Inigualable día de playa con 35º
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Miles de personas disfrutaron ayer de un domingo en la arena
Las primeras imágenes, a las 8, que emitía desde nuestra playa el canal capitalino TN presagiaban el día que nos tocaría vivir. Desde temprano comenzó el éxodo cuando calles y avenidas se poblaron de vehículos cargados con los consabidos bártulos playeros. En autos, camionetas, jeep y demás, se transportaban sillas, sombrillas, heladeras chicas, medianas, grandes y enormes, conteniendo, es de suponer, el sándwich de milanesa, un tradicional para la ocasión, pan, fiambres, mayonesa, ketchup, gaseosas, agua y termos de todo tamaño para poder estar junto al mar durante todo el día, en lo que sería el campamento familiar. En una recorrida observamos también que en la vereda, continuaban los preparativos de los más rezagados, los mayores daban órdenes y contra órdenes a los más pequeños antes de subir al vehículo que, motor en marcha se aprestaba para iniciar la invasión masiva a la playa. Para mediodía la ciudad había sido abandonada y un silencio sepulcral bajo un sol ardiente señalaba que todos estaban en la arena frente al mar.
La conjunción calor, sol y mar, una dosis necesaria para disfrutar del verano, fue algo que ocurrió ayer cuando el tiempo permitió que se viva una jornada inigualable para que, el público como decimos masivamente se volcara a disfrutar hasta entrada la noche de la mejor playa argentina. Mientras tanto, el termómetro marcó la máxima a las 15 con una temperatura de 35º.
Tanto en las playas centrales como cerca de la escollera o yendo para el lado de las Grutas o en Quequén, se vivió un día de relajamiento disfrutando de las bondades naturales y, del mar que baña nuestra costa que ayer estuvo calmo con pocas olas y agua cálida, para admiración de los turistas, lo que ayudaba a meterse y permanecer más de lo habitual especialmente los más chicos y fuese en repetidas y en varias oportunidades el zambullirse en busca de aliviar el calor agobiante ,
Como siempre derivó en el encuentro familiar y de amigos que aprovecharon el espectacular día, no sólo para descansar sino también para disfrutar de un momento, con una charla amena con mate en mano. se hizo dueña de los diferentes encuentros, También se aprovechó para hacer ejercicios y caminar a lo ancho de las extensas playas.
Al final del día una la larga fila de vehículos por la avenida 2 testimoniaba durante el lento regreso lo que había sido este domingo junto al mar, dando comienzo al último período de febrero.