Una buena noticia
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Sumidos en esa encrucijada que ha significado para nuestra vida la irrupción de la pandemia de coronavirus, donde las cuestiones negativas se multiplican y a esta altura la supervivencia está en juego para muchos, hay aisladas noticias positivas que sacuden este oscuro estado. Y ocurren tanto en el plano individual como en el colectivo, es decir a nivel comunidad.
En la semana se conoció la novedad, publicada en el Boletín Oficial, que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha confirmado un préstamo a la República Argentina, con el fin de llevar a cabo el proyecto de obra para concretar el sistema cloacal completo en Necochea y Quequén.
La ejecución de este plan constituye la llave, para luego concretar el arreglo y modernización de la estación de bombeo cloacal ubicada en la zona portuaria, reemplazo del caño subfluvial que atraviesa el río Quequén y, en lo que significa la mejor novedad, la construcción de la necesaria y ansiada planta de tratamiento de efluentes cloacales en el sector de costa quequenense conocido como Punta Carballido.
Bien se sabe que en ese lugar, se vierten al mar los desechos de toda la población, sin tratamiento alguno. Un verdadero despropósito y un atentado al medio ambiente de altas dimensiones. Y en esa zona la playa se ha transformado en un gigantesco foco de contaminación.
No es caprichoso que el vertido de los deshechos sea en Punta Carballido, ya que el emisario que viene desde Necochea fue construido teniendo en cuenta la planimetría de la ciudad y porque las corrientes marinas favorecen allí el alejamiento de los desperdicios mar adentro.
Lo cierto es que al tratarse de un sitio no poblado, sólo se toma conciencia cuando se acude al lugar o se transita por el camino costero y el olor nauseabundo resulta altamente invasivo.
La construcción de la planta ha sido el desvelo de varias administraciones municipales, y al tratarse de un alto costo para la comuna, se han golpeado las puertas de organismos nacionales y provinciales en más de una oportunidad.
Tras las promesas lógicas que han aparecido, a veces con un fin político, se ha manifestado que la obra en cuestión solo se podría hacer realidad a través de un préstamo de la banca extranjera. Y en ese sentido la reciente confirmación del aporte del BID ha significado una buena noticia.
Aunque se trate del paso previo a la concreción de la planta, se empieza a ver una luz al final del túnel, lo que hace abrigar esperanzas de que esta vez sí puede ser realidad.
El propio intendente Arturo Rojas mostró su beneplácito por esta novedad, que le fue ratificada por el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis.
Por lo pronto un proyecto para Necochea empieza a estar en la agenda del gobierno nacional, y eso significa un buen paso hacia adelante, para que el sistema cloacal cumpla con las normas necesarias y esté a la altura de una comunidad de más de 100.000 habitantes.