Un oficio que crece y es una salida laboral para muchos jóvenes
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Hace 60 años atrás en nuestro medio había muy pocas peluquerías que se podían contar con los dedos de una sola mano. Hoy en día se observa una gran expansión y todos los años hay nuevos egresados
Por María Cecilia Gotta
Redacción
Uno de los oficios que más ha crecido en nuestra ciudad es el de ser peluquero. Hoy, se ven muchos locales con chicos jóvenes que han estudiado y que trabajan con su clientela. En el Centro de Formación Profesional Nº 403, ubicado en el Complejo Jesuita Cardiel, se dicta el curso de peluquería, que comenzó en el año 2010 y que a lo largo de los años se ha incrementado el número de egresados y actualmente están próximas a egresar 20 alumnas.
El primer año del curso egresaron 28 personas, a la actualidad se recibieron de peluquero unisex 122; con la capacitación de permanentación y alisado 71 alumnos, capacitación de colorimetría y peinador 67 alumnos, siendo el 96 por ciento mujeres y el 4% varones.
El curso de peluquero es anual y el manejo de la herramienta se aprende trabajando, por lo que utilizan pelucas y cabezas modelos y luego comienzan con el cliente.
Para muchos es una salida laboral y cada uno hace su experiencia en este rubro donde se necesitan varias condiciones como por ejemplo actualizar los conocimientos, proyectar una buena actitud, aprender a escuchar a los clientes, comprender el poder de transformación, personalizar el trabajo, crear como un diseñador, ser perfeccionista, entre otros.
Hace 60 años atrás, eran muy pocas las peluquerías que había en la ciudad y generalmente el oficio se pasaba de generación en generación. Comenzaban los abuelos, luego los padres, los hijos y al día de hoy hay locales donde atienden la tercera generación de peluqueros.
Casa Irupé ubicada en avenida 59 fue muy conocida, donde la clientela hacía fila afuera del comercio para poder ingresar y había mucho trabajo. Apellidos Estevez, Martínez, Llamazares, Mendoza y Fantasía, son nombres reconocidos con mucha trayectoria en la ciudad en este rubro.
Las generaciones de estos peluqueros atienden al día de hoy a clientes que comenzaron yendo con sus padres y ahora ellos llevan a sus hijos y se continúa la misma tradición familiar de concurrir a la misma peluquería, forjándose un lazo de amistad con quien les corta el pelo.
Antonio Fantasía trabaja en el rubro desde hace 64 años y ve con buenos ojos a quienes se forman en el oficio “así empezamos todos, de a poco, escuchando a los clientes, quienes pedían el corte de Maradona, Palermo, Tévez, entre otros tantos”.
Preferencias
Las peluquerías son más que un lugar donde uno se va a cortar el pelo sino un espacio donde mucha gente se da un mimo y se brinda a una charla.
Actualmente están muy de moda los shocks de keratina ya que es un poderoso antifrizz y si bien se vienen los looks descontracturados, siempre queda muy lindo un buen bobs o nunca va a faltar la que le gusta el lacio perfecto.
Lo cierto es que hay de todo y para todos los gustos, ahora empiezan los meses de calor y hay que renovarlos cortes y mucha gente se está animando a nuevos estilos, hasta cortes muy cortos (corte pixie) que se caracteriza por ser muy corto o rapado a los costados y nuca y más largo en la parte superior logrando volumen.
Muchas mujeres de distintas edades optan por tener el cabello corto y además de quedar lindo es cómodo, más para un lugar de playa como nuestra ciudad.
Al hablar de peinados y acercándonos a épocas festivas se vienen looks de peinados sueltos, con ondas, muy naturales o trenzas que nunca pasan de moda.
Muchas mujeres también se peinan una o dos veces a la semana, algo que antes era mucho más seguido, pero con la pandemia es una costumbre que cambió y se redujo la cantidad que días que concurren en la semana, igualmente siempre está la que quiere estar prolija el fin de semana o tiene un evento o simplemente es un mimo para ella, como hacerse una nutrición o ampolla, el brushing o la planchita.
Los rulos o rizos como les guste llamarlos estarán muy de moda este 21/22, en pelo largo y también se están usando mucho en bobs o melenas largas o cortas, muchas se cansaron de procesos químicos y optan por la naturalidad.
Otro gran tema es el flequillo, se usan de todo tipo, desde cortos, flequillos al límite de las cejas, largos a dos aguas, hacia el costado siempre es un clásico o raya al medio para resaltar los rasgos de la cara.
En cuanto al color hay un abanico de looks, aunque el mas de moda es el balayage, o puntas desgastadas, ya que queda muy lindo y no lleva demasiado mantenimiento ya que no es cerca de la raíz, los reflejos nunca pasaran de moda, depende el tono de pelo y piel para saber los colores conviene y más en épocas de verano que uno está un poco más bronceado.
El peluquero Matías Fernández, recordó que “desde chico me llamaba la atención el oficio y a medida que crecí me di cuenta que me gustaba realmente y en el año 2003 empecé un curso de peluquería unisex en Mar del Plata y trabajé en una muy prestigiosa y me inicié en este mundo tan lindo donde tengo clientela desde hace muchos años y el vínculo ya es de amistad”.
Además detalló que la experiencia ayuda, ya que cada pelo tiene un comportamiento distinto. “El público es diverso y ahora la gente está más abierta en el mundo del pelo, antes tal vez un caballero no entraba si veía mujeres a una peluquería y ahora si”, indicó.
Al hablar de cuidados personales, los hombres no se quedan atrás y tienen un mantenimiento de su corte, ya que la tendencia es cabello muy corto con algo de pelo arriba despeinado y aunque parece una moda para jóvenes, hay mucha gente mayor que se anima a cambiar para salir un poco de lo clásico y algunos prefieren usarlo con un poco de barba.
Actualmente están muy de moda las barberías como hace mucho tiempo atrás, donde los varones se cortan cada diez días. Esto también refleja que muchos jóvenes estudian y encuentran una salida laboral digna.
Hay quienes se animan a cortar el pelo, pero solo los buenos peluqueros y capacitados que han estudiado, alcanzan el éxito legitimado por los clientes que se sienten conformes con el resultado en su cambio de apariencia.
Además de poseer los conocimientos necesarios, ser peluquero implica manejar la presión, entablar relaciones sociales y atender los aspectos psicológicos en la imagen personal, y también hay creatividad y arte al momento en que las tijeras entran en acción.///
Un oficio con historia
Aunque hay constancia de que el oficio de la peluquería existe desde las civilizaciones romanas y griegas e, incluso, antes, no fue hasta principios del siglo XIX cuando en las grandes ciudades y las zonas industriales, empezaron a aparecer los primeros peluqueros profesionales, tal como hoy los conocemos.
Al principio, trabajaban sobre todo a domicilio, costumbre que aún hoy se mantiene. Solían ser peluqueros especializados en peinados de mujer, que mayoritariamente lavaban y peinaban y de vez en cuando cortaban las puntas.
Por aquel entonces el peinado favorito entre las mujeres era el moño sencillo, sin hornamentaciones, sobre todo por su practicidad. Para los hombres estaba reservado el barbero, que afeitaba y cortaba el pelo.
En cuanto a los tintes, no se pusieron de moda hasta finales del siglo XIX.
El año 1867 ha quedado registrado en la historia como la fecha en que se empezó a usar el agua oxigenada para las decoloraciones. A partir de este momento, se abrió un nuevo mundo de posibilidades en lo que tiene a ver con los cabellos teñidos.
Desde entonces convertirse en rubia dejo de ser una temeridad (las fórmulas y tratamientos que se usaban para conseguirlo en la civilización romana y durante el Renacimiento eran altamente corrosivas). También a finales del siglo XIX aparecen los colorantes sintéticos, aunque no se empezaron a usar intensivamente hasta principios del siglo XX.
Entrando ya en el siglo XX se popularizaron definitivamente los salones de belleza y las peluquerías, que enseguida empezaron a aplicar las permanentes en caliente por primera vez en la historia.
El prestigio que llega entonces a la profesión la consolida definitivamente. Desde entonces hasta hoy también ha aumentado muchísimo la demanda, lo que ha hecho que se incremente también la competencia y que los profesionales hayan innovado muchísimo y no dejen de sorprendernos tanto en técnicas, como en tratamientos y estilos.