Un proyecto para ganarle espacio a la plaza
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Entre las ideas para transformar la ciudad, quizás el más insólito haya sido el del farmacéutico Osías Shijman, que proponía reducir el espacio verde céntrico a la mitad
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Ecos Diarios
De todos los proyectos urbanísticos que han quedado sólo en los papeles, el que más podría haber afectado el paisaje de nuestra ciudad fue idea de un farmaceútico, que propuso alguna vez subdividir la plaza Dardo Rocha para aprovechar el espacio.
Osías Shijman, autor de un libro sobre la colonización judía y de estudios urbanísticos sobre las plazas, visitó por primera vez la ciudad junto a Oscar Heisecke y cruzó por la
Plaza Dardo Rocha.
Shijman, quien instaló una farmacia en la esquina de 59 y 64 soñó alguna vez con ser ingeniero.
«El primer día que pisé Necochea, el 29 de noviembre de 1930, y cuando con tanta gentileza el señor Heisecke me llevó en automóvil a conocer la ciudad, al cruzar la plaza Dardo Rocha, ésta me llamó poderosamente la atención», escribió años más tarde.
«Fue así que más tarde concebí la idea de transformarla y modernizarla dentro del orden estético y económico».
En 1932, Ecos Diarios publicó un artículo escrito por el propio Shijman sobre el proyecto y también un plano de la idea.
«La Plaza Dardo Rocha tal como está es una joya de gran valor, pero que no luce», escribió Shijman. «Es como un brillante sin tallado. Es lo que le falta para que luzca en todas sus facetas y convertirse así en una armoniosa encajadura de oro y platino. Las superficies triangulares así diseñadas y edificadas serán el oro y plantino de engarce al brillante de la plaza que así lucirá y atraerá por su perfecto tallado».
El proyecto de Shijman consistía en trazar diagonales desde la avenida 58 hacia la 59. De esta manera, se formarían otros cuatro triángulos rectangulares que el municipio podría lotear.
La idea era reducir a la mitad la superficie de la plaza, «rodeada en todos sus lados por nuevas calles asfaltadas que formando diagonales darán frente a una edificación moderna que podrá ser reglamentada por la Municipalidad».
Cuestiones de espacio
Shijman, que no parecía comprender que debido a las grandes extensiones de tierra de nuestra región no era necesario robarle metros a la plaza para desarrollar urbanísticamente a la ciudad, insistió con sus ideas en otros municipios.
Fue así que surgió el libro folleto «Método práctico de estructuración de plazas a un block armónico y equilibrado», con el que pretendía contribuir «desde el punto de vista edilicio y económico a algunos municipios de la grandiosa provincia de mi nacimiento».
Pero en nuestra ciudad su proyecto no tuvo respuesta. La idea de lotear la plaza parecía poco práctica mientras Necochea se estiraba hacia los suburbios y le ganaba espacio al campo y a los médanos.
Sin embargo, no desistió y cuarenta años más tarde, en diciembre de 1973, escribió una
carta al intendente Edgardo Yelpo en la que reflotaba su proyecto.
Acompañaba la carta con un folleto titulado «Trazado ideado para transformar la plaza Dardo Rocha de Necochea».
Según explicaba Shijman al intendente Yelpo en su carta, muchos vecinos habían visto con buenos ojos su idea. «Desde que concebí la idea de reestructurar esta plaza, pude apreciar la atención y beneplácito que ha despertado en todos los sectores de la opinión pública, lo que me estimuló a profundizar en su estudio y así, a raíz de tan diversas publicaciones, obtuve una serie de opiniones de calificadas personalidades como el ingeniero Benito Carraso, el diputado Julio Noble, el senador Francisco Uzal, el ingeniero Adolfo Moret, el ex diputado Saúl Ignacio, el ex senador Lucio Chervet, el ex intendente Roberto Uzal».
Además, señalaba que la «reestructuración proyectada, reservada para plaza un block de
31.670.160 metros cuadrados o sea casi el doble de superficie que tiene la Plaza de Mayo de la Capital Federal, de modo que podrán hacerse concentraciones populares de centenares de miles de personas, convirtiéndose así en totalmente funcional para el tránsito interno del peatón y del tránsito mecánico externo».
«El cruce actual de la plaza por el peatón no pude cumplirse sin correr riesgo personal en cada caso y cuando de menores se trata, es más grave la responsabilidad para las autoridades y pueblo, ya que se torna cada vez más alarmante la agresividad del tránsito mecánico, que tornó a las avenidas y rotonda de la plaza en pista de carrera o algo más grave», añadía.
Pero el proyecto de Shijman nunca fue concretado, ya que para muchos necochenses la idea de reducir la superficie de la Plaza Dardo Rocha a la mitad era casi un sacrilegio. Aquella plaza, en la que el 12 de octubre de 1881 flameó por primera vez la bandera y por la que caminaron los fundadores, debía permanecer como testigo fiel de la historia de la ciudad.///