Una opción menos
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A pesar de los intentos que últimamente se canalizan a través de la política de trabajo implementada por el Entur, en la intentona de romper la estacionalidad en materia de turismo, Necochea no posee una abundante paleta de opciones para las vacaciones de invierno.
Producto de esta realidad es que las ofertas en materia de diversión, en especial para los chicos que por dos semanas descansan de la actividad escolar, no sobran. Y en eso obviamente también hay que contemplar, más allá de aquellos que puedan venir de afuera, a quienes residen en nuestra ciudad y no tienen la posibilidad de viajar a otros lugares.
En tal sentido resulta llamativo que durante el periodo vacacional iniciado el pasado viernes el municipio haya determinado que permanezcan cerradas las puertas del Museo Histórico que funciona en el Parque Miguel Lillo.
El argumento sobre el cierre de las salas es que se utilizarán las dos semanas de vacaciones para terminar los trabajos de refacción del edificio, que se iniciaran varios meses atrás, faltando el cambio de “dos canaletas”.
A simple vista parece exagerado que por esta tarea, si se quiere complementaria de lo que significó el arreglo total del techo de la casona donde funciona, se haya decidido privar al público, en especial a los niños, de visitar un museo que posee rico material del historial de la región. Cuando más debe estar abierto, porque es el periodo en el que los chicos cuentan con más tiempo para visitarlo, sus puertas estarán cerradas.
Ante esta opción menos, cabe preguntarse por qué no se aceleraron los trabajos, de manera que las instalaciones estuvieran en condiciones para las vacaciones de invierno, cuando mayor afluencia de visitantes tiene el vistoso lugar, al que para fines de año se le piensa adosar la nueva sala de “los primeros pobladores”.
Como paliativo, el personal del museo llevará adelante durante las vacaciones talleres de arqueología, reciclado, ciencias naturales, historia y paleontología en el Centro Cultural Municipal. Aunque está claro que el principal atractivo de recorrer las salas del Museo este año estará vedada.
Por fortuna el Museo de Ciencias Naturales, contiguo al Histórico, si estará abierto, con juegos interactivos, acuarelas y talleres para los menores; al que se sumará la siempre atractiva propuesta del museo de la Estación Hidrobiológica de Quequén, que cada invierno recibe numerosas visitas.
Mucho se pregona que hay que fomentar el aprendizaje de distintos temas en los chicos, máxime en tiempos en los que hay que despertarles el interés por conocer y en muchos casos alejarlos del hipnotizador influjo de los celulares e Internet.
Los museos precisamente cuentan con elementos que los tientan a descubrir y aprender, incluso a través del juego.
Bajo este punto de vista resulta lamentable que en este receso invernal se prive a los niños de la posibilidad de disfrutar del Museo Histórico Regional.///