Una positiva herramienta
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Hace un par de domingos, en esta misma columna, nos referíamos al escaso compromiso por parte de la comunidad, para tomar parte de convocatorias en las que precisamente se debaten temas que deberían interesar a todo el conjunto social.
Tomábamos como puntapié inicial para tal aseveración, la realización de la primera audiencia pública gestada desde el Concejo Deliberante para debatir sobre la realidad del transporte de colectivos urbanos y la determinación de la nueva tarifa, que había tenido una acotada asistencia de usuarios, a quienes superaron en número los concejales presentes.
Hace unos días, más precisamente el pasado martes, fue el turno de la segunda y última audiencia, en este caso celebrada en el salón de los “pasos perdidos” del Concejo Deliberante. Y si bien la concurrencia de público volvió a ser reducida, esta vez se produjo un intercambio más rico entre quienes hacen uso del servicio de micros y los representantes de las empresas.
Sin ser vinculante, ya que los concejales son los que resolverán en qué índice se hace el incremento del boleto de micros, la reunión sirvió para que ambas partes conocieran cara a cara sus posiciones. Un intercambio que es de esperar redunde en mejoras.
Curiosamente, tal cual había ocurrido en el primer encuentro celebrado en la sede de la Sociedad de Fomento de Quequén, los usuarios que se expresaron, mostraron mayor preocupación por las carencias del servicio que se les brinda que por el valor al que vaya a fijar la tarifa.
En las audiencias se hicieron observaciones sobre el desprolijo cumplimiento de las frecuencias; la falta de limpieza y calefacción en las unidades; la desoída instalación de rampas que permitan que las personas con discapacidades físicas puedan hacer uso del colectivo; y hasta hubo quejas del maltrato que reciben por parte de algunos choferes.
Por el lado de la empresa se escucharon las peticiones de los usuarios, que fueron apuntadas y es de esperar se consideren, y se explicaron las razones por las cuales se solicita elevar a $20,20 el precio del boleto para lo cual revelaron un estudio de los costos de lo que les significa brindar hoy en día el servicio.
La definición del nuevo precio del boleto de ómnibus deberá ser definido por el Concejo Deliberante, que más allá de la decisión que tome en este aspecto, resulta primordial que también exija a la empresa una mejora en el servicio, en consonancia a lo apuntado en las audiencias. Será esta determinación la que valorizará el resultado obtenido en la convocatoria pública.
Resulta oportuno resaltar que han tenido un positivo resultado y que las ratifica como una buena herramienta de la democracia. Sin embargo, se hace necesario que para futuras convocatorias de este tipo, el propio cuerpo deliberativo genere una mayor expectativa y ganas de participar de los vecinos, porque se están tratando temas puntuales de la comunidad.