Una muestra para visitar
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/10/museos-pag-5.jpg)
Esta semana que pasó, quedó inaugurada una muestra en el Museo de Ciencias Naturales, en homenaje al doctor en veterinaria José Squadrone para recordar lo que fue en su momento el museo bromatológico, que llegó a contar 3.500 piezas en exposición y que funcionó desde 1942 hasta 1977.
Ahora sólo se presentaron 15 piezas de yeso, ocho cuadros, muñecos y cuadernillos que formaron parte de la colección original, para dar una idea de lo que era aquella exposición, que funcionó en el antiguo edificio municipal de la calle 61 y 58, a quienes la visiten y emocionar a los que alguna vez la vieron y aún la guardan en su memoria.
Se trata de un trabajo del Dr. Squadrone, que fue el primero en su tipo en América del Sur y que surgió con el objetivo de enseñarle a la comunidad a cuidar la higiene alimentaria y prevenir posibles enfermedades. Mostraba cómo seleccionar los alimentos, descubrir fraudes y adulteraciones en los productos alimenticios para evitar enfermedades microbianas y parasitarias. José Squadrone dominaba técnicas de las artes plásticas, era un apasionado de la pintura y él mismo moldeó y coloreó las piezas de yeso hasta darles la apariencia de reales. Sin duda, se trata de un trabajo científico y de divulgación y al mismo tiempo, una obra de arte sin igual.
Del valioso material se estima que han quedado poco menos de mil piezas (la tercera parte) en condiciones de ser restauradas. Se trata pequeñas hechas en yeso que deben ser repintadas, así como también maquetas. Todas deben ser tratadas con sumo cuidado, por su fragilidad y el estado que presentan. El material a acondicionar se encuentra en una sala del museo sin humedad y con temperatura adecuada para su mantenimiento en el tiempo.
Es sumamente destacable la idea del área de Museos de recuperar estas piezas y de poner una parte en exposición para compartir la muestra con la comunidad. Además, al mismo tiempo, se revaloriza la figura del Dr. Squadrone y se lo da a conocer a las nuevas generaciones. Más de una vez, admiramos a escritores, investigadores o artistas de otras ciudades, pasando por alto, por desconocimiento, a aquellas personas que convivieron con nosotros y que se destacaron a nivel nacional e internacional.
Más allá de esta muestra puntual de lo que fue el museo bromatológico, hay que destacar el trabajo que viene realizando el área de Museos del municipio en los últimos años, incluso trascendiendo los gobiernos municipales.
La incorporación de profesionales jóvenes le ha dado un nuevo impulso tanto el Museo Histórico Regional como al Museo de Ciencias Naturales. Periódicamente se ofrecen charlas, talleres, exposiciones y actividades para todas las edades y gustos que convocan público diverso, acercando, de esta manera, a la comunidad a un lugar donde se guarda parte de la historia vernácula.
Al mismo tiempo, trabajan en el archivo municipal, que este año ha sido abierto a los estudiantes del profesorado de historia para realizar una limpieza, clasificación y digitalización de los documentos y fotos y fomentar en ellos, el interés por seguir investigando y generar conocimiento.
Es de esperar que los museos sigan trabajando puertas adentro, pero al mismo tiempo que continúen abiertos para generar ese ida y vuelta entre el pasado y el presente, que nos permita construir el futuro.///