“Un niño, un árbol”, la campaña que viene
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A través de las escuelas. Siguen faltando 10.000 ejemplares. El vivero municipal cuenta con 4.000 árboles para repartir este año. Un plan a instrumentar en cerealeras de Quequén
Una de las carencias en el ejido urbano de nuestra ciudad es la de árboles, estimándose que desde hace años hay un faltante de no menos de 10.000 ejemplares. Una deuda ambiental si se consideran los múltiples beneficios que brindan las plantas.
Buscando paliar esta falencia, la Municipalidad lanzará en breve una atractiva campaña de concientización, motorizada a través de los chicos y su identificación con los temas del medio ambiente, que se implementará a través de las escuelas primarias del distrito que adhieran a la iniciativa, y que llevará el nombre de “Un niño, un árbol”.
“La idea es que los ciudadanos entiendan la importancia de los árboles en la ciudad, para que los planten y los cuiden”, apuntó la directora forestal, Andrea Frigerio.
Por su parte la responsable del área de Gestión Ambiental, Isabel Génova explicó que “en primera instancia se convocará a las escuelas que quieran participar del programa, y luego profesionales brindarán una charla a los docentes sobre la importancia de los árboles para la vida humana”.
También se entregará material ilustrativo, para que los educadores trabajen esos contenidos con sus alumnos, ya que articulan con varias materias como ciencias naturales o biología.
El programa “Un niño, un árbol” contempla que los chicos hagan un relevamiento de la falta de árboles en sus barrios y escuelas, inviten a los frentistas a colocarlos y sean el nexo con el municipio para esta tarea, en un trabajo articulado.
Razones del faltante
Por varias cuestiones, a las que se suma una marcada falta de control y sanción por parte del municipio, las aceras de la ciudad se han ido despoblando de árboles.
A la extracción de los viejos plátanos de la zona céntrica, porque sus raíces “levantan” las veredas, se suma una curiosa actitud: las de quienes construyen, plantan los árboles que se les exige para otorgarles en final de obra y cuando esto sucede, sacan los ejemplares.
Desde el área municipal de Gestión Ambiental se dio cuenta a Ecos Diarios que no se registran faltantes en los barrios nuevos, sobre todo los del plan Federal; mientras que en contrapartida numerosas veredas del microcentro lucen desnudas de y por ende sin sombras. Allí se van sacando los añejos plátanos, plantados cuando las calles eran de tierra; aunque no se los remplaza por variedades de menor porte, como el sugerido crespón.
Entregas desde el vivero
Desde hace años el vivero municipal entrega en forma gratuita ejemplares para que los vecinos las plantel al frente de sus viviendas. El año pasado se obsequiaron 2.500 unidades para el arbolado urbano y en 2022 estarán disponibles 4.000 plantas producidas en el vivero del parque Lillo.
Desde hace tiempo existe una diagramación de qué especie corresponden a cada calle, pero en los últimos años el municipio entrega fresnos americanos y catalpas. Y en caso que sea otra especie la de la calle en cuestión, el frentista la debe comprar.
Las plantas que produce el vivero son a raíz desnuda, es decir sin maceta, por lo que se deben plantar en su época de reposo cuando pierden sus hojas, que ocurre entre fines de mayo y agosto de cada año.
En el vivero municipal también se producen álamos, sauces, jacarandás, castañas de India, aguaribay y paraísos, entre otras especies, que se entregan a jardines, escuelas y ONG; y las que se plantan en el parque: acacias y pinos, entre otras.
En el caso del llamado “pulmón verde” de la ciudad, actualmente se trabaja en el rodal 14, área del trencito de Pinolandia, donde se están extrayendo ejemplares de pino de Alepo, que no se adaptaron al terreno y se están sacando varios árboles caídos, de manera de reforestar el sector. Lo que se saca se entregará como leña en el invierno a las familias carenciadas.
Plan para Quequén
Génova reveló un plan de colocación de árboles en Quequén, en este caso en el entorno de plantas de acopio, cumpliendo con la barrera forestal que se propone desde Planeamiento. Una idea que se podría extender a las playas de camiones.
Desde Gestión Ambiental se asesorará sobre el tipo de árbol que va en cada planta, a lo que se agrega el orden y limpieza de los lugares.///