Un fin de año con más problemas que soluciones
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“La verdad que estamos viviendo unos días de mucho trabajo, de cierta tensión pero seguros de que vamos por el camino correcto”, dijo uno de los integrantes de la mesa chica que integra el Intendente y sus personas de más confianza, algunos funcionarios municipales y otros no.
Con el argumento de que el gobierno provincial está encima de cada municipio viendo en qué se gasta o invierte lo que la Provincia manda y que, por este motivo, es necesario ordenar los números para no quedar en falta, la gestión de Facundo López ha tomado algunas decisiones como la de reducir la planta política, no renovar algunos contratos a destajistas y presentar un presupuesto acorde a los tiempos de ajuste. A su vez, propone un aumento de tasas urbanas del 38 por ciento. Aunque todavía la oposición no estudió a fondo los proyectos de Presupuesto ni de Fiscal Impositiva confeccionados por el área de Hacienda del Departamento Ejecutivo, algunos ediles adelantaron que hay temas que traerán sin ninguna duda debate como la desafectación de algunas cuentas y el arancelamiento de los jardines maternales y del de infantes.
Las cuentas que hoy están afectadas y el Ejecutivo propone que no lo estén más son las de los entes autárquicos del Ente Vial y Entur y la de Residuos, Salud y Protección Ciudadana y que lo recaudado a través de distintas tasas para tales fines vaya a rentas generales. Respecto al tema de las cuentas afectadas siempre hubo voces a favor y otras en contra y los concejales esperan a que mañana el Intendente vaya al Concejo Deliberante para que les explique, entre otras cuestiones, cuál es la necesidad o la ventaja de desafectar esas cuentas.
Respecto a los jardines maternales, seguramente habrá discusión ya que se trata de un servicio educativo que el Estado municipal brinda hace años sin arancelamiento y pudo ser financiado aún en situaciones de crisis económicas peores que la actual. Es un servicio que desde sus orígenes apuntó a garantizar el derecho a la escolarización desde los primeros meses de vida y a ayudar a las empleadas municipales en el cuidado de sus hijos mientras ellas trabajaban. Hoy en día a los diferentes jardines también concurren niños de madres solas en situación de vulnerabilidad ( sin trabajo, sin vivienda, algunas de ellas beneficiarias de algún plan asistencial) y también de padres que trabajan fuera de la municipalidad, algunos con posibilidades reales de pagar (profesionales muchos de ellos) y otros con más dificultades. La población es bien heterogénea y son espacios de verdadera inclusión social. Los maternales de manera especial son un servicio que en nuestra ciudad brinda el Estado, el Concejo deberá tener en cuenta a la hora de definir esta cuestión, si es que finalmente se va a arancelar, qué familias estarían en condiciones de pagar y cuáles no para que el derecho a la educación siga estando garantizado por nuestro municipio, como desde sus orígenes. Sería injusto y más aún, inmoral, que haya niños que quedasen afuera de cualquiera de las instituciones por este motivo, un límite que Facundo López no debería traspasar.
Casino: tierra de nadie
Un tema que aún no tiene ni siquiera un atisbo de solución es qué hacer con el edificio del Complejo Casino. La única certeza es que la sala de juegos funcionará hasta marzo y luego quedará cerrado en su totalidad lo cual será aún un mayor problema para la administración de López que tendrá prácticamente un edificio enorme, arrumbado y abandonado frente al mar.
La idea de venderlo, que sigue dando vueltas en la cabeza del jefe comunal, ha ido perdiendo fuerzas porque era un plan que se hubiese puesto en marcha si el resultado de las elecciones hubiese sido otro. Nadie hoy en el Ejecutivo está trabajando en un proyecto de subasta y los anuncios de propuestas que supuestamente bajarían al Concejo Deliberante para poner a consideración del cuerpo hasta el momento no existen. “Hoy la venta la vemos muy difícil dada la composición del nuevo Concejo Deliberante”, señaló un de los integrantes de la mesa chica del Intendente. Lo que si está descartado es hacer algún tipo de inversión municipal o dar a concesión algún sector. “De cualquier manera algo habrá que inventar porque el lugar a partir de marzo será tierra de nadie o peor aún de quienes se instalen a vivir allá”, señaló un funcionario municipal.
En el entorno del Intendente reconocen que 2018 será un año difícil en lo económico y también en lo político, habrá que trabajar en la búsqueda de consensos, gastar poco y encontrar un rumbo político que hasta ahora ha sido un tanto escurridizo.
por María D. González
Redacción
