Un mundo de cuerpos, rostros y miradas
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El arte de Sandra Torres es uno de los más figurativos entre los de los artistas plásticos locales. Desde hace 16 años tiene un taller de pintura y dibujo

Las figuras humanas atraviesan la obra de la artista plástica Sandra Torres. Ella cada tanto regresa a sus orígenes y vuelve a dibujar y pintar cuerpos humanos. Sabe que son inherentes a su condición de pintora.
La fuerza de los rostros y los cuerpos que pinta Sandra no pasan inadvertidos para el espectador. Ella misma afirma que en su obra “es más fuerte el dibujo que la pintura. Y más en el último tiempo”.
Tras diversas experiencias que la vincularon al teatro y a otras actividades relacionadas con el ámbito cultural local, Sandra ha vuelto a concentrar todas sus fuerzas en la docencia.
Verse obligada a abandonar su anterior taller, la llevó a mudarse a otro, hace un año y medio, a renovar las ganas de seguir en este camino que inicio hace ya más de una década.
“Hace 16 años ininterrumpidos que tengo mi propio taller”, dijo Sandra, que a lo largo de los años estuvo en un salón en la calle 62 entre 57 y 59, en el Club del Clan y ahora en 68 entre 53 y 55, donde se puede ver una muestra permanente de sus obras.
Concentrada sólo en enseñar dibujo, pintura y cerámica, mantiene un perfil muy bajo y por lo general sólo muestra sus trabajos en muestras colectivas que se realizan a fin de año con las obras de los estudiantes.
Un largo camino
Sandra estuvo a punto de abandonar el camino a principios de este siglo, cuando se dedicaba a dar clases de pintura a domicilio.
La venta de algunas pinturas la hizo desistir de la idea de dejar los pinceles de lado y la impulsó a alquilar un salón donde instaló su taller. Desde entonces se ha dedicado a enseñar. Incluso muchos de sus primeros estudiantes aún la acompañan.
Es sin duda un reconocimiento al trabajo de esta artista que se formó con algunos de los principales referentes de la pintura local.
“Mi primera maestra oficial en la Escuela de Artes, en el año 92, fue María Iriberri”, explicó. “Después estudié con Jorge Dabós, quien me dio la oportunidad de ayudarlo en algunos trabajos que él tomaba. Eso me fue dando confianza”.
En tanto, explicó Sandra, “María me hizo profesional, porque me ayudó a vender algunos trabajos que yo hacía como práctica. Fueron mis primeras ventas”.
Luego de algunos años resistiéndose, finalmente concurrió a la Escuela Provincial de Artes Nº 500. Allí tuvo como profesores a Lilita Del Pino, Marina Rosso, Juan Carlos Comperatore y Pablo Benedini.
“También tomé clases con Alberto Franco y con Enrique Parisey”, dijo Sandra.
“He tenido el privilegio de tomar clases con maestros de la vieja escuela”.
Además, entre quienes también le dieron consejos sobre sus primeras obras se encuentran también destacados pintores de otra generación brillante: Marcos Voet, Pablo Berrier y Pedro Izurieta.
La figura
En el arte de Sandra Torres la figura humana siempre está presente. Aunque ella intente ampliar el espectro de su pintura, la figura humana siempre vuelve.
“La última producción estaba basada en los cuatro elementos, pero siempre tomando la figura humana como punto de partida”, explicó.
Incluso explicó que luego de períodos largos sin trabajar, “cuando vuelvo siempre sale figura humana”.
Esto siempre fue así y parece haberse reforzado en sus años de estudiante. “La mayoría de mis referentes más fuertes siempre trabajaron con figura humana: Lilita Fernández del Pino, Enrique Parisey y Comperatore”, explicó.
Este último, señaló, le aconsejó que no dejara la figura humana porque es parte de mi identidad.
Constante trabajo
En la actualidad Sandra está trabajando en un proyecto del que no puede dar demasiados detalles pero que parte de su vínculo con el municipio y el Museo de Ciencias Naturales.
También trabajó en la Escuela de Artes de Quequén e integró un equipo de pintaba murales que dependía de la Dirección de Cultura.
Pero su principal actividad sigue siendo la docencia en su taller. No sólo da clases de pintura, también realiza desde allí algunas iniciativas solidarias.
“Hace tres años que venimos cerrando el año con muestras colectivas. El año pasado la hicimos a beneficio de un hogar de niños”, explicó. Este año ya está programando otra muestra a beneficio para los próximos meses.///