«Sabor a libros», nuevo proyecto
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El Centro Cultural de Necochea y Ciudad Frutal recibirán un subsidio para implementar “Sabor a libros”
Un proyecto del Centro Cultural de Necochea, en gestión conjunta con el colectivo local Ciudad Frutal, fue seleccionado por la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip) que subsidiará la iniciativa denominada “Sabor a libros”, destinada a estimular la lectura en jóvenes.
Cabe mencionar que se trata de un taller lecto culinario mediante el cual se implementará una cocina escuela en instalaciones de la institución, articulando la producción de las distintas huertas agroecológicas, con talleres de cocina saludable, donde se facilite el conocimiento necesario para el mejor aprovechamiento de las cosechas y un acercamiento a la lectura a través de libros de recetas, la historia de la alimentación y el arte culinario; incorporando nuevos hábitos de participación y relación con la literatura, así como ponderar el espacio que brinda la biblioteca como lugar de encuentro.
El Centro Cultural de Necochea y Biblioteca Popular Andrés Ferreyra presentó tres propuestas para la línea de subsidios Más lectores, que impulsa la Conabip y recientemente recibió información que habían sido seleccionados.
Remodelar
Actualmente están llevando adelante una serie de trámites administrativos y están a la espera del cobro de $30.000 que serán destinados a la remodelación del espacio donde se dictarán los talleres de cocina y la compra e instalación de una cocina industrial y mesada, entre otras cosas.
Según se pudo establecer se trata del noveno subsidio que gana la institución en los últimos años, lo que brinda un nuevo impulso a las actividades que allí se desarrollan y suman una nueva propuesta destinada a que niños y jóvenes relacionen una alimentación saludable con la lectura.
Vale recordar que Ciudad Frutal trabaja en barrios periféricos de la ciudad donde se presentan niveles de alta vulnerabilidad social. En estos lugares se aprecia que los habitantes tiene una dieta inapropiada y la falta de acceso a servicios e infraestructura generan deficiencias en la nutrición y determinan la presencia de cuadros de obesidad infantil, desnutrición, colesterol, entre otras cosas.
El proyecto tiene por objetivo potenciar las acciones propias de ambas organizaciones, articulando la producción de las distintas huertas, con talleres de cocina saludable, donde se facilite el conocimiento necesario para el mejor aprovechamiento de las cosechas y un acercamiento a la lectura a través de libros de recetas, la historia de la alimentación y el arte culinario; incorporando nuevos hábitos de participación y relación con la literatura, así como ponderar el espacio que brinda la biblioteca como lugar de encuentro.
Objetivos
Los destinatarios específicos, son los jóvenes de las distintas huertas comunitarias del distrito, que cultivan alimentos y aprenderán a mejorar su alimentación y calidad de vida. Y los de la en general, ya que los talleres lecto culinarios serán abiertos, fomentando la interrelación entre los habitantes de los distintos puntos de la ciudad, que tendrán al Centro Cultural de Necochea y Biblioteca Popular Andrés Ferreyra como punto de encuentro, el acercamiento a los libros y el desarrollo de habilidades y de una conciencia agroecológica.
El colectivo Ciudad Frutal realizó este tipo de experiencias tiempo atrás junto a los cocineros Leo López y Nicolás Bruno que brindaban talleres a los jóvenes de Solidaridad en Marcha que a su vez vivían las experiencia de cocinar los alimentos que producían en su propia huerta.
En esta oportunidad el Centro Cultural de Necochea dispondrá del espacio físico para llevar adelante este tipo de talleres de alimentación conciente para tener una dieta equilibrada y diversa.
Según se pudo establecer la iniciativa “Sabor a libros” es similar a otras experiencias que llevan adelante otros centros culturales y bibliotecas que relacionan la promoción de la lectura a través del aprendizaje vivencial que tienen en la cocina en el que empezarán a incorporar material que ya posee la biblioteca como la historia de los alimentos, la historia de la cocina o el armado de su propio recetario.
El hecho que los niños y jóvenes conozcan el proceso desde la plantación de la semilla hasta la cosecha de productos agroecológicos y los puedan incorporar a su dieta diaria le da un valor agregado a este proyecto que se relaciona directamente con la lectura y que se pondría en marcha el año entrante.