Un minisubmarino en el puerto
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Se trata del Ocean Pearl que pertenece a Prefectura y realiza tareas de «alistamiento»
Se encuentra en inmediaciones del puerto un minisubmarino de color amarillo que llamó la atención de quienes paseaban por el lugar y observaron al extraño aparato en las aguas cercanas a la escollera sur.
Lo llamativo, además de su color, es que la cúpula acrílica es transparente para ofrece una vista completa de su interior a dos tripulantes y una visión de 360º del fondo marino.
Si bien esta nave acuática pertenece a Prefectura Naval Argentina, no se mostraron dispuestos a brindar información acerca de cuánto tiempo más se quedará en la ciudad. Sin embargo, voceros locales de esta fuerza indicaron que se trata de un trabajo de «alistamiento y preparación» que han decidido hacer en el puerto de nuestra ciudad.
¿De qué se trata?
La compra de este llamativo aparato de exploración, utilizado para la Prefectura Naval Argentina, comenzó a tramitarse en septiembre de 2013 por licitación pública.
Aquella licitación fue complementada en junio de 2014 y, casi tres años más tarde del primer llamado, finalmente llegó el minisubmarino a nuestro país.
Esta nave acuática biplaza que hoy sigue rondando en las aguas que dividen Necochea y Quequén, fue presentada el 30 de junio de 2016, en Zárate.
Se trata del modelo “Ocean Pearl” fabricado en Estados Unidos y cuya compra significó una costo de u$s 6.891.045, sin incluir los gastos de instrucción y capacitación de los tripulantes.
Su misión
En términos generales, el minisubmarino es utilizado para explorar y relevar las aguas de ríos mares y lagos -y mejorar los datos de navegación-, también para la inspección, investigación y peritaje de naufragios, para el registro e identificación de restos náufragos u obstáculos para la navegación -complementando a los buzos- y facilitar su proceso de su remoción o señalización preventiva. También para la búsqueda de cuerpos desaparecidos que por diversas circunstancias no salgan a flote.
En nuestra ciudad, las actividades que realiza son parte de un entrenamiento que los submarinistas deben realizar y las prácticas cuentan con la supervisión de un bote semirrígido y del guardacostas GC-68 “Rio Paraguay”, dependiente de Prefectura Quequén. Antes de ingresar al agua, pasó por varios chequeos para evaluar que el equipo funcionara correctamente dado que llegó por tierra.
En febrero del año pasado, el vehículo exploró por primera vez las profundidades del lago Nahuel Huapi, tarea que realizaron durante febrero y marzo. De Bariloche, la capacitación se trasladó a Puerto Madryn.
