“Un hobby que se convirtió en un emprendimiento”
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Natalia Dabadíe. Desde hace tres años se dedica a la fotografía y aspira a seguir perfeccionándose
Por sugerencia de su padre, Natalia Dabadíe hizo un curso de fotografía en el Centro de Formación Profesional Nº 402, ahí comenzó a incursionar en esta disciplina con la que tiempo después armó su propio emprendimiento y en la actualidad se mantiene actualizada para poder seguir creciendo profesionalmente.
Con respecto al curso con que se inició en la fotografía Natalia contó que “empecé con una compacta muy sencilla, hacía lindas fotos pero no sabía nada de velocidad, composición ni balance de blancos, la foto me quedaba azul y no sabía que le había tocado”.
Terminó el secundario y le quedaron varias materias pendientes que recién rindió varios años después “lo hice con el COA tiempo después porque siempre trabajé”.
Se muestra como una persona con mucha iniciativa, “cuando no tenía empleo estable vendía ropa, incursioné en todos los rubros para poder tener independencia económica”.
Poco después de hacer el curso de fotografía se pudo comprar su primera cámara réflex, “mi reliquia más amada”; al poco tiempo le ofrecieron trabajo en el Club Rivadavia donde comenzó a hacer fotos y vender estática y finalmente se convirtió en secretaria de la institución deportiva.
“Hace cinco años tomaba fotos de todas las disciplinas para la página del club, eso me abrió muchas puertas porque conocí a mucha gente”, afirmó.
Durante tres años se dedicó exclusivamente a actividades deportivas, hasta que compró un flash y comenzó a trabajar en fiestas y otros eventos.
El año pasado tomó fotos en varios establecimientos educativos de la ciudad y su actividad es creciente, “soy muy responsable y exigente. Ahora estoy más tranquila porque hice muchos cursos y talleres en Mar del Plata pero siempre quiero seguir aprendiendo y mejorando equipos”.
Comenzó con temores porque aunque el curso que hizo le brindó las herramientas básicas “fui aprendiendo cuando me equivocaba y lo iba resolviendo”, afirmó.
Luego de tres años está más afianzada en la profesión y se toma su tiempo para entrevistar y conocer a sus clientes. Establece vínculos con sus familiares y amigos más directos, “cuando llego a la fiesta conozco a casi toda la familia”, expresó sonriente.
De a poco encontró el camino hacia su emprendimiento, “soy feliz con lo que hago y no me molesta trabajar durante 24 horas cuando tengo un evento”.
Se ha ido perfeccionando y eso le ha dado más calidad a sus trabajos, “antes las fotos era un poco más cruda porque no tenía las herramientas, quisiera seguir interiorizándome sobre el manejo de la cámara, también en encuadre y composición”.
Esos deseos a veces se ven demorados por que los cursos y los equipos resultan muy onerosos, “ahora me compré una 7200 que está dentro de lo que se considera amateur pero que la usan muchos fotógrafos”.
Natalia trata de innovar y ofrecer cosas diferentes para que la sigan eligiendo, “esto empezó como un hobby y fue tomando otro rubro. Ha sido importante el apoyo de mi familia”, afirmó.
Su lugar en el mundo
Nació en Capital y se radicó en Necochea a los siete años. Es la ciudad que eligió para vivir y dijo que “no me muevo de acá por nada en la vida”.
Natalia tiene 41 años, cursó estudios primarios y secundarios en el Colegio de Hermanas. Está en pareja desde hace 25 años, tiene dos hijos, de 13 y 8 años. Su proyecto es seguir creciendo y armar su equipo de estudio. Actualmente está abocada a la fotografía social y le dedica casi cuatro meses de trabajo previo al evento, “hay familias que casi soy una integrante más, y hay quinceañeras que me escriben después de dos años para contarme algo”.
Precisamente, lo que destaca de su labor es el vínculo que establece con las chicas y la familia, eso repercute en el resultado final de su trabajo, “me ha pasado que con la gente que me cae muy bien logro que las fotos sean increíbles”.
Al momento de definir sus fotos dijo que “mi impronta es marcar la diferencia, para eso trabajo en equipo con las decoradoras y trato que todo sea personalizado, ese es mi sello”.
