Un retirado espacio natural entre las piedras
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El camino hacia Costa Bonita que vale la pena recorrer
Cuando al turismo se le menciona Necochea, lo primero en lo que suele pensar es en ese sector de balnearios al que la mayoría asiste en los días de calor. En términos generales, las personas que no residen todo el año en la ciudad y llegan solo para pasar unos días en el verano, asocian a la ciudad con solo ese pequeño segmento de la costa, sin tener conocimiento de lo que hay más allá.
Sin ir más lejos, hay personas que nunca se han tomado el tiempo para conocer la costa de Quequén, perdiéndose otro de los sectores más hermosos que tiene nuestro distrito, con arenas más gruesas y un ambiente mucho más rústico que el que presentan los balnearios céntricos necochenses.
Así es que, quienes quieren aventurarse a conocer un poco más de estas playas, continúan siguiendo las calles costeras y empiezan a notar un paisaje completamente distinto al que se ve en los sectores más planos.
Entre los acantilados
Las piedras erosionadas por el viento y el agua comienzan a hacerse presentes bajo las ruedas de los vehículos y los acantilados comienzan a hacerse cada vez más altos.
El camino hacia Costa Bonita se muestra casi al natural, con pocas modificaciones hechas por la mano del hombre.
Aquí es un buen lugar para fotografiar el mar desde lo alto, o para sacarse una foto en donde se combine el mar, la arena, las rocas y el verde.
Al llegar al balneario de Costa Bonita, ubicado a pocos minutos de distancia de Quequén siguiendo los caminos paralelos a la orilla del mar, se encuentra ese paraíso de tranquilidad que muchos de los que viven en grandes ciudades sueñan con visitar. Sin asfalto, sin el ruido de cientos de autos pasando cada minuto, sin decenas de edificios que tapen el cielo y con la calidez de los residentes que disfrutan de la visita del turismo.
La realidad es que Costa Bonita no tiene gran variedad de servicios, pero es un lugar ideal para pasar una tarde de tranquilidad y conectados con la naturaleza, ya sea con la familia o con amigos.
Además, claro, los que disfrutan de la pesca también podrán encontrar un pequeño muelle desde el cual tirar el anzuelo.