Un tradicional paseo que invita a turistas y locales a recorrer sus stands
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La Feria de Artesanos de la Plaza San Martín ubicada en la Villa Díaz Vélez. Algunos abren a las 18 y permanecen hasta la medianoche
La Feria de Artesanos de la Plaza San Martín ubicada en la Villa Díaz Vélez, tiene más 40 años de permanencia y ha logrado posicionarse y ser un atractivo turístico de todas las temporadas de verano. Es un paseo tradicional que todas las tardes y hasta la noche visitan turistas y locales, apreciando lo que hacen los artesanos con sus propias manos. Inclusive se los puede ver en stands trabajando sobre los materiales. Este año hay alrededor de 60 puestos.
Alfredo Largher, está desde hace 33 años y fue uno de los primeros artesanos. Realiza bijouterie en alpaca utilizando cubiertos, transformándolos en pulseras y anillos.
“Por suerte se ve movimiento y al público le gustan mucho las pulseras y anillos con tenedores. Es algo que no está muy visto, sobre todo quienes vienen del sur o del norte y las eligen”, dijo. Hacer una pulsera le lleva tres horas y los anillos menos.
En sus comienzos Alfredo trabajaba en madera, pero luego se dedicó al metal. Al momento de hacer un balance, se mostró optimista “el balance es positivo, yo le pongo onda”.
Asimismo, Roxana Teodori quien hace siete años que está en la feria, se presenta con sus remeras, bolsos y vestidos pintados en aerografía y pincel.
Con respecto al movimiento de gente señaló que “este año ha venido mucha gente, es muy positivo y notamos que se está dividiendo al estar el paseo gastronómico en el puerto. Primero comen algo, dan una vuelta y después vienen más tarde para acá”.
Roxana dialoga con la gente que compra sus productos notando turistas de Mendoza, San Juan, Neuquén, Tierra del Fuego, Rio Negro, entre otras ciudades del sur.
Con respecto a su producto dijo que “siempre va con la frase Necochea, algo que gusta mucho y además cambió los diseños y juego con la paleta de colores”.
Productos
Por su parte, Vanesa Colbela, hace 25 años que trabaja en la feria presentando sus títeres, asegurando que los fines de semana es cuando más movimiento se ve.
A pesar de que la gente cuida sus gastos, miran y recorren buscando precios, Vanesa afirmó que “la gente nos sigue eligiendo, la plaza es muy concurrida, sumándose los espectáculos”.
Al momento de recordar otras épocas indicó que “antes terminábamos a las tres o cuatro de la madrugada, era una fiesta. Ahora a la medianoche cuando terminan los espectáculos, la plaza queda en silencio y se corta un poco el movimiento en el paseo”.
Al mismo tiempo indicó que la plaza esta oscura y necesita más iluminación como también más presencia policial.
En otro puesto está Cintia Rigani, que es profesora de artes visuales y pinta sobre tela, madera, porcelana fría, concurriendo desde hace once años a la feria.
Trabajando con una gama muy colorida en productos infantiles, además de aritos, colitas, caleidoscopios y colgantes decorativos, indicó que “primero me tienen que gustar a mí y después que le guste a otro, es genial”.
Con respecto a los valores mencionó que trata de elegir materiales más económicos para elaborar sus productos y así no incrementar los precios. “Trato de mantener los precios, para que sean accesibles y la gente tal vez no compra la primera vez, pero viene al otro día y compra algo”.