Una pasión que se trasladó a la comunidad
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Lo que comenzó como un equipo de fútbol, comenzó a tomar una entidad que escapa a las intenciones de sus creadores y apunta a dar respuestas a las necesidad de su pueblo
No saben muy bien cómo, pero lo que comenzó como un grupo de amigos interesados en formar un equipo de fútbol para competir en la Liga Amateur de Necochea, pronto se convirtió en una iniciativa que empezó a tener impacto en la pequeña comunidad del norte del Partido de Necochea.
Es que Claraz es un pueblo muy futbolero y sus habitantes no tardaron en sentirse representados por Deportivo Clarence.
Surgido como un equipo de fútbol, aquel grupo de aficionados al fútbol y a la caballerosidad deportiva, comenzaron a sentir que era posible revivir los sentimientos que décadas antes habían generado dos instituciones inolvidables como Unión Clarence y Defensores.
Este año el club participó por segunda vez en el torneo amateur y a pesar de infinidad de inconvenientes, llegaron hasta la final, que perdieron con el campeón: Taponazo de Quequén.
Norteño
Claraz, ubicada en el extremo norte del Partido de Necochea, no cuenta opciones para que sus habitantes desarrollen actividades deportivas. Por ello, unirse al equipo no sólo implica sumarse a la práctica del fútbol, sino también hacer deportes.
De allí que, como indicábamos, el grupo ha tenido una repercusión inesperada en la pequeña localidad.
Lo que se inició por el entusiasmo de un grupo de vecinos que quería jugar al fútbol y participar en la liga amateur, se convirtió lentamente en algo más profundo.
En un principio, en el primer año, Deportivo compitió con otro grupo: Clarense, pero luego ese equipo desapareció.
Así, más y más jugadores se sumaron para participar de la práctica del fútbol y en la actualidad el equipo cuenta con unos 30 inscriptos de diferentes edades.
“La mayoría trabaja en el campo, es camionero o tiene otro empleo, por lo que es muy difícil reunir a todo el grupo para entrenar”, explicó Guillermo Schuenemann, director técnico del equipo.
Pero las dificultades del Depor no terminan con las dificultades para reunirse y entrenar. Uno de los más grandes problemas es que no tiene un campo de juego. Por eso, para participar del torneo amateur los integrantes del equipo debieron aportar para alquilar las canchas de Deportivo La Dulce y Defensores de Juan N. Fernández.
Esto tampoco desmotivó al grupo, que continuó a pesar de todo y se convirtió en el representante de Claraz en la región.
“Hacemos hincapié en la caballerosidad deportiva”, indicó Schuenemann, quien indicó que entre los integrantes del equipo hay algunos muy jóvenes y que se premia el buen comportamiento.
A pulmón
“Hacemos todo a pulmón”, indicó Schuenemann, quien explicó que participar en este torneo implica realizar constantes traslados a Necochea, Lobería y Quequén, por lo que implica un gran esfuerzo.
“El sueño del grupo es poder tener la cancha propia”, señaló. Eso no sólo implicaría poder entrenar mejor y llevar el fútbol a la localidad, también abrir la puerta a muchos chicos que quieren sumarse a la práctica futbolística en Claraz.
Es allí donde precisamente la labor del equipo se hace comunitaria, al brindar a los niños y jóvenes un lugar para practicar deportes. “Nos gustaría también que se pudieran practicar otros deportes”, afirmó.
Además de Schuenemann, José García y Claudio Ortiz integran el núcleo de este grupo que ha ido creciendo y que aspira a sumar cada vez más clarences a la práctica del fútbol.