Una decisión urgente que no se puede demorar en el Concejo
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Sin dilaciones deberá tomar una decisión cuando reciba la innovadora idea del Ejecutivo. Historia de consultas fallidas
El proyecto que anunció el gobierno municipal para desarrollar, una vez vendidas las tierras del predio del excomplejo, lo cual antes deberá aprobarlo el Concejo Deliberante. Sin embargo, ha trascendido que hay algunos concejales que están proponiendo hacer una consulta popular para definir el futuro del complejo, en lugar de prepararse para analizar el tema y dar una solución definitiva, a un tema que no admite dilaciones.
Una consulta a la población implicaría otra nueva pérdida de tiempo y de dinero, ambas cosas que el municipio no tiene, sobre todo si se considera el estado deplorable en el que se encuentra la estructura. A grandes rasgos, la Municipalidad propone vender la manzana, a excepción del teatro auditórium que quedará en manos de la comuna, recuperar la fachada del edificio y permitir otros desarrollos urbanísticos a cargo del sector privado. Sin embargo, todavía el Ejecutivo no envió el proyecto al Concejo y si encima algunos concejales pretenden llamar a una consulta popular, la cuestión otra vez se va a dilatar en el tiempo.
Además, el distrito no ha tenido buenas experiencias con las consultas populares. Las dos últimas que se hicieron fueron «no vinculantes», lo que significó que se votó una cosa y se hizo otra.
El ejemplo más claro fue la consulta que se hizo a la población el 31 de agosto de 2014, para saber si quería o no la implementación de la Policía Local. El 58% (1.675) de los participantes votó que no quería que se implementara, mientras que el 42% (1.196) votó que sí. La elección se realizó durante dos días en el distrito y participaron apenas 2.883 personas, es decir, el 3,5% del padrón de ese momento. Pese a que la población le dijo que no a la Policía Local, como la consulta era no vinculante no se tuvo en cuenta y, por medio de un decreto, el entonces gobernador Daniel Scioli creó igual la nueva institución de seguridad. De todas maneras, la decisión volvió a quedar en manos del Concejo Deliberante que tenía que adherir o no al convenio que ya había sido avalado por el intendente José Luis Vidal. Finalmente, el cuerpo legislativo aprobó la creación de la Policía, haciendo caso omiso a la opinión de la gente.
Diez años antes, en marzo de 2004, se hizo otra consulta popular en Quequén, en este caso, fue para medir la opinión de los habitantes de la localidad sobre el tema de la autonomía. De los 3.671 votantes que participaron, el 93,9 % (3.447) se manifestó a favor de la autonomía, mientras que sólo el 5,38% (198) votó por continuar siendo parte del distrito de Necochea y 0,63% (23) optó por volver a Lobería. En tanto el 0,08% (3) votaron en blanco.
Por supuesto, también el carácter fue no vinculante y la consulta no hizo más que engrosar un expediente que está desde hace años dando vueltas en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, sin ninguna definición.
Volver a hacer una consulta popular ahora por el tema del Casino significaría una nueva pérdida de tiempo, que no haría más que demorar la decisión. No cabe la consulta, para eso votamos cada dos años y elegimos a nuestros representantes para que ellos decidan las cuestiones que incuben a la comunidad. Por otra parte, la Constitución Nacional nos indica que el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes. Es de esperar que cuando llegue el proyecto al Concejo Deliberante, los concejales estén a la altura de las circunstancias. Estudien con detenimiento el expediente y hagan las consultas pertinentes al Ejecutivo, pero que tomen una decisión de fondo que nos permita pensar que otra Necochea es posible.