Un festival austero
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Desde la tarde de hoy, se llevará a cabo la 59º edición del Festival Infantil, un evento que ha sido distintivo de la ciudad y del que han disfrutado varias generaciones, incluidos los turistas que nos han ido visitando.
Claro que el Festival de este año tendrá un sello particular, por la crisis económica que vive la Municipalidad y por el escaso tiempo que tuvo la nueva administración para moldearlo.
Será modesto, austero, como lo han presentado previamente los responsables de la organización, y es comprensible si se observa la actual coyuntura, en la que el municipio ni siquiera puede pagar los sueldos a sus empleados.
Serán tres días, con el anfiteatro como epicentro, y elencos locales que colaboraran gratuitamente y un par provenientes de Buenos Aires y otro de Rosario solventados por el Instituto del Teatro, harán sus presentaciones, complementados por talleres de distintas disciplinas, que generan la creatividad de los niños. No mucho más. Una digna salida para mantener la continuidad de esta fiesta infantil con rico historial.
El artista plástico Juan Gamba ha vuelto a la función pública como titular de Cultura, y en sus declaraciones ha dejado en claro que se pretende hacer una edición “decente”, lo que traducido en palabras es para salir del paso con cierta altura.
Más allá de lo que exprese, Gamba y su asistente inmediato, Enrique Parisey, tuvieron en los 90, como funcionarios, la posibilidad de montar ediciones de festivales infantiles que perduran en la memoria de la comunidad y de los prestigiosos elencos del espectáculo infantil que se presentaran, entre ellos La Galera Encantada, de Buenos Aires, de reconocida trayectoria.
Hubo en aquellas ediciones coloridos desfiles protagonizados por llamativas y costosas carrozas confeccionadas por entidades. Eran otros tiempos, de mejores bonanzas económicas. Algo que claramente hoy no ocurre, y por otro lado los desfiles de este tipo ya no causan interés, a punto tal que en los últimos años han sido suprimidos y remplazados por puestas en escena callejeras.
Con su experiencia y buen gusto a la hora de plantear eventos de este tipo, más el aporte del ámbito cultural-educativo de nuevas generaciones, los en cargados de Cultura deberán extremar sus esfuerzos para que los 60 años del Festival, en enero del año que viene, tengan el desarrollo que merece uno de los eventos con más historial en el país. Un encuentro anual que ha congregado a enormes figuras a lo largo de años, entre ellas la recordada y aún vigente cantante y escritora María Elena Walsh, nombrada “madrina del Festival” y que despertara el interés de los principales diarios de Capital Federal, que disponían de enviados especiales para cubrirlo durante su semana de duración.
El director de Cultura ya ha manifestado su interés de empezar a trabajar en el próximo mes de junio para la 60º edición. Y se supone, conociendo su impronta personal, que no será una promesa similar a la de varios antecesores en el cargo, que en cada final de un Festival prometían que trabajarían con el debido tiempo para la edición siguiente.
Convocando a un real compromiso de las entidades de la ciudad y a los privados y con inventiva se puede despertar el interés de los chicos de hoy sin hacer enormes erogaciones. Sólo hay que tentarlos con atractivos distintos a los tecnológicos que en la mayoría de los casos ocupan sus horas.
Ese debe ser el desafío para las próximas ediciones del Festival Infantil. De lo contrario pasará a ser un lindo recuerdo más de una Necochea que sigue dormida y sin evolución en muchos aspectos.