Una profesión que se gana la confianza de boca en boca
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En el Día del Odontólogo, Néstor C. Brown, compartió sus vivencias en 50 años de trabajo en la ciudad
Para la mayoría es sinónimo de dolor, de ese ruido del torno tan característico que nos eriza la piel hasta cuando lo recordamos. Para otros es la puerta a la sonrisa perfecta o al placer de comer. Los odontólogos se ganan la vida hurgando en la intimidad de nuestros dientes y la confianza de los pacientes se transmite como nunca de boca en boca. Con casi 50 años en la profesión y referente del Círculo Odontológico de Necochea, el reconocido doctor Néstor C. Brown compartió sus vivencias en coincidencia con celebrarse hoy el Día del Odontólogo, conmemorando el día de la fundación de la Federación Odontológica Latinoamericana un 3 de octubre de 1917.
“La odontología ha elevado su nivel técnico y científico muchísimo y eso impone una actualización constante” resalta Brown, marcando el contraste de sus años como estudiante en la Facultad de Odontología de la Universidad de la Plata. Hijo de un odontólogo, eligió la carrera “por influencia familiar”. Platense de nacimiento, se recibió el 1º de diciembre de 1971 y a los pocos meses se mudó a Necochea para formar una familia y desarrollarse como profesional en nuestra ciudad desde entonces.
Como en muchas ramas de la medicina, los cambios de tecnología y materiales en la odontología han sido vertiginosos lo cual obliga a sus practicantes a una capacitación continúa, un desafío que lo ha movilizado siempre y aun hoy a sus 75 años. “Uno tiene que estar en capacitación continua, por eso a mi me gustaron las instituciones. Desde que llegué integré el Círculo Odontológico. En el ‘72 éramos 12 odontólogos nomás. Hoy recuerdo con mucha nostalgia y mucho cariño esas primeras reuniones, cómo me integraron y me abrieron las puertas”, apuntó Brown quien a lo largo de estos años pasó por todos los cargos en la comisión directiva del Círculo, incluyendo la presidencia en varias ocasiones. Su último cargo fue el de tesorero. “En el círculo se hacía una capacitación continua, se traían charlas, incluso congresos y jornadas. Cuando llegué nos reuníamos en la vieja cooperativa médica. Después se decidió crecer y nos alquilamos un local en la Galería Huracán. Cuando ya éramos más y nos empezó a quedar chico adquirimos la casa donde está actualmente hoy el Círculo y la fuimos modificando con todas las comodidades. Siempre fue institucionalita, fui delegado del Colegio del Distrito Nº 9 en Mar del Plata y delegado en la Federación Odontológica en Buenos Aires, para mi es una satisfacción”.
Legado
Su primer consultorio en Necochea fue en calle 65, para luego asociarse con Alfredo Alvarez y Juan Chiachio con quienes se instaló en el edificio Rivadavia, en calle 57, donde sigue atendiendo actualmente. La ciudad lo atrajo porque “conocía de chico, el hermano de mi padre era médico acá en La Dulce”. Y además lo movilizó su proyecto de vida: “Estaba de novio con la que fue mi señora, Rosario Guerrero, quien estudiaba abogacía en La Plata, y allí nos conocimos”.
Su hija, Bárbara Brown, siguió los pasos de su padre y de su abuelo, siendo hoy odontóloga, especialista en ortodoncia y ortopedia en La Plata. “Para lograr el éxito, lo importante es capacitarse y tener una buena línea de conducta, generar una buena relación con el paciente y creo que lo logré en todos estos años. Tengo la satisfacción de tener una trayectoria y haberla ejercido bien”.
Entre los pacientes, entre los remolones y los habituales, valoró que “hoy la parte estética en odontología es primordial, la gente quiere tener una buena sonrisa y que no le falte una ‘tecla’. Quizás por las condiciones económicas hoy algún estrato social no tiene la atención que merecería”, apuntó al tiempo que valoró la mayor conciencia que se ha ganado en estos años sobre la salud bucal, especialmente para con los más chicos.
Sin cuentas pendientes en la profesión, afirmó igualmente que “todavía tengo muchas ganas de estar y creo que para que la mente funcione, tiene que estar activa”. ///