Una fiesta de varias generaciones
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/12/desfile199931.jpg)
El jueves se realizará el desfile inaugural del 57º Festival Infantil que este año recorrerá la avenida Pinolandia y como siempre genera expectativas entre los más chicos
El jueves próximo se pondrá en marcha la 57ª edición del Festival Infantil, la fiesta abrirá con el desfile de representantes de instituciones y entidades deportivas locales, y como cierre se presentará el espectáculo “Universo”, una performance que tendrá unas 400 personas en escena.
La actividad se extenderá hasta el domingo 5 y, habrá una amplia oferta de espectáculos, talleres y actividades destinadas a los más chicos.
El desfile es la atracción principal de esta fiesta que tuvo su momento fulgurante y parecía destinada a convertirse en el evento que nos identificaría a nivel nacional e internacional.
Desde sus comienzos, todo el esfuerzo estuvo enfocado en brindar a los más chicos acceso a espectáculos de calidad, y en las primeras ediciones se contó con la presencia de artistas de renombre.
En este sentido, fue gravitante el compromiso y apoyo de toda la comunidad, que supo acompañar a las gestiones municipales para que el Festival Infantil tuviera el brillo y la alegría que lo hizo único y esperado por el turismo.
El 5 de enero de 1962 la gente se acercó a la Villa Díaz Vélez para disfrutar del paso de la columna encabezada por un elefante, símbolo del festival, con los niños Rosa Miranda y Raúl Borrelli, montados en su lomo. Así se inauguró el Primer Festival de Espectáculos para Niños, que estuvo organizado por la Comisión Municipal de Turismo y contó con el auspicio de la Lotería Nacional de Beneficencia y Casinos, el Instituto Cinematográfico Argentino y Fondo Nacional de las Artes.
Recorrido
En esa oportunidad el desfile se inició en el Parque; por avenida costanera hasta la 85; calle 6 donde doblaron hacia 83, retomando la avenida 2 hasta la Av. 79 para volver por la otra mano de la costanera y pasar frente al palco oficial, ubicado ante la rambla municipal; con el pasar de los años el recorrido sufrió varios cambios y actualmente se realizará en Pinolandia.
En aquella apertura al elefante le siguieron el abanderado, escoltas y un grupo de niños con trajes típicos de diversos países. También participó la Agrupación Folclórica del Club de la Pandilla, carrozas alegóricas, gimnastas del Club Huracán y representaciones de colectividades extranjeras. Y en el cierre hubo fuegos de artificio.
Las actividades duraron una semana, en su transcurso asistieron niños de escuelas rurales y delegaciones del interior del país que se deleitaron con las obras:
Otro dato llamativo es que entre los artistas que participaron se encontraban María Rosa Gallo que leyó relatos infantiles. Leda Valladares y María Elena Walsh con sus “Canciones para mirar”; teatro de títeres a cargo de Mané Bernardo y Sarah Bianchi.
El cine tuvo un lugar de privilegio y en el marco 1º Festival se desarrolló el Congreso Internacional para la Juventud, patrocinado por la Unesco.
Durante varios años, todas las actividades fueron seguidas por periodistas de medios nacionales logrando darle gran trascendencia.
En algún momento se especuló con la desaparición del festival por la falta de apoyo provincial y nacional pero Más allá de los aciertos y errores de las distintas administraciones, el festival sigue vigente aunque en algún momento se especuló con su desaparición porque existe cierta pasividad de la comunidad ante la posibilidad de perder esta fiesta que nos identifica y es una poderosa herramienta de promoción turística.
Compromiso
En estos años, fueron muchas las personas se comprometieron y sacaron adelante esta fiesta de los niños y en ese sentido Juan F. Ratti, recordó que “durante la intendencia de Hugo Yelpo hubo un grupo de voluntarios que colaboramos en el armado y desarrollo las reuniones se hacían en la Rambla y trabajamos primero con la Asociación Civil y luego con la Municipalidad”.
Hay que tener en cuenta que este evento se ha caracterizado por tener una impronta cultural y son varias las generaciones que pudieron compartir con sus pares de estos días de diversión y aprendizaje.
Cabría decir que, la idea primigenia de la Junta Vecinal Playas de Necochea, de gestionar la realización de un festival cinematográfico destinado a niños, que a su vez generara movimiento turístico a nuestras playas, se cumplió con creces.
En 1961, una comisión creada al efecto delineó una campaña publicitaria que tuvo amplia difusión en medios de la Capital.
A fines de septiembre de ese mismo año, en el Alvear Palace Hotel, de Capital Federal hubo una conferencia de prensa y se dio a conocer la programación ante funcionarios nacionales, legisladores, representantes de entidades vinculadas al cine, artistas de cine, TV y radio, y periodistas.
Cada funcionario que estuvo al frente de Cultura dejó su impronta, Nano Benzal que ocupó el cargo durante el gobierno de Taraborelli comentó que “en marzo se comenzaba a trabajar para el año siguiente, viajábamos a Buenos Aires y manteníamos reuniones para ir definiendo las actividades”.
La anticipación y la capacidad de gestión son pilares fundamentales para que el evento resulte exitoso porque el tema de los recursos siempre ha sido un freno a cualquier iniciativa.
“Lo que más destaco y recuerdo del Festival del 98 es el gran cambio que significó la creación del “Festivalódromo”, afirmó el ex director de Cultura, Armando Muñoz.
