Demolición sin continuidad de obra en la esquina de 59 y 52
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/11/esquina.jpg)
Ejemplo del abandono. Restos de la demolición y una endeble media sombra como cerco.
A medio año de haberse puesto en marcha la demolición del edificio de la esquina de 52 y 59, con vistas a una construcción con destino comercial, la supuesta obra está paralizada desde hace tiempo y el lugar se ha transformando en un nuevo adefesio en plena avenida 59, haciendo juego con el deteriorado pavimento,
Tras haberse demolido gran parte del edificio que fuese declarado patrimonio histórico, el sitio está “resguardado” por una endeble media sombra, a manera de cerco perimetral, violando la norma que existe en cuanto a la estructura que debe mantener el mismo de cada construcción.
En el interior se observan dos o tres acumulaciones de restos de escombros que en su momento formaran parte de las paredes, mientras que en el exterior, tanto en la vereda que da a la avenida 59, como al sector de la calle 52, los yuyos están cobrando notorias dimensiones.
A ojos vista, el lugar ha pasado a ser un nuevo lunar en una de las zonas más transitadas de la ciudad.
Si bien el sitio, en el que en los últimos tiempos funcionara un comercio de lavado de vehículos, una remisería y una panadería, permaneció cerrado por varios meses, hasta que a principios de abril de este año se pusiera en marcha la demolición de la antigua estructura, la imagen actual es peor que la de antes.
La destrucción del edificio, que fuera construido por Cleto Garate para que funcionara la agencia Chevrolet y estación de servicio, la piqueta del ante progreso dio por tierra, como también ocurriera con chalets e inmuebles simbólicos a históricos, con un edificio emblemático con más de 70 años.
Sitio histórico
El dato más significativo es que esta obra, una de las mejores representantes del neoclasicismo, fue declarada como patrimonio histórico por ordenanza del año 2010 y figura en el anexo I, donde se enumeran todos los edificios alcanzados por la norma.
El lugar tuvo su época de esplendor con el local comercial donde se exhibían los modernos O Km de la época, pero también en su espacioso galpón se celebraban las romerías vascas antes de que se construyera el edifico del Centro Vasco por lo que asimismo fue epicentro de una fiesta tradicional que reúne a numerosos vecinos.
A esta altura la edificación ha desaparecido en un 95 por ciento y sólo se ha exigido desde el municipio que se mantenga la fachada que da a la calle 52, la que no fue demolida.
De todas formas la comuna debería intimar al propietario para que ponga en mejores condiciones la esquina, más allá que siga la construcción o no.
En cuanto a falencias de este tipo, es decir de la falta de ordenamiento por parte de la Municipalidad, se observan también en pleno centro, los restos del edificio de los que fuera el excine Grand Sud, sobre el tema ya ante el peligro de desmoronamientos del alero o marquesina se colocó un cerco de alambre que es igual que la nada misma. A toda esta triste imagen se le suman los baldíos donde se levantaban los hoteles España en 64 y 63 y Vasconia en 59 y 66
Este tipo de cuestiones, que hacen a la estética de la vía pública siguen siendo descuidadas por privados y el Estado, que tiene las herramientas para no permitir estos abandonos en sitios que “todos ven”.