Un mal que se replica en las redes
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Internet se ha convertido en el lugar donde muchas personas expresan su angustia por la falta de trabajo. En el distrito no hay estadísticas sobre desempleo pero la crisis del mercado laboral es cada vez más evidente
Comercios cerrados, devaluación, inflación, una gran incertidumbre y una temporada de verano que decepcionó hasta a los escépticos, son reflejos de la complejidad económica del momento.
Pero en estos tiempos de virtualidad, lo que tal vez mejor refleja la situación por la que atraviesa la economía local son la aparición cada vez más habitual de posteos de personas que se ofrecen para hacer cualquier tipo de trabajo para ganar unos pesos.
Basta ingresar a Facebook para encontrarse con alguno de esos mensajes que muestran el estado de vulnerabilidad en el que viven algunas personas. Jóvenes que publican sus currículums, padres de familia desesperados que tanto cortan el césped como limpian vidrios para llevar comida a la mesa y hasta alguna persona en situación de calle piden a otros usuarios que los apoyen “con puntitos”.
Estos “puntitos”, que la red social lee como comentarios, permiten que las publicaciones tengan mayor circulación y lleguen a más personas.
Si bien no es seguro que estas personas puedan encontrar trabajo por este medio y algunos incluso se arriesgan a quedar expuestos al robo de datos al publicar curriculums con sus números de documentos y teléfonos, para muchos es una de las pocas posibilidades que aún les queda de encontrar al menos una “changa”.
El derrumbe de la actividad provocado por la cuarentena agravó la situación del mercado laboral en una Argentina que lleva más de una década sin generación significativa de puestos asalariados en el sector privado. Necochea no es ajena a esta realidad.
En los últimos 40 años la ciudad no parece haber hecho otra cosa que perder capacidad de empleo con la caída de la actividad pesca, el cierre de procesadoras de pescado y astilleros y la desaceleración del turismo.
Casualmente por estos días se cumplieron 40 años desde que, en enero de 1981, cerró sus puertas la planta de Huemul, que empleaba a más de 700 personas en distintas áreas.
Días atrás, en el programa El diálogo de hoy, la presidenta de la Asociación de Hoteles, Claudia Calvo que en los últimos años, el cierre de hoteles ha generado la pérdida de 3.000 puestos de trabajo.
“En la década del 60 y 70, Necochea llegó a tener 180 hoteles abiertos. En los 90 había 120 y este año sólo 50. Es decir que de la década del 90 a 2021 hemos perdido 70 establecimientos”, dijo Calvo e indicó que la crisis en el sector podría tener un impacto aún mayor en la pérdida de empleos.
Pocos datos
El último dato de empleo asalariado registrado de la actividad privada muestra que en septiembre pasado los empleadores declararon ante el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) 5.775.712 empleados. Es una cifra casi igual a la de octubre de 2010, una década atrás. En febrero de este 2020, el mes previo a la llegada del coronavirus a la Argentina, los puestos declarados habían sido 6.023.797, es decir, 248.085 más que en septiembre. Si se mira toda la serie de datos publicada por el Ministerio de Trabajo, que se inicia en enero de 2009, el número nunca se despegó mucho de ese nivel: el más alto fue el de marzo de 2018, con 6.322.588 empleos.
El sector formal de la economía fue, clara y previsiblemente, el menos afectado por los daños del fuerte freno sufrido por la actividad económica que, en términos interanuales y desestacionalizados, cayó 16,2% y 12,8% en el segundo y en el tercer trimestre, respectivamente, según el Indec. En el primero de esos períodos, caracterizado por la cuarentena más dura, hubo una caída de 1.695.000 puestos asalariados informales, 1.773.000 ocupaciones de cuentapropistas y 289.000 empleos bajo relación de dependencia formales, según un informe del instituto de estadística.
Si bien estos porcentajes podrían trasladarse a nuestra ciudad, lo cierto es que no existen precisiones respecto a la pérdida de empleos en el distrito. “Hoy no tenemos datos del desempleo”, indicó Matías Sierra, subsecretario de Inversión y Desarrollo Productivo de la comuna.
“En octubre realizamos tareas precensales”, señaló Sierra en referencia al trabajo realizado por la comuna como labor previa al censo nacional que debía desarrollarse el año pasado y que podría finalmente llevarse a cabo en abril.
“Esos datos nos van a permitir tener un panorama más claro de la situación”, afirmó el funcionario.
No obstante, indicó que debido a la demanda de empleo desde el área se ha decidido redirigir los recursos presupuestarios para desarrollar programas “de capacitación y fomentar el emprendedorismo”.
Ante la falta de industrias que generen puestos de trabajos, la estrategia planteada por el área de Inversión y Desarrollo Productivo ha sido apostar a la formación de las personas para que puedan crear su propio emprendimiento.
“El país tiene una particularidad y es que el empleo crece muy lento cuando empieza la recuperación económica”, señaló Sierra.
“Entre noviembre y diciembre firmamos 76 convenios de entrenamiento laboral por temporada con comercios gastronómicos”, afirmó el funcionario.
Pero allí también se presentó una situación que frenó cualquier posibilidad de generar nuevas posibilidades laborales. “En 2020 hubo más cierre de comercios que en la crisis de 2001”, afirmó días atrás en el programa El diálogo de hoy el presidente Cámara Comercial e Industrial de Necochea-Quequén, Mariano González.
Los meses de cuarentena por el coronavirus tuvieron un impacto demoledor para el comercio local y como consecuencia de ello también la posibilidad de generar puestos de trabajo.
Mariano González, presidente de la quien señaló habló en el programa El diálogo de hoy, de las consecuencias de la cuarentena de 2020.
González manifestó que lo más preocupante es que “no tenemos un plan para mover el consumo interno” y explicó que debido a la falta de una política clara también es evidente que “el comerciante quiere contratar cada vez menos personal”, lo que impacta directamente en el empleo.
Señaló que en los últimos meses se notó una enorme demanda de trabajo. “Esto se hace evidente cuando en los comercios recibimos 2 o 3 currículums por día”, precisó.
A esta situación de cierre de comercios y hoteles y enorme incertidumbre económica, se debe sumar otro factor y es la presencia en la ciudad de muchos jóvenes que en otro momento estarían estudiando.
Estos estudiantes que volvieron a la ciudad por el cierre de las universidades se sumaron en los últimos meses al impreciso número de personas que a diario buscan empleo.
Capacitación, oficios y censos
Si bien en los últimos años el sector agroexportador tampoco ha podido generar nuevo empleo, desde la comuna se trabaja en la creación de un parque industrial con la ilusión de atraer empresas que generen puestos de trabajo.
Pero mientras eso ocurre la estrategia, como ya citamos, está orientada al autoempleo mediante la formación de personas de todas las edades para que creen su propio emprendimiento.
Paradójicamente, mientras que más y más personas se capacitan para ingresar en el mundo empresarial mediante conocimientos de marketing y administración, existe un gran déficit de gente con oficios.
“La forma más simple ingresar al mundo del trabajo es como operario y luego, si existe la posibilidad, capacitarse para acceder a los mandos medios”, señaló Alejandra Noguero, directiva del Centro de Formación Profesional Nº 402, donde se dictan cursos de 6 meses a un año de duración.
“En Formación Profesional lo que buscamos es dar una rápida respuesta a las necesidades de la gente para una rápida salida laboral”, dijo Noguero.
Pero aunque capacitarse y estar preparado para cualquier posibilidad laboral es la mejor opción, el panorama económico tanto a nivel local, como regional y nacional, hace que ni aún las personas más capacitadas tengan asegurado el empleo.
De acuerdo al informe técnico del mercado laboral del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, “en el tercer trimestre de 2020, la tasa de actividad se ubicó en 42,3%; la tasa de empleo, en 37,4%; y la tasa de desocupación en 11,7%. A pesar de la flexibilización de las restricciones sobre las actividades y la circulación de las personas, en el tercer trimestre del año la pandemia por la COVID-19 continuó impactando sobre la dinámica del mercado de trabajo”.
Aunque el Indec señala a la pandemia como factor determinante en el incremento del desempleo, fue la cuarentena lo que provocó la crisis económica. Y otra cuestión a tener en cuenta por estos días, es que el país no realiza un censo desde hace más de diez años.
En el caso de nuestra ciudad, ese simple dato hace que sea difícil precisar qué cantidad de habitantes tiene el distrito y cuál es el número preciso de empleados y desempleados, lo que impide encarar una planificación de políticas económicas.///