Con este nombre se denomina, desde entonces, al lugar donde se hace el festival, el sector del Jardín Francés, en el Parque Miguel Lillo.
Otro de los logros de su gestión fue volver a hacerlo competitivo y que llegaran los mejores espectáculos del país a nuestra ciudad, “además de un desfile con gran participación popular donde la Municipalidad brindó mucho apoyo logístico y económico a escuelas, asociaciones civiles y uniones vecinales para hacer un festival acorde a lo que se merece Necochea”, destacó.
En la historia del Festival de Espectáculos para Niños merece un párrafo aparte la Asociación Civil cuyos miembros trabajaron arduamente para que la fiesta creciera y en su homenaje, la comunidad toda debería comprometerse para que recupere su brillo.
“Elefante de oro”
Néstor Etcheverry ha sido testigo de la expectativa que generó el 1º Festival de Espectáculos para Niños y presenció el arribo al Club Rivadavia de las delegaciones de artistas y periodistas invitados.
Como muestra de la trascendencia que se le quería dar a esta fiesta recordó que “habían invitado Carolina y Alberto de Mónaco y los hijos de Kennedy”.
Etcheverry trabajó durante 41 años en el Centro Cultural de Necochea y compatió las actividades que allí se realizaron e integró la compañía de títeres de la entidad “Pirulín Pirulero”, y contó que “Mané Bernardo se llevó dos de los personajes que hoy están en el Museo del títere en Buenos Aires”.
En las primeras ediciones llegaba gente ligada al teatro y, a través de las Casas de la Provincia se seleccionaban los distintos elencos, y en ese sentido dijo que “el Festival Infantil ha ido decayendo”.
El vecino tiene gratos recuerdos de los festivales de la década del 60 y 70 donde estuvieron los, por entonces, recién egresados del Conservatorio de Artes Escénicos, Edda Díaz, Carlos Perciavalle y Antonio Gasalla con una obra infantil, también Andrea del Boca y muchos más que luego ganaron popularidad.
Durante una semana la actividad era intensa y la gente concurría de forma masiva, “venían los mejores espectáculos de cada provincia y se entregaba el “Elefantito de oro”, puntualizó.///
La primera década
El primer desfile se denominó “Fiesta de la alegría y el colorido” y abrió el paso de las delegaciones la elefanta Mara.
Se ocupó de la organización la Comisión Municipal de Turismo y duró nueve días. En su transcurso hubo una muestra de cine infantil internacional y no fue competitivo.
Participaron artistas como Leda Valladares y María Elena Walsh, Compañías de teatro, de Marionetas con Mané Bernardo y Sarah Bianchi.
Al igual que en otras ediciones a modo de cierre se hizo un desfile. Fue uno de los eventos más convocantes y cada año reunía a grandes figuras del arte nacional y grupos locales.
La presencia de la prensa nacional fue un gran impulsó. Recién en 1964 se convirtió en competitivo, dejando de ser una muestra de teatro para convertirse en el 1º Certamen nacional de espectáculos para niños.
Javier Villafañe, los mimos Escobar y Lerchundi, la bailarina María Fux son algunos de los nombres que brillaron en esta fiesta.
En 1965 seguía ganando prestigio y por primera vez los espectáculos llegaron a La Dulce, presentándose compañías de todas las provincias.
Homenaje
En 1967 se realizó en homenaje a Walt Disney y se instituyó el premio el Elefante de Oro y se seguían creciendo la espectacularidad de las carrozas.
Al año siguiente el Festival se trasladó a localidades del interior del distrito y llegaron unos 1600 chicos de diversas provincias, de Chile y Uruguay. En esa ocasión el desfile de carrozas fue uno de los más soberbios y fue competitivo.
En cada edición se incorporaba alguna novedad como el Bautismo de Mar y los premios a las comparsas.
Llegado el año 1971 se notaba la integración de la comunidad, que se vio reflejado en la calidad de las carrozas aunque no fue competitivo.
Un eslabón de la cadena
Juan Gamba, que ocupó la Dirección de Cultura durante el gobierno de Municoy expresó que “se está perdiendo la esencia de lo que era el festival y demasiado importante para que eso suceda”.
El artista entiende que se requiere de mucha gestión y motivación para obtener buenos resultados, “ahora la participación es más acotada y nos tenemos que preguntar como ciudadanos si nos interesa el festival, si queremos salvarlo”.
Puso de relieve la labor de los distintos intendentes y afirmó que “no pasa por una cuestión política sino por lo que desea la ciudadanía”.
Durante su gestión se realizó el certamen competitivo de teatro del que participaron más de 100 elencos y se entregó el Clown de Oro, “el ganador trabajaba un año en el Teatro Plaza, de Buenos Aires”.
Además, los desfiles eran multitudinarios y se destacaron por su “pomposidad” y con respecto a los actuales manifestó que “es muy bello lo que se hizo el año pasado y seguramente lo será el de este año pero nos estamos quedando con un eslabón de la gran cadena”.
Para Gamba es importante que Necochea vuelva a ser una plaza atractiva para los elencos, y relató que “en todas las provincias se hacía un certamen de teatro infantil; el premio era venir a Necochea subsidiado y no gastábamos un peso”.
Considera que no hay que conformarse con una fiesta a nivel local, “hay que recuperar esa cosa expansiva que tenía el festival”.