Cambiar el accionar y mirar el futuro
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Viejas prácticas como las típicas avivadas deben ser superadas. Comprometerse para exigir
Como todo año electoral se escuchan y escucharán palabras, que serán repetidas hasta el hartazgo, como por ejemplo desarrollo, planificación, crecimiento sostenido, entre otras ambigüedades propias de la dirigencia política tan propensa a ese tipo de cosas y no a dar a conocer proyectos que sean sustentables y que su realización no sea una utopía.
Pero más allá de esas cuestiones es bueno reflexionar y sentirse parte de la realidad en la que nos toca vivir y analizar si los comportamientos de una sociedad, en su conjunto, sirven para exigir más a los políticos.
Porqué no alcanza con abonar los tributos nacionales, provinciales o municipales sino que es necesario comprometerse de manera que aquellos que tengan la responsabilidad emitida por el electorado de gestionar, más allá del cargo, sienta la presión de una población que quiere saber qué pasó y cómo serán las cosas.
Vivimos en una sociedad donde se anhela que aquel que posea la responsabilidad se haga cargo de todo, de lo bueno y lo malo.
La cuestión es si esa misma persona tiene en cuenta algunas de las actitudes que miembros de una comunidad permiten desde hace décadas, porque la siempre tan mentada “viveza criolla” no deja de tener adeptos, esas acciones son difundidas y celebradas, siempre dejan un perjudicado – en muchas ocasiones el Estado-.
Actualización
Se van actualizando, aunque en el fondo sean lo mismo, por ejemplo hoy ocurre en el transporte público de pasajeros que se abona con el sistema SUBE, se ven que en algunas ocasiones un usuario presta su tarjeta a varias personas para pagar. Cuando quizá el dueño dela misma pague un boleta social o tenga algún beneficio, el cual se lo traslada a todos, sin saber quizá que ese descuento que está teniendo lo abona el Estado del que todos somos partes.
A eso se sumó, por ejemplo la posibilidad de “compartir” el sistema de streaming el cual lo puede abonar una persona y prestar sus claves para que pueda ser visto en otras viviendas de manera que sólo se pague un abono.
Esto también se hacía y hace con la televisión por cable, cuando vecinos comparten una misma señal, ahora ni siquiera deben ser vecinos sino que lo pueden ver a kilómetros de distancia.
Pero en este caso, como a quien se perjudica es una mega empresa se cuenta la avivada y se la festeja. De estas acciones estamos llenos en nuestra comunidad.
La avivada, cómo se dice en la jerga “garpa”. Y el que la hace se siente realizado, total el afectado es otro. O eso creemos.
Pero no nos damos cuenta que esto que naturalizamos es nuestro peor defecto, por qué vamos a exigir una conducta ejemplar si como ciudadanos no la tenemos.
Después vemos situaciones donde hay una crisis estructural que se mantiene y las soluciones son sólo parches, no hay, ni se quieren escuchar proyectos reales que hablen de los problemas y de qué manera se podrían solucionar.
Ahí está el cuestionamiento a nuestra comunidad y es la necesidad que tiene de vivir de algo que ya no es. Ni Necochea es la de hace décadas atrás, ni hay un proyecto sustentable que ponga en vías del desarrollo a la ciudad o por el momento no se lo conoce.
Empezar a mirarnos a nosotros mismos, modificar las pequeñas acciones, respetar las normas, las leyes y principalmente al prójimo. Así empezaremos a cambiar el presente y mejoraremos el futuro.