeros días de mayo de 1946, el Instituto Autárquico de Colonización adjudicó por concurso 52 lotes de la recientemente creada Colonia Calangueyú, ubicada a sólo 5 kilómetros de Juan N. Fernández.
La superficie total adjudicada alcanzaba las 13.969 hectáreas, y se había reservado una fracción de 50 hectáreas. Para instalaciones de administración, destacamento policial, peón, camineros, entre otros.
El instituto dotaba a cada colonia de un equipo para arreglos de caminos. Los colonos aportaban sus animales de labranza y su trabajo personal. El primer administrador en Calangueyú fue Eduardo Von Wernich, quien en septiembre de 1946 fue asignado a otro destino y lo sucedió en el cargo Raúl Barcet.
Pero las tierras de la Colonia Agraria Calangueyú fueron ocupadas y trabajadas durante varias décadas por los chacareros sin tener regularizada su situación dominial. El gobierno provincial, el sábado 12 de marzo de 1960, luego de muchas postergaciones, pudo hacer entrega de 13 lotes a las familias que los explotaban.
Se concretó un almuerzo criollo al que asistieron el intendente municipal de Necochea, Edgardo H. Yelpo y el presidente del Concejo Deliberante, Rodolfo Dabós Frey.
Desde La Plata, y para entregar las comunicaciones respectivas, llegó el entonces presidente del Instituto de Colonización, Osvaldo Cristóforo y otros funcionarios.
Tras el almuerzo, el presidente de la Cooperativa Calangueyú, que agrupaba a los chacareros de la colonia, destacó la trascendencia del acto y anunció que contaba con la palabra del titular del instituto para obtener en cesión un lote de 45 hectáreas para instalar la planta de silos de la Cooperativa y realizar otras obras.
El terreno en cuestión era el lote de reserva ubicado en el centro de la colonia, sobre la ruta Necochea-Benito Juárez.
La política agraria de la década del 40 había puesto énfasis en la transformación del régimen de tenencia de la tierra y fue en la Provincia de Buenos Aires donde el Instituto Autárquico de Colonización le dio mayor impulso. Se puede o no coincidir con las medidas desarrolladas por los gobiernos de entonces, pero mediante esta iniciativa se le brindó acceso a la propiedad a los pequeños y medianos productores.
La Arcadia
Un artículo publicado en Ecos Diarios el 3 de agosto de 1948, da cuenta de la colonización del establecimiento rural “La Arcadia” en lo que en esa época era distrito necochense, pero que en la actualidad pertenece al partido de San Cayetano.
Según la información, el boleto de compra respectivo había sido firmado por el presidente-interventor del Instituto Autárquico de Colonización, ingeniero agrónomo José Tomás Cisterna.
El campo “La Arcadia” comprendía una superficie de 6.000 hectáreas y estaba situado a 75 kilómetros de Puerto Quequén, sobre la estación Cristiano Muerto del Ferrocarril del Sud, siendo sus tierras aptas para toda clase de cultivos e inmejorables para la explotación agropecuaria.
“En este campo el Instituto Autárquico de Colonización se propone instalar una colonia agrícola granjera para radicara 120 familias en unidades económicas no mayores de 50 hectáreas”, señalaba el artículo.
De acuerdo a la publicación, el Instituto también había adquirido otros dos campos más con el mismo fin, uno de ellos de 4.000 hectáreas ubicado en Tandil y el otro de 3.000 hectáres en General Villegas.
La compra de los tres campos totalizaba la cantidad de 5.541.400 pesos de inversión.
Según la nota, “una vez planificada la subdivisión de las nuevas colonias, el Instituto procederá a incorporar las mejoras de alambrado, aguadas y viviendas indispensables, y luego llamará a concurso para adjudicar los lotes”.