Una prohibición que le quitó magia al Faro
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Desde que no está permitido subir, las visitas al predio han bajado considerablemente. Cerca de cumplir 100 años
En el último aniversario de Quequén, la torta del festejo tenía la figura a escala del gigante de cemento que tantos barcos ha guiado a nuestras costas y, si se quisiera hacer un documental o video sobre dicha ciudad, el Faro es una postal que no podría quedar afuera bajo ningún punto de vista. Es que desde su creación ha sido un símbolo de Quequén y uno de sus principales atractivos turísticos.
No obstante, hace ya un tiempo que gran parte de esa “magia” que generaba en muchos la visita a este emblema quequenense se fue perdiendo.
Con órdenes que no permiten excepciones, el personal militar que resguarda el Faro tiene indicaciones claras de no permitir el acceso civil al interior de la estructura que data de 1921.
Aunque todavía no está del todo claro el porqué de la prohibición, lo que sí ha quedado en evidencia es que sin la posibilidad de ascender hasta la lámpara para poder ver la ciudad desde las alturas, el Faro ha perdido ese toque que hacía tan llamativa su visita.
Las visitas de instituciones educativas y de público en general se ha visto reducida considerablemente en los últimos tres años, motivo por el cual también se ha ido reduciendo la cantidad de horas que el predio permanece abierto. Actualmente solo se puede ingresar los días viernes, sábado y domingo, en los horarios de 9 a 12 y de 15 a 18.
La temporada y los 100 años
Según indicó el personal de la Armada Argentina que se desempeña en el lugar, del cual está a cargo Gustavo Barrera, hasta el momento no tienen órdenes de extender el horario de atención al público durante la temporada de verano. Aun así, cuando todavía se podía acceder a la cima y había más días en que estaba abierto, la mayoría de las personas se acercaba los fines de semana.
Con respecto a los festejos de los 100 años que se aproximan, el personal del Faro destacó la importancia de esta guía náutica incluso hoy, que la tecnología y la navegación satelital están implementada como referencia en cualquier embarcación. Además, adelantaron que ya están pensando en hacer un festejo que convoque a toda la comunidad de Quequén, ya que será una fecha especial y la celebración también deberá serlo.
Mantenimiento del lugar
Actualmente se desempeñan en el faro cinco miembros de la Armada Argentina, entre ellos una mujer de Jujuy que hace dos años trabaja al cuidado de esta referencia náutica.
También colabora con el mantenimiento del predio un civil, dado que el parque que rodea al Faro es un lugar amplio y el personal militar debe estar cubriendo las guardias los 365 días del año.
Cabe recordar que además del Faro y el predio, el personal de la Armada debe mantener dos señales más que se encuentran en las escolleras.
El Faro cuenta con una altura de 33,80 metros y está emplazado a 31 metros sobre el nivel del mar, teniendo una luz que alcanza las 30 millas marinas, con cuatro destellos cada 30 segundos que completan un giro.///