Una “contaminación” visual que permanece en el tiempo
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/03/cartelesfeos.jpg)
Particulares siembran de carteles columnas para promocionar alquileres de verano y ofrecimientos de todo tipo durante el resto del año año sin que la comuna tome medidas
Es una conducta más de las que ocurren en una comunidad en la cual parece que cada uno hace lo que le place, a su beneficio y sin demostrar consideración alguna por sus conciudadanos.
La introducción viene a cuento de una indebida costumbre que permanece en el tiempo y no se corrige: la instalación antes de cada temporada veraniega de carteles en columnas de las esquinas de las principales avenidas promocionando alquileres particulares de inmuebles.
El trayecto de la diagonal San Martín, desde la intersección con calle 34 hacia la Villa Díaz Vélez y la avenida 79 son los sitios preferidos para esta oferta, ordinaria estéticamente, sucia porque se trata de carteles confeccionados en material de todo tipo y que terminan descolgándose o rompiendo con las lluvias y el viento. Asimismo sirven de distracción para el automovilista o le obstaculizan la visión.
También hay modestos papeles encintados y pegados a las columnas con el mismo fin. No se salvan columnas de alumbrado ni las de madera de otros servicios y, a veces, algún árbol bien ubicado a la vista del posible cliente.
Nadie los saca
Más allá de brindarle a quien los coloca un beneficio sin costo alguno, no se toman el trabajo de sacarlos y la mayoría de estos carteles son abandonados “para siempre”, creando así una muestra de dejadez en las principales arterias.
Está claro que ensuciar la vía pública no está permitido, pero a estos vecinos que ofertan sus departamentos o casas a los turistas, está visto que les interesa poco y nada. Un concepto egoísta y desconsiderado.
Sin embargo hay otro actor que debería ocuparse de la cuestión y no lo hace: la Municipalidad, que podría sacar estos carteles, lo que no le demoraría tantos días; o bien conminar a quienes los ponen a que los extraigan, “so pena” de sanciones, como ser multas. Y no hay forma de no ubicarlos, pues en cada cartelito está el número telefónico de quien promociona estos alquileres.
La vía pública es la fiel imagen de una sociedad. Del cariño que sus habitantes le profesan a la ciudad en la que viven. Pues bien, este tema de los carteles, junto a los graffitis en paredones o frentes de viviendas, pastizales, falta de baldosas en las aceras, mugre de todo tipo y materia fecal de perros por doquier, son fotos de la dejadez que nos rodea. Y en este caso no se le puede echar la culpa al municipio. Es obra exclusiva de parte de la comunidad en la que vivimos.