Una dinastía de líberos en la Selección
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/02/Foto-marcos-1.jpg)
Marcos Richards, sobrino de Pablo y Martín Meana, sumó sus primeros partidos con el equipo Sub-17 y aspira a representar al país en el Sudamericano
Luego de un 2017 lleno de satisfacciones y reconocimientos, el inicio del nuevo año no pudo tener mejor continuidad para Marcos Richards, quien alcanzó la meta de vestir la camiseta de la Selección Argentina de voley, integrando el equipo de categoría menores de 17 años que compite en la Liga A2. El jugador del Club Huracán, de apenas 15 años y sobrino de Pablo y Martín Meana, prolongó así una sorprendente dinastía en el puesto de líbero. El sueño es seguir esos pasos.
Marcos ya había sumado un par de convocatorias para entrenar con el seleccionado los últimos años, pero nada se compara con ponerse la camiseta y salir finalmente a la cancha: “Fue una sensación maravillosa. Tenía muchos nervios en el primer partido, pero es lindo vestir la camiseta de la Selección. Pesa, para estar ahí hay que tener ‘huevo’ y actitud. Hay mucha adrenalina”, describió sobre aquella noche del 19 de enero cuando ingresó desde el banco en el partido frente a San Martín de Mendoza, en Derqui, por la zona C de la Liga A2, torneo de ascenso de clubes que la Selección de menores utiliza para “foguear” a los chicos. “Se te cruzan muchas cosas por la cabeza, pero la sensación es muy buena. Cuando estaba por entrar a la cancha se me ponía la piel de gallina, con la gente alentando y aplaudiendo”.
Un mes
Como estaba previsto de antemano, si bien la Liga continúa, Richards completó un mes de trabajo con la Selección, jugando un total de 6 partidos, dos de ellos como titular, entre chicos que le llevan uno o dos años. De vuelta en nuestra ciudad, tratando de asimilar lo vivido, apuntó que “la primera semana fue muy difícil adaptarse, al calor, a los entrenamientos…era muy cansador. Acá entrenábamos tres días a la semana y pasé a estar todos los días doble turno, con pesas, mañana y tarde. Si bien había momentos libres que te permitían desenchufarte del voley, casi siempre estábamos pendientes de eso”.
A la hora de pelear el puesto de líbero, sus “rivales” son el mendocino Matías Ariza, bien conocido por su coterráneo Luis Testa, uno de los entrenadores de la Selección, y Tobías Scarpa, categoría 2001 que se destaca en Club de Amigos y que fue elegido como el mejor receptor en el Campeonato Argentino Sub-15 que se organizó en el Club Huracán de Necochea hace dos años.
Buscando mostrarse, todos tuvieron minutos, ya que los entrenadores no están pendientes de los puntos, sino del rendimiento. “Ellos quieren ganar, pero el objetivo es concretar en la cancha lo que se plantea en los entrenamientos. Lo que practicábamos lo teníamos que hacer en el partido, más allá del resultado. Nos están probando tanto en lo individual como en el equipo. Nos juntaron a los tres líberos y nos platearon los objetivos: no tenía que picar la pelota”, contó Marcos recordando la picardía de los entrenadores, marcando la esencia misma del juego. Respecto de su actuación personal, el necochense analizó que “tuve un buen porcentaje de recepción, pero me faltó en defensa”.
Richards se ganó un lugar en la Selección gracias a sus positivas actuaciones en la selección bonaerense, logrando alcanzar las semifinales en el Campeonato Nacional y obteniendo el premio al mejor líbero Sub-15. Otro punto alto del año pasado fue su viaje a Brasil, donde fue invitado por Vélez Sarsfield a sumarse a su equipo de categoría U19 como refuerzo, logrando terminar como el mejor líbero de un torneo amistoso celebrado en San Pablo. “Ya en la selección bonaerense me había pasado de ponerme nervioso. En Brasil también, que no es mi país y estaba jugando con un equipo con el que nunca había estado. Todo eso me fue puliendo para esto”, entendió.
Destino de líbero
Al igual que sus tíos, Marcos se destaca en la posición de líbero, aunque ese no era su deseo: “No me gustaba jugar de líbero, pero ahora que empecé sí me gustó. Estoy peleando un puesto y estamos muy parejos. Ya no creo que pueda cambiar de posición”, expresó con un dejo de nostalgia sobre su lugar como punta en los equipos de Huracán. En el “Globo” recibió los consejos del propio Meana: “Pablo fue mi entrenador desde los 8 años. Me ha enseñado un montón de cosas del puesto y ahora más. Martín también me ha dado consejos. La familia está más contenta que yo, fueron parte de mis logros y me acompañaron a todos lados, alentando. Esta vez no pudieron estar. Se extraña la familia estando un mes concentrado”.
Tanto esfuerzo espera tenga recompensa pronto, cuando en abril se realice una nueva convocatoria. “Mi sueño es estar en el Sudamericano formando parte de la Selección. Después de la Liga A2 en marzo habrá otra concentración para 12 o 14 jugadores. Ahora estoy pero es la preselección. Igual hay un montón de jugadores que quieren estar en este lugar y ya estar entre los 22 ahora es muy bueno”. El Sudamericano U19 se disputará en Cali, Colombia, en septiembre y será clasificatorio al Mundial de Bahrein. El camino sin dudas es largo, pero lo transitado hasta aquí ya genera orgullo. ///
