Un relato “no creíble” selló la decisión del jurado popular
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César Raúl Villanueva habló por primera vez y lo hizo en dos ocasiones durante el juicio oral, pero no pudo convencer a los jurados del pueblo que lo hallaron responsable de la muerte y desaparición del cuerpo de Adriana del Valle Caballero (26)
“Tuve relaciones sexuales con Adriana en un barranco y luego me despedí de ella en la garita (de seguridad) de la ruta 228, yo no la maté y no sé por qué la fiscal (por Silvia Gabriele) me acusa”, fueron algunos de los dichos de César Raúl Villanueva (36).
El imputado de femicidio vestido con camisa a cuadros, pantalón jeans azul y zapatillas “rompió el silencio” en dos ocasiones durante el juicio en su contra, y hasta se atrevió a cuestionar cara a cara la acusación realizada por la representante del Ministerio Público Fiscal.
Pero el jurado popular no le creyó. Para los vecinos no se trató de un relato “creíble” y notaron flaquezas en las palabras de “El Misionero” al momento de narrar lo ocurrido ese domingo fatídico del 20 de noviembre de 2016.
“Tuve miedo por mi familia, tengo una hija de 16 años, si tuve miedo y también de perder mi trabajo. Adriana me dijo que se quería ir de su casa porque la familia la maltrataba y me pidió plata, que le diera $ 2.000”, agregó el hombre que se sentó en el banquillo de los acusados.
Esa versión de Villanueva no fue tenida en cuenta por los miembros del jurado popular que, al momento de emitir su veredicto, no les templó el pulso para decretar la “culpabilidad” del imputado del delito de “homicidio agravado por el vínculo y violencia de género”.
Lo que llamó la atención de la dclaración del detenido fue cuando aseveró que “en la Comisaría Primera me apretaron mucho y me decían que iban a colocarme una bolsa en la cabeza. Luego, en la DDI me amenazaron con tirarme al río si no confesaba la verdad…”
Las pruebas
Los elementos probatorios colectados por la Fiscalía, fueron cuestionados por la defensa de Villanueva, a cargo de Daniel Surgen. El defensor oficial y su equipo de colaboradores hicieron un minucioso trabajo en este caso, pero no alcanzó para convencer a los vecinos.
El jurado popular valoró en esta oportunidad las pruebas aportadas por el Ministerio Público Fiscal como el hallazgo de las pertenencias de Adriana en la habitación que ocupaba Villanueva en la quinta “Don Andrés”.
Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de avenida 59 casi ruta nacional 228, en uno de los accesos a Necochea, que tiraron por tierra la coartada de Villanueva.
Es que le dijo a su patrón, Carlos Esbensen y a Alberto López (empleado de la chacra) que “no se había encontrado con Adriana”, en la cita prevista ese domingo 20 de noviembre de 2016 después de las 17.30 y a la que fue en la bicicleta que le prestó el dueño de la quinta.
El hombre “mintió” y lo reconoció en el debate oral. Esa cuestión fue tenida muy en cuenta por los jurados y resultó ser un voto contrario a la estrategia de defensa del único acusado en el hecho.
También se puso atención en los dichos de los componentes de la Sección Canes de la Policía Científica de La Plata.
En ese sentido, el jefe del área, Néstor Páez, explicó ante el jurado popular que tres perros especialmente adiestrados en búsqueda de restos humanos, se pararon en la zona de la quema en la quinta “Don Andrés”, donde se realizaron varias diligencias judiciales y policiales.
Los animales confirmaron a través del olfato la existencia de partículas y este elemento fue incorporado como prueba a la causa junto a los rastrillajes efectuados por antropólogos del Conicet, aunque no se hallaron restos humanos en ningún sector del establecimiento rural.
Decisión “unánime”
En el juicio a Villanueva se exhibió el buzo de color negro con una inscripción en blanco, donde se halló manchas de sangre que fueron cotejadas en un ADN y dieron resultado positivo en la investigación, pertenecían a Adriana del Valle Caballero (26), conocida por sus amistades y demás allegados como “La Mora”.
Las pruebas colectadas por la Fiscalía al momento de la instrucción del caso fueron “valoradas” por los integrantes del jurado popular que debieron sortear un caso bastante complejo al momento de dar el veredicto.
Una investigación por el homicidio de una joven y el cuerpo de la víctima que no fue encontrado, habrían interrogantes acerca de cómo reaccionarían los vecinos encargados de impartir justicia.
Pero la decisión fue “unánime” y los jurados resolvieron rápido, sin dejar lugar a dudas, y con la convicción que hallaron “culpable” al imputado en base a lo que escucharon y vieron durante la maratónica jornada de debate.
Algunos números que arrojó el cuarto juicio por jurado
-El 20 de noviembre de 2016 se la vio por última vez con vida a Adriana del Valle Caballero
-El 22 de noviembre se habría producido la fogata en la chacra “Don Andrés” que se prolongó por varios días
-La denuncia de la desaparición de Adriana ocurrió el viernes 25 de noviembre
-16 miembros tuvo el jurado popular en lo que fue la cuarta edición del nuevo sistema de juzgamiento con participación de vecinos en la decisión final
-Más de 20 fueron los testigos que declararon en el debate a César Raúl Villanueva, alias “El Misionero”, quien vendía leña en Quequén y se dedicaba a realizar tareas rurales
-Más de 12 horas llevó la extensa jornada del miércoles 9 en la sala de audiencias del Tribunal Criminal Nº 1, que en todo momento estuvo colmada de personas, quienes siguieron atentamente el desarrollo de las deliberaciones
-En 40 minutos se conoció el fallo de los miembros del jurado, a las 21.17 se leyó la decisión adoptada por los jurados titulares en forma “unánime”
-En 30 días se llevaría a cabo la audiencia entre las partes intervinientes para confirmar la pena que deberá purgar el hallado “culpable” del delito de “homicidio agravado por el vínculo y violencia de género”.