Un joven con discapacidad, víctima de robo en su hogar
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Un delincuente se hizo pasar como “vendedor de huevos” y despojó a Alex Bianco (25) de $ 300 y su teléfono celular
Alex Bianco tiene 25 años y concurre a trabajar al Taller Protegido Todo para Ellos. Forma parte de la labor que desarrollan los operarios en el reciclado de botellas de plásticos. De la función que cumple en la reconocida institución recibe un peculio mensual.
Alex estaba en su departamento del tercer piso de una de las torres de Luz y Fuerza cuando alguien tocó el timbre del portero. Atendió y desde abajo le ofrecieron si quería “comprar huevos…”
Con absoluta inocencia, esta persona especial dijo “Si…” al extraño vendedor y se dirigió a la puerta del edificio para abrirle al “supuesto trabajador”.
Alex no pensó que podía ocurrirle nada malo, al contrario, en realidad, sus intenciones eran esperar a su mamá con dos huevos fritos, una vez que ella terminase de trabajar en una de las oficinas del Centro Cívico municipal.
Alex abrió la puerta de una de las torres de calles 69 y 4, y se encontró cara a cara con el “presunto” vendedor de huevos. Ambos subieron al tercer piso y el individuo ingresó al departamento sin disimulo.
No conoce la plata
El desconocido dejó los huevos sobre una mesa y le mencionó a Alex el valor de la mercadería. Sin conocimiento de la denominación de los billetes, la víctima entregó el dinero existente en una billetera de la casa.
Dejando de lado el mínimo código posible, el delincuente (ya quedó de lado la figura del “presunto vendedor de huevos”) se apoderó de alrededor de $ 300.
Pero no sólo se hizo del dinero en efectivo que había en el hogar, en la misma mesa estaba el teléfono celular de Alex Bianco y, en un momento de distracción, el ladrón se alzó con dicho aparato antes de alejarse del departamento.
“Mi hijo se levanta a las 5 de la mañana y se va conmigo cuando me dirijo al trabajo en la Municipalidad de Necochea. El se gana su platita reciclando botellas de plásticos con mucha dignidad y no conoce la denominación de los billetes”, señaló ayer Sandra Jaureguibehere.
Sumamente indignada por lo ocurrido en su propia casa, la mujer reconoció que el delincuente le “robó el sueño a un nene… Mi hijo va a seguir trabajando y tendrá nuevamente su celular para conectarse con su hermano, que está lejos, con sus amigos y conmigo”.
No es un “trabajador”
Sandra Jaureguibehere estaba trabajando en el momento del repudiable episodio y por esa situación le fue fácil al malviviente apoderarse del dinero y del aparato de comunicación.
Por dichos del propio Alex que trató de describir la fisonomía del delincuente, se trataba de un joven de entre 20 y 30 años, de contextura delgada, morocho, que “ofrece huevos” en la zona de las torres del barrio Luz y Fuerza y otros sectores de la Villa Díaz Vélez.
Pero hay que aclarar que no es “un trabajador”, en realidad y sin contemplación, buscó la oportunidad de doblegar “la confianza y buena fe” de una persona especial.