Una enfermera loberense ayudó a un joven accidentado en La Plata y resultó que su familia también era de Lobería
Una coincidencia que era poco probable, pero ocurrió. Todos los detalles de cómo ocurrieron los hechos
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Por Ian Larsen - Redacción
Lobería tiene unos 18.000 habitantes y La Plata tiene casi 800.000. La distancia que separa a ambas ciudades es de más de 400 kilómetros. ¿Cuántas son las posibilidades de que el hijo de un loberense sufra un accidente de tránsito en La Plata y que, de la nada, llegue una ambulancia y una enfermera de Lobería para asistirlo?.
Eso, ni más ni menos, es lo que pasó.
Luciana Monge, que es enfermera en el Hospital de Lobería desde hace seis años, es la protagonista de esta historia y fue ella misma quien contó a Ecos Diarios cómo ocurrieron los hechos.
“Nosotros fuimos a buscar a un paciente, desde Lobería hasta La Plata, porque se había ido a realizar un estudio y cuando veníamos saliendo por una avenida que no sé cuál es porque no conozco mucho, había gente cortando el tránsito y pidiendo la asistencia de la ambulancia que vieron, que era la nuestra”, empezó relatando.
“Nos bajamos y vimos a una persona accidentada, hicimos los primeros auxilios y no podíamos cargar al paciente porque teníamos nuestro paciente. Así que le dimos la primera asistencia hasta que llegó la ambulancia del SAME”, contó.
Juan Carlos Brusasca, que vive en Lobería desde hace unos años, contó que el accidentado era su hijo y que los hechos se dieron el sábado por la tarde. En ese momento, un automovilista cruzó el semáforo de la avenida en rojo y embistió al joven, que se encuentra internado, con importantes lesiones.
“Unos días después estaban pidiendo cadena de oración en Facebook y yo me contacté con la gente que compartía la publicación, porque me acordaba que el chico se llamaba Nicolás y quería saber cómo estaba el chico. Ahí fue donde el papá se comunicó conmigo para agradecerme”, explicó.
“El agradecimiento también para mis compañeros, los dos choferes Ruben Guzmán y Jorge López. Actuamos como se debía hasta que el SAME llegó. Es empatía, vocación, cumplir con la responsabilidad de servicio a la comunidad y a las personas. Amo mi profesión. Pronta recuperación para Nicolás”, escribió Luciana Monge en una publicación de Radio Ciudad Lobería.
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