Un verdadero hogar para los chicos
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La Asociación General Mitre cumplirá 109 años en diciembre próximo. Se creo con el objetivo de colaborar con los niños más necesitados y nunca perdió de vista su objetivo
“Hacemos de todo y más también”. La frase de Norma Arregui refleja el esfuerzo con el que la Asociación General Mitre ha luchado en los últimos años para mantener en funcionamiento al hogar de niños de la institución.
Al Hogar Mitre concurren 170 chicos de 1 a 13 años, de lunes a viernes, de 8 a 17. En promedio, 80 chicos comen todos los días en la sede de la institución.
La asociación que en la actualidad preside Arregui es ya centenaria. En diciembre próximo cumplirá 109 años.
Un siglo
En 1908 un grupo de vecinas loberenses formó una asociación con el fin de ayudar a los niños de familias de bajos recursos. Aquel grupo liderado por Elvira Videla, se llamó Asociación General Mitre y se dedicó a entregar calzado, ropa, abrigo, guardapolvos y útiles a los alumnos de las escuelas de la ciudad.
Esa primera comisión presidida por Videla, estaba integrada también por Josefa L. de Máspoli, Sara F. de Campos, María G. de Catalá, Emilia Soly, Rufina Ibidalgo, Benita O. de Elizate, Juana E. de Duhalde, Celina R. de Bartrons, Magdalena R. de Raggio, Josefa Z. de Castagnino, Zulema L. de Otamendi, Tulia C. de Campos, Lola D. de Pieres y Emilia R. de Campos.
Años después, esa misma agrupación de mujeres, pero conducida por Ercilia Lalli de Barbería, se propuso crear un hogar de niños.
En el año 1964, durante la intendencia de Antonio Ialea, la entidad recibió la donación de un terreno.
El largo y duro trabajo de levantar la actual sede de la institución en esa propiedad donada, fue encabezado por la inolvidable María Celia Barbería de Pando, quien recibió la colaboración de las autoridades municipales, los constructores encabezados por Eduardo Lance y toda la comunidad.
Con el fin de lograr los fondos para construir el edificio, la asociación organizó carreras de autos, de caballos, domas, torneos de pesca, desfiles de modelos, cenas, torneos de canasta, almuerzos y espectáculos artísticos.
El hogar finalmente fue habilitado en 1973 y desde entonces se ha convertido en un espacio fundamental para los sectores de más bajos recursos de la ciudad de Lobería.
Solidaridad
“Nosotros funcionamos como hogar de día. Podemos dar desayuno, almuerzo y merienda, pero no tenemos internación ni chicos judicializados”, explicó Arregui.
Los niños que concurren al hogar provienen de familias de muy bajos recursos o familias en las que los dos padres trabajan.
“La mayoría son de bajos recursos, con una complejidad social muy importante, que se ha ido agravando muchísimo”, dijo Arregui.
“Los chicos están escolarizados en ocho establecimientos educativos”, explicó. “Nosotros hacemos recorridos para llevarlos a las escuelas y para traerlos al hogar”.
Pero a pesar de la función social indispensable que el hogar desempeña y la enorme colaboración de toda la comunidad, en los últimos años la asociación se ha visto acorralada por una situación económica cada vez más crítica.
“Veníamos de una situación muy complicada, de la cual todavía no hemos salido, pero este año el municipio nos dio una ayuda de 420.000 pesos, que nos otorgará de julio hasta diciembre”, dijo Arregui.
No obstante, señaló, “seguimos con conflictos con la AFIP, porque nuestras empleadas están en blanco y las cargas sociales son imposibles. Como no pudimos cumplir, en junio la AFIP nos cerró la cuenta”.
En ese marco, Arregui destacó el subsidio otorgado por el municipio. Esos fondos permitirán hacer frente a gastos que no cubren las becas que les otorga la provincia y que permite pagar los sueldos.
Si subrayó que no tenía ninguna intención de politizar la cuestión, señaló que “la ayuda del municipio es muy importante porque venimos de muchos años de ser ignorados”.
Pero la comuna no sólo apoyó a la asociación con dinero, también aportó cinco personas para que colaboren con la institución. “Debo decir que esto ha producido un gran cambio en el hogar”, aseguró Arregui.
El personal aportado por el municipio permite desarrollar una escuelita de tenis, talleres de yoga, música y plástica, además de apoyo psicopedagógico.
Arregui también destacó el trabajo en red con el CEF, el área de Salud, Envión, la Casa del Joven, el hogar Gambeteando Vientos y el Club de Observadores de Aves.
Además del trabajo incondicional de las empleadas del hogar, que en los momentos más difíciles han trabajo meses sin cobrar, pero “nunca se quejaron”.
“Tenemos ayuda de toda la población. En el hogar no se compran alimentos. Todos son donados”, afirmó Arregui. “Es increíble lo que colabora la comunidad”.
Sin embargo, como en la actualidad ocurre en la mayoría de las instituciones, es muy difícil sumar gente a la asociación.
La nueva comisión
Presidente: Norma Arregui
Vicepresidente: Stella Maris Alvarez
Secretaria: Amelia Muelas
Tesorera: Ana María Eliseche
Vocales titulares: Mirta Montalivet, Cledys Lima, Marta Barragán, Nilda Elizaicín, Nora Rodríguez, Susana Bertrán,Cecilia Barraza, Graciela Gastiarena, Mara Rivero
Vocales suplentes: Liliana Carman, Juan Schmitt, Diana Barón, Gabriela Fernández
Comisión Revisora de Cuentas: María Luisa Alvarez, María Soledad Fernández, Bibiana Razquin
Representante legal: Liliana Arenal