Un pasado de seis décadas, presente difícil y futuro incierto de la Galería Central
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Locales cerrados y nostalgia en un paseo que aún conserva parte de su esplendor
Este mes de junio, la Gran Galería Central cumple 60 años de existencia, con un pasado de nostalgia y grandeza, pero con un presente difícil y un futuro incierto, como el que pasan un buen porcentaje de los locales céntricos por la situación económica que atraviesa el país y que no permite a los comerciantes mantenerlos abiertos.
Inaugurada el 20 de junio de 1963, en adhesión al Día de la Bandera, fue un lugar que se caracterizó no solo por su amplitud, sino por la calidad de los materiales, que hasta el día de hoy, a pesar de la falta de mantenimiento y de inversión para ser modernizado que tiene el edificio en general, sigue siendo notorio lo bueno de los pisos, del mármol en las paredes, de la madera de puertas y ventanas, entre otras características edilicias del lugar.
La pregunta de muchos hoy es si sigue siendo rentable poner un negocio en una galería de Necochea, sea la Central o cualquier otra, ya que ha disminuido el tránsito peatonal en su interior. Sin embargo, los bajos costos de los alquileres en comparación con los locales a la calle son todavía un incentivo.
Recorrer hoy el interior de la galería, incluso sin haberla conocido en sus años de esplendor, sirve para ver que ese lugar tuvo mucha vida en algún momento y que hoy tiene potencial para convertirse en un centro comercial moderno y luminoso, en el viejo corazón de la ciudad, si se contara con la inversión necesaria. Podría ser hasta uno de los principales atractivos que ofrezca Necochea para los días de lluvia, algo que ha sido criticado más de una vez por la falta de ofertas para las jornadas más frías, ventosas o de precipitaciones.
Hoy
El piso que está a la altura de la calle es hoy el que más cantidad de locales tiene abiertos. En su mayoría son de ropa, aunque hay algunos de accesorios, de tecnología, tatuajes o hasta de electrodomésticos.
A pesar de que es el piso con mayor cantidad de negocios en pleno funcionamiento, hay un porcentaje alto locales que están desocupados y con los vidrios empapelados.
El piso que está por debajo, que se accede por el centro de la galería, está completamente vacío y no tiene ningún uso.
El piso comercial superior prácticamente no tiene locales abiertos, a excepción de unos cuatro o cinco, pero que son un porcentaje muy reducido comparado con la cantidad que tiene disponibles. Además, recorrer este piso es también encontrarse con paredes rayadas y varias puertas de reja que impiden avanzar hacia otros sectores superiores o incluso del mismo piso.
Historia
Siendo reconocida como una de las mayores obras realizadas por el sector privado en Necochea, el proyecto comenzó a fines de la década del 40, aunque la idea original era construir una galería que uniera tres de las principales calles céntricas en los terrenos que ocupaban Ramón Galparsoro junto a su esposa, María Aguirre, y sus hijos políticos, Arturo Salanueva y Jorge Mario Lafforgue.
Pero la iniciativa sufrió medicaciones y durante una reunión que mantuvo Jorge Mario Lafforgue con Rodolfo Ardanaz y Juan Carlos Lafforgue (habían sido sus socios) se gestó la transformación del proyecto, que pasó de ser una galería modesta con locales y dos o tres pisos de departamentos y oficinas a la gigantesca obra que duró durante estos 60 años.
Los trabajos se realizaron casi en su totalidad con mano de obra local y la construcción demandó alrededor de 300.000 kilos de acero, 31.315 bolsas de cemento y 980.000 ladrillos huecos.