Indiferencia ante la usurpación de casas
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No cesan las denuncias sobre estos ilícitos que cada vez preocupan más a los ciudadanos que pretenden vivir en paz y notan que con las “ocupaciones ilegales” se registran más robos
En nuestra ciudad llegan a menudo a las Fiscalías y comisarías denuncias por casos de usurpaciones de viviendas. Se trata de un ilícito que va en aumento y se produce en distintos sectores y barrios del núcleo urbano.
“Hemos notado que hay más robos en viviendas de esta zona y los vecinos no descartamos que todo esto tenga que ver con la usurpación de inmuebles, situación que nos tiene muy preocupados”, reconoció una vecina del barrio Parque.
Fuentes judiciales consultadas señalaron que los llamados “ocupas” llevan a cabo tareas de “inteligencia previa”, en búsqueda de espacios vacíos para dar con la vivienda a usurpar, también hay casos de terrenos que se toman.
Por ejemplo, están a la expectativa del vencimiento de los contratos de alquiler o conocen del traslado a otro lugar de las personas que habitaban el inmueble. Los delincuentes aprovechan ese tiempo en que la casa está vacía y es cuando se registra la ocupación.
Posteriormente, una vez que lograron asentarse en lo que es para ellos el “nuevo hogar”, comienza la otra faceta del plan: es decir, comienzan a colectar información sobre los vecinos del sector, cantidad de moradores de las viviendas, horarios de movimientos de las personas, cuando salen a trabajar o a buscar los chicos al colegio, por citar dos casos.
Violentan puertas o ventanas
Si bien no puede marcarse a algún barrio o sector de la ciudad como el más afectado por la intrusión de casas, los investigadores policiales y judiciales aseguraron que son muchos los casos y esta modalidad delictiva sigue creciendo cada año.
Los intrusos más sofisticados, en Necochea y Quequén, violentan las puertas o ventanas de las viviendas. También hay varios episodios en los que las amenazas están en el medio, inclusive, utilizando objetos contundentes o directamente armas.
La mayoría de las usurpaciones se producen por un conflicto y una tarea de conocimiento previo acerca de la ausencia de personas en el lugar por diferentes circunstancias.
En nuestro medio se ha dado también la “toma” de casas a medio construir, como ocurrió años atrás con los complejos de viviendas que pertenecían a los Planes Federales de anteriores gobiernos nacionales.
“En nuestro barrio Capuchinos también hubo varios casos de ocupación de inmuebles y crecieron los robos en viviendas y comercios de la zona. Hemos denunciado ante la policía, pero no logramos resolver el tema hasta el momento”, dijo otro vecino que por temor a represalias prefirió no dar su identidad.
Hechos de robo
En ese sentido, días atrás se produjo un robo en un comercio de venta de auto partes y accesorios para vehículos, y la policía luego estableció que algunos de los elementos sustraídos eran ofertados a “bajo costo”, a pocos metros del escenario del atraco.
Un comprometido vecino del sector descubrió esta situación irregular y advirtió a los investigadores sobre el tema.
Más tarde se supo que un grupo de individuos puso a la venta la mercadería sustraída en el negocio y cuando llegó la policía al lugar, la persona que se hallaba no pudo justificar la tenencia de esos objetos.
A todo esto se sumó que quienes estarían habitando el inmueble donde se incautó la mercadería robada, serían “usurpadores” y no habrían podido argumentar la presencia en ese lugar.
Cabe acotar que al momento del allanamiento policial, una sola persona se encontraba en el inmueble y nada se conoció después de los demás integrantes de la familia que ocuparía ilegalmente la vivienda.
“Hasta se bañaron”
Una familia de nuestra ciudad que se ausentó por algunos días por motivos de un viaje, al arribar a su inmueble se encontró con aberturas violentadas, destrozos y signos de haber utilizado todas las dependencias del domicilio.
“Llegamos a la casa y vimos la ventana violentada por lo que pensamos que nos habían robado pero no creíamos que nos íbamos a encontrar con semejante sorpresa. Nos usurparon la casa, cocinaron, durmieron en nuestras casa, se bañaron, comieron todo lo que había y hasta nos robaron”, relató un integrante de la familia.
Agregó que los delincuentes también cometieron un robo porque “nos llevaron sábanas, toallas, alimentos y hasta la cortina del baño”.
Los damnificados radicaron hace un tiempo la denuncia en una dependencia policial y se inició una investigación para tratar de dar con los delincuentes que, al menos tres o cuatro días, insólitamente “ocuparon” la finca con absoluta impunidad.
Estas situaciones delictivas se han dado en otras ocasiones con propiedades de veraneo que durante gran parte del año están deshabitadas y quedan al cuidado de algún vecino de confianza